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Viernes 16 del Mayo de 2008 — Actualizado a las: 19:39 PM
96 suites de hasta siete categorías distintas, mayordomo disponible las 24h y tres restaurantes a la carta frente a la Bahía Petempich de México. A grandes trazos, esto es lo que ofrece el Eurostars Blue Tulum, un resort vacacional que ha adquirido recientemente la cadena española presidida por Amancio López en una nueva apuesta por América Latina.
Mirando un poco más de cerca, este superhotel esconde algunas ventajas respecto a otros establecimientos parecidos. El Eurostars Blue Tulum*****GL es un complejo “Todo Incluido Gourmet”, que a diferencia de los tradicionales resorts vacacionales, no cuenta con restaurantes buffet. Está situado junto a las ruinas de Tulum, el único asentamiento Maya situado junto al mar, que dista tan sólo 15 minutos hacia el sur con el Aeropuerto Internacional de Cancún.
El presidente del Grupo Hotusa, Amancio López Seijas, ha destacado que, a pesar de que hasta la fecha el portafolio de Eurostars Hotels incluía únicamente hoteles urbanos, “pensamos que por su reducido tamaño y su elitista oferta de servicios, así como por su privilegiada ubicación junto a las pirámides mayas, el Eurostars Blue Tulum encaja perfectamente en la filosofía de nuestra cadena”.
Cabe destacar que recientemente la compañía debutó en el mercado vacacional con la compra de dos complejos: el Hotel Cataratas*****, en Iguazú (Argentina) y de la Hacienda Vista Real Hotel & Spa***** de Playa del Carmen (México). En este sentido el máximo responsable de la compañía asegura que “no descartamos incorporar nuevos resorts vacacionales en el Caribe u otras zonas de interés turístico en los principales destinos internacionales”.
El concepto “Gourmet”
Cuando lo “exclusivo” está formado por quinientas o seiscientas habitaciones, y lo “delicioso” está servido en buffet libre las 24 horas del día, la experiencia, sin duda, se resiente. Probablemente por eso una de las mejores bazas de este resort vacacional es su reducido tamaño, donde las suites están repartidas en tan sólo seis villas independientes frente al mar.
La restauración también evita las aglomeraciones, con tres restaurantes a la carta que los clientes pueden utilizar ilimitadamente: de ahí que el hotel se comercialice como un “todo incluido gourmet”.
Cocina internacional en el restaurante Globe, recetas mediterráneas y mariscos en el panorámico View, y cocina asiática en el Yuzu, son las tres apuestas del Blue Tulum, que también cuenta con tres bares para tomar una copa o degustar vinos de todo el mundo.
Y, como no, el momento del wellness, del cuidado personal, y del relax más absoluto, también están preparados para los clientes. A pesar de estar ante una fabulosa playa, seguro que habrá quien preferirá las aguas dulces del Spa o los tratamientos de belleza, aunque en realidad no hay nada más favorecedor que un auténtico bronceado caribeño.