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Lunes 12 del Mayo de 2008 — Actualizado a las: 18:08 PM
En este sentido, el modelo español se parece al de Rumania y Turquia, mientras que es totalmente opuesto al de países como Reino Unido, Alemania, Francia e Italia. En los últimos años, además, Australia, Canadá e Irlanda, entre otros, han transformado su modelo de gestión centralizado a uno individualizado.
Así, todos los aspectos de la actividad de los aeropuertos españoles, entre los que se encuentran las inversiones o negociaciones con las líneas aéreas, son responsabilidad de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA). El estudio concluye que una gestión individualizada, contraria a la actual, promovería la competencia entre aeropuertos para captar a las compañías que se consideren más adecuadas, favorecería la transparencia en la financiación de las actividades y facilitaría el establecimiento de mecanismos de colaboración entre el sector público y el privado.
Todo ello, permitiría que cada aeropuerto español contara con un número de vuelos intercontinentales adecuado a cada territorio. Actualmente, “Barcelona es la única ciudad donde la compañía nacional de bandera no ofrece vuelos internacionales, mientras que una aerolínea extranjera sí lo hace”, explico Germà Bel, catedrático de economía de la Universidad de Barcelona, autor junto a Xavier Fageda del estudio. La importancia de este tipo de recorridos “non-stop” radica en que “la posibilidad de llegar rápido a un punto tiene un peso muy importante en el establecimiento de sedes empresariales en esa ciudad”. Tanto es así, que según algunas estimaciones, si aumentas un 10% la frecuencia de vuelos a una ciudad, se incrementa en un 4% la creación de sedes de compañías en el área metropolitana del aeropuerto.
Sin embargo, y siempre según el estudio, la recepción de inversiones se basa en el argumento de la solidaridad, aunque las cifras revelan una situación contradictoria. En el periodo 1992-2004 el volumen acumulado de inversiones para Madrid fue del 57,81%, seguido de Cataluña y Canarias, con un 14,60% y un 9,06%, respectivamente. “Esta distribución tiene muy poco que ver con el tráfico”, argumentó Bel.
Para el mismo periodo, el tráfico en la capital del Estado fue del 22,27%, mientras que en Cataluña fue del 14,78% y en Canarias del 22,31%, comunidad esta última en la que la inversión recibida queda muy por debajo del tráfico generado. “El gran receptor de la solidaridad ha sido Madrid”, afirmó Bel anoche durante la presentación del estudio.
En concreto, el autor del informe aportó un dato más en este sentido: mientras que la inversión en la T4 del aeropuerto de Barajas recibió una inversión de casi 7.000 millones de euros, el precio de salida a Bolsa de todo el complejo aeroportuario de Francia (que cuenta con 4 aeropuertos) es de 4.300 millones de euros.
Gestión local
Germà Bel aportó también algunas propuestas de gestión aeroportuaria. Bajo su punto de vista, lo idea sería una “combinación de gestores territoriales con un peso importante del gestor local, que no necesariamente es municipal”. Por otro lado, “experimentar con una gestión público-privada puede ser muy interesante”, remarcó.
“Lo importante”, continuó Bel, “es que cada uno experimente su fórmula, ya que no se trata de un tema de identidad, aunque sí de poder”. En definitiva, “no es una cuestión de selecciones nacionales, es un sistema de Champions League”, sentenció.