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Viernes 21 del Noviembre de 2008 — Actualizado a las: 17:07 PM
Así, el favorable comportamiento que ha registrado la actividad de construcción en los últimos años ha permitido a los grupos constructores adquirir la capacidad necesaria para aumentar su diversificación e internacionalización. De hecho, el negocio total de los grupos constructores ascendió en 2007 a cerca de 255.000 millones de euros, lo que supuso un aumento medio anual del 14% en el período 2005-2007, un crecimiento que estuvo sustentado en la positiva evolución de las actividades de diversificación, según DBK.
En concreto, el volumen de negocio derivado de las actividades ajenas a la construcción aumentó a una tasa media anual próxima al 40% durante dicho período, hasta cifrarse en 50.200 millones de euros, lo que supuso el 20% de la facturación total.
Por su parte, los seis grupos más grandes, que acaparaban en 2007 el 27% del negocio total, registraron una participación de las actividades ajenas a la construcción del 56%, porcentaje que se situó en el 29% en el caso de las empresas con facturaciones situadas entre 100 y 3.000 millones de euros.
La actividad de construcción alcanzó una facturación total de unos 204.000 millones de euros en 2007, un 7,2% más que en 2006, mostrando en el último ejercicio una desaceleración en su ritmo de crecimiento. De esta forma, el negocio de construcción ha perdido peso sobre los ingresos totales de los grupos constructores, hasta representar el 80% en 2007.
De todas formas, en 2008 y 2009 la facturación total de las constructoras registrará incrementos inferiores a los contabilizados en los ejercicios precedentes, estimándose tasas de entre el 9 y el 10% anual, según las previsiones de DBK. Al cierre de 2008 la cifra de negocio podría situarse próxima a los 280.000 millones de euros, superando en 2009 los 305.000 millones de euros.
Las tendencias seguirán orientándose hacia el aumento de la participación de los negocios ajenos a la construcción, en un contexto de desaceleración de la actividad constructora y de favorables perspectivas de crecimiento en otros sectores de actividad. De esta forma, se espera que en 2009 la facturación derivada de la actividad constructora represente en torno al 74% del negocio total de los grupos constructores.