03/07 - Redacción
Las grandes inmobiliarias españolas contaban en conjunto a finales de 2006 con una superficie edificable en reserva de unos 98 millones de metros cuadrados. La cartera de suelo de estas empresas ha mostrado un notable dinamismo en los dos últimos años, habiéndose incrementado entre 2004 y 2006 la edificabilidad en 30,5 millones de metros cuadrados.
Según el Informe Especial de DBK “Carteras de Suelo de las Sociedades Inmobiliarias”, la creciente internacionalización de la actividad de las sociedades inmobiliarias españolas se refleja también en el análisis de las carteras de suelo de las empresas. En este sentido, en el año pasado 19 de las 36 empresas analizadas (el 53%) contaban con suelo en el extranjero. De forma conjunta, la cartera de suelo situada en el extranjero representa alrededor del 8,5% de la reserva total de las empresas, en términos de edificabilidad.
En cuanto a la distribución de la superficie situada en España, las comunidades autónomas de Andalucía y Madrid, concentran buena parte de la superficie total. Así, en Andalucía se situaba en 2006 una cuarta parte de la superficie edificable agregada en territorio español de las empresas analizadas. La Comunidad de Madrid, por su parte, concentraba alrededor del 20%, por delante de la Comunidad Valenciana.
La facturación por venta de suelo de estas 36 inmobiliarias se situó en torno a los 5.400 millones de euros, suponiendo un 15% de sus ingresos totales. Los ingresos en esta área de actividad mostraron un comportamiento muy dinámico en 2006, con una tasa de crecimiento superior al 17%.
Sin embargo, dado que las previsiones apuntan a una ralentización de la demanda residencial para los próximos años, las inmobiliarias que tengan carteras de suelo bien diversificadas y con plazos de maduración adecuados encontrarán en los próximos ejercicios “interesantes oportunidades de negocio”. Por ello, la actividad de gestión de suelo cobrará una creciente importancia dentro de los planes de negocio de los principales operadores.