En el año 2005 los farmacéuticos españoles se embolsaron, gracias a la venta de genéricos, 163 millones de euros que provienen de descuentos prohibidos por la ley 25/1990 del Medicamento. Según un estudio elaborado por dos profesores vinculados a la enseñanza universitaria, al que ha tenido acceso Noticias.com, “aprovechando un vacío interpretativo” de esta ley, “los laboratorios empezaron a ofrecer descuentos y bonificaciones sobre sus productos a las farmacias para conseguir que su genérico fuera el medicamento escogido”, y no el de la competencia.
Ese “vacío interpretativo” se quiso arreglar en la nueva Ley del Medicamento de julio de 2006, que en el artículo 3.6 prohíbe expresamente dichas prácticas exceptuando los descuentos “por pronto pago y por volumen de compras”. Esta nueva ley califica como “infracción grave”, con sanciones de 30.000 a 60.000 euros, tanto “el ofrecimiento como la aceptación de bonificaciones o descuentos prohibidos”.
El fraude persiste a pesar de que está prohibido por ley
No obstante, según el informe al que ha accedido Noticias.com, “fuentes del sector indican que estos descuentos se han adaptado al nuevo entorno legislativo incorporándose a la factura en forma de descuentos por pronto pago o volumen”. Es decir, se ha maquillado la factura de las farmacias para que los descuentos prohibidos parezcan legales. Con estas prácticas fraudulentas, las farmacias se están embolsado grandes cantidades de dinero que podrían estar beneficiando a los consumidores en un menor precio de los medicamentos. En 2005, esta cantidad fue equivalente al 1,8% del gasto público español en farmacia, es decir, 163 millones de euros.
Pague tres y llévese cuatro
El informe centra su análisis empírico en las farmacias de Cataluña - y extrapola los resultados al resto de Comunidades Autónomas - gracias a la colaboración con agentes del sector farmacéutico y el Servei Català de la Salut (SCS), que han aportado los datos necesarios para el estudio.
Según las conclusiones, las bonificaciones más comunes son las del tipo “pague uno y llévese dos”, “pague tres y llévese cuatro”, etc… Así, las farmacias reciben productos regalados, pero los venden al mismo precio a sus clientes, incrementando muchísimo su margen de negocio.
El beneficio de las farmacias supera el máximo legal y alcanza el 49%
El margen de beneficios de las farmacias sobre sus productos está fijado por ley en el 33% o el 27,9% según la normativa en vigor, pero gracias a estos descuentos se están llegando a márgenes de negocio del 49%, según revela este informe, que además denuncia el hecho de que estas ganancias no se están trasladando al sistema público de salud.
Si los beneficios de los genéricos no se quedaran en las farmacias, el sistema público sanitario de Cataluña se podría haber ahorrado en 2003 más de 32 millones de euros, un 25,4% de la factura pública farmacéutica en medicamentos genéricos; en 2004 el ahorro hubiera sido superior a 31 millones de euros, un 24,1% del total que la administración destinó a genéricos ese año.
Andalucía y Madrid son las que más ahorrarían
Teniendo en cuenta el gasto público en farmacia de las distintas comunidades autónomas, Andalucía y Madrid son las que más ahorrarían si los descuentos de los laboratorios llegaran hasta el final de la cadena en lugar de quedarse en las cajas de las farmacias.
Según datos de 2005, la administración de Madrid gastó cerca de 1.000 millones de euros de los que podría haber ahorrado casi 20, un 2,12% de la factura total. Andalucía gastó el mismo año 1.475 millones de euros en farmacia, de los que podría haber ahorrado más de 26 millones, un 1,82% del total.
El estricto marco regulador impide una solución al problema
Una solución difícil
El sector farmacéutico español está muy regulado e impide las prácticas de competencia entre laboratorios de genéricos aunque, tal y como hemos visto, estas prácticas siguen sucediendo al margen de la ley. Para solucionar el problema los expertos aseguran que es necesaria una revisión del marco legal. Según el informe al que ha accedido Noticias.com, “si estos descuentos se legalizaran (…), los reguladores del mercado farmacéutico tendrían que alejarse de aquellas intervenciones basadas en precios y costes y adoptar políticas y regulaciones con incentivos. En este sentido, sería recomendable reformar la remuneración de los farmacéuticos para que parte de los beneficios de la competencia que actualmente quedan en sus manos se canalice hacia la administración pública sanitaria y los pacientes”.
Mientras tanto, los farmacéuticos siguen decidiendo qué medicamento genérico van a vender a un cliente que llega con una receta donde sólo aparece el principio activo prescrito por el médico. Y mientras esto siga así, los laboratorios seguirán haciendo todo lo posible para influir en esta decisión.
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