La inmobiliaria valenciana Llanera no ha podido hacer frente a los pagos que se acumulaban en sus pagarés, y no ha podido esquivar finalmente la vía judicial, que ha sido instada de manera voluntaria por los propios responsables de la inmobiliaria, que han presentado un concurso “voluntario”, y por parte de algunos de sus acreedores, que han presentado un concurso “necesario”. (ver artículo ¿Qué es el concurso?)
La deuda de Llanera, que argumenta que se ha visto afectada por el descenso en el número de operaciones inmobiliarias y por la escalada de los tipos de interés, suma hasta 748 millones de euros, y afecta principalmente a entidades financieras valencianas como son Bancaja, a quien la inmobiliaria debe aproximadamente 90 millones de euros.