La empresa, participada por La Caixa y Repsol YPF, reclamará "por los daños y perjuicios" sufridos, porque cree que la situación producida "no es ajustada a Derecho y que ni ella ni sus accionistas tienen el deber de soportar" el daño causado.
A partir de ahora, Gas Natural desea concentrarse en su futuro y "continuará su camino como una empresa global abierta a las oportunidades que le ofrecen la coyuntura mundial y su actual posición nacional e internacional".
Por ello, la compañía ha asegurado que seguirá desarrollándose como empresa líder en gas natural licuado en la zona del Atlántico, y en la distribución de gas, continuando, asimismo, su crecimiento en el negocio eléctrico y avanzando en la integración del gas y la electricidad en beneficio de sus accionistas y sus clientes, garantizando la seguridad de suministro.
Proyecto con lógica empresarial
Gas Natural ha insistido en que su operación “tenía una sólida lógica empresarial, ya que creaba grandes sinergias entre las dos fuentes de energía, que revertían en provecho de los accionistas y de los clientes de ambas compañías”. Además ha ratificado la racionalidad de su oferta desde el punto de vista industrial y de garantía de suministro energético para España.
Además, acusó al consejo de administración de Endesa de "irregular comportamiento" al entorpecer la oferta de Gas Natural "por todos los medios a su alcance, recurriendo todas y cada una de sus autorizaciones".
La compañía presidida por Salvador Gabarró argumenta también que "tampoco" era comparable la posición regulatoria de Gas Natural y de su competidora E.ON, compañía surgida de la fusión entre la empresa del mismo nombre y de Ruhrgas. La gasista española recuerda que el nacimiento de la actual E.ON fue prohibida por las propias autoridades de competencia alemanas, pero fructificó por razones sólo de "interés general alemán".
Información confidencial
El comunicado de Gas Natural subraya que "ahora se ha empezado a conocer, a través de los diferentes procesos judiciales abiertos, el alcance de la asistencia y de la cooperación entre Endesa, E.ON y sus asesores, así como la información confidencial y estratégica que intercambiaron, tanto de negocio como relativa a los procesos de oferta y el grado de concertación en contra de la oferta de Gas Natural".
Asimismo, la compañía señala que "las demandas que mantiene Endesa sobre Gas Natural generan incertidumbres que hacen inviable cuantificar la nueva oferta".