Microsoft cumple las exigencias de la Comisión Europea tras la sentencia del Tribunal de Justicia
La aceptación se produce un mes después de que el Tribunal de Primera Instancia de la UE (TUE) rechazara su recurso y confirmara la multa de 497 millones de euros con la que le sancionó el Ejecutivo comunitario.
La comisaria de Competencia, Neelie Kroes, ha explicado que, a partir de este lunes, "ya no hay razones para imponer nuevas multas a Microsoft". No obstante, eludió aclarar qué ocurrirá con las sanciones que se refieren a comportamientos del pasado y se limitó a señalar que la Comisión tomará una decisión "lo antes posible".
En concreto, en marzo de 2007, Bruselas amenazó con multas de tres millones de euros al día por el excesivo precio que la empresa de Bill Gates cobraba a sus rivales por los datos sobre interoperabilidad, y esta acusación todavía no se ha sustanciado. Además, en julio de 2006 el Ejecutivo comunitario ya había impuesto una segunda multa a Microsoft por valor de 280,5 millones por no proporcionar datos suficientes a los consumidores.
"Espero sinceramente que podamos cerrar este oscuro capítulo de nuestra relación y continuar de una manera absolutamente constructiva y positiva", ha dicho Kroes tras la decisión de hoy de Microsoft. Desveló que, desde la sentencia del TUE, ha mantenido contactos casi diarios con el presidente de la compañía, Steve Ballmer. "Después de nuestras intensas discusiones, Microsoft ha introducido ahora cambios sustanciales a la manera en que suministra esta información, incluyendo las modificaciones que yo pedí", ha explicado Kroes.
En primer lugar, Microsoft ha recortado las tarifas que exigía por una licencia mundial, incluyendo patentes, desde el 5,95% hasta el 0,4% de los ingresos, menos del 7% del precio que cobraba inicialmente. También ha rebajado la tarifa para acceder a la información secreta de interoperabilidad, que ya no será el 2,98% de los ingresos sino un pago único de 10.000 euros.
La compañóa deberá además suministrar esta información a los que desarrollan software de código abierto de manera que éstos puedan copiarla, modificarla y redistribuirla de acuerdo con este modelo. Asimismo, tendrá que garantizarles seguridad jurídica y confinar sus disputas de patentes a los fabricantes de software comercial.
Microsoft dará también garantías jurídicamente vinculantes a los que compren las licencias sobre el carácter completo y preciso de la información que les suministra, de manera que cualquiera que se sienta perjudicado podrá acudir a los tribunales en Londres.