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Jueves 24 del Julio de 2008 — Actualizado a las: 17:11 PM
Ya sea por las hipotecas - que siguen encareciéndose mes a mes por la subida del euribor hasta alcanzar en agosto la cota más alta desde diciembre de 2000, con un 4,66% -, ya sea por los gastos derivados de las vacaciones, - que han disparado el uso de tarjetas de crédito - , o por el pago de pequeños créditos al consumo, - que han aumentado un 15% en este mes de agosto para hacer frente a gastos extraordinarios como la vuelta al colegio, que supondrá a las familias un gasto extra de hasta 350 euros de media por hijo en edad escolar -, la verdad es que las familias españolas gastan mucho más de lo que les permite su sueldo. De hecho, la deuda de las familias ya alcanza el 115% de su renta disponible, y según los últimos datos del Banco Central Europeo (BCE), España se sitúa ya entre los cuatro países más endeudados de la zona euro, con más de 800.000 millones de euros prestados por los bancos.
La “cuesta” de septiembre no mejora las perspectivas, y la contratación de soluciones como la reunificación de deudas se dispara, según la Asociación Nacional de Consultores, Asesores, Mediadores, Intermediarios y Corredores de Crédito (ANIC). Esta organización ha informado recientemente de que “cada vez hay más familias que recurren a la reunificación de deudas para hacer frente al endeudamiento provocado por los gastos del verano”, en un contexto en que “más de la mitad de las familias ya tiene dificultades para llegar a fin de mes”.
Las empresas de reunificación de deudas, que no están sujetas a una regulación como la que sí obliga a las entidades financieras, ofrecen la cancelación de diversos créditos – hipoteca, coche, créditos al consumo, etc… - para reagrupar toda la deuda en un nuevo préstamo con un solo pago mensual que resulte menos elevado. La estrategia publicitaria radica precisamente en la simplificación de los gastos: “pase de pagar 1000 euros en diversas cuotas a pagar 600 en un único concepto”. Esta fórmula, evidentemente, supone unos plazos de amortización mucho más elevados, de manera que se paga menos al mes, pero durante muchos más años.
Reunificar deudas puede resultar hasta nueve veces más caro
Un caso práctico
Preocupada por la proliferación de empresas de reunificación de deudas, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha realizado un estudio práctico sobre la contratación de estos servicios. Para una deuda de 1.375 euros al mes entre hipoteca y préstamo personal, la solución propuesta por la OCU supone 1.656 euros de gastos burocráticos para reducir la deuda en 505 euros al mes, pasando a tener un solo gasto de 870 euros mensuales. De lo que se trata es de acudir a la propia entidad financiera en la que se han solicitado los préstamos, ampliar el crédito hipotecario para poder cancelar el préstamo personal, y ampliar el plazo de amortización para reducir el coste mensual. La solución propuesta por las ocho empresas de reunificación de deudas consultadas por la OCU, en cambio, supone hasta 15.000 euros de gastos entre el importe de cancelación de deudas, contratación de nuevos préstamos, y comisiones de intermediación. Un coste nueve veces mayor que en el caso anterior.
Tan fácil como abrir una zapatería
Manuel Pardos, presidente de Adicae, explica que “actualmente cualquiera puede organizar una empresa de reunificación de deudas, simplemente hay que inscribirse en el registro mercantil, igual que para abrir una zapatería, carnicería, o cualquier otro comercio”. Los productos que se “venden” en uno y otro caso, no obstante, son de índoles muy diferentes, y la total ausencia de regulación financiera o específica del sector preocupa a las asociaciones de usuarios. Según Pardos, “actualmente ni el Banco de España, ni los ministerios, ni siquiera las patronales que han surgido en el propio sector, sabe cuántas empresas de este tipo están actuando en España, y por supuesto tampoco podemos saber qué cantidad de dinero está en movimiento a través de ellas”.
Nadie sabe cuántas reunificadoras hay en España, ni qué cantidad de dinero han prestado hasta el momento
El vacío legal, pues, dificulta el control de un sector que cada vez controla una parte más importante de la deuda de las familias españolas. A propuesta de organizaciones como Adicae, tal y como explica su presidente, “el consejo de consumidores aprobó un dictamen pidiendo al gobierno que se proceda a regular estas empresas, que actualmente está en fase de anteproyecto”. No obstante, y previendo que la futura ley no se pueda aprobar hasta dentro de un par de años, Pardos asegura que “lo importante es disponer de algún tipo de medida de manera inmediata, porque las leyes suelen llegar tarde y no podemos estar dos años con un sector en estado salvaje como lo está ahora”.
Algunas de estas empresas, a su vez, también han iniciado acciones como la creación de asociaciones patronales como Anic, cuyo objetivo es solicitar una regulación específica que “que reconozca y regule la profesión”. Beatriz Pérez, Directora comercial de finanfácil, y portavoz de ANIC, explica que esta joven patronal quiere conseguir que se regularice la situación de los mediadores financieros, para que exista una formación oficial, entre otras cosas, que ofrezca mayores garantías a los clientes. “La actividad que tenemos no es solo intermediar”, asegura, “sino también asesorar a los clientes, y para eso hay que estar formado debidamente”.
En ocasiones se engaña al cliente para que firme préstamos en blanco
Engaños y abusos a la orden del día
Según la directora comercial de Finanfácil, “a veces los clientes llegan con una deuda tan grande que es imposible que le hagan frente con su sueldo mensual. En estos casos, su única salida es acudir a la reunificación de deudas, porque a pesar de que les va a salir mucho más caro a la larga, es la única opción que les queda para poder afrontar los pagos mensuales”.
Desde ANIC se intenta que este tipo de prácticas no incurran en un abuso sobre el cliente, sino que “se explica la verdad en cuanto a intereses y plazos a la persona interesada, para que sepa en todo momento qué y cuándo tendrá que pagar”, según Pérez.
No obstante, las malas prácticas son constantes en un sector que no está sujeto a ningún tipo de regulación, y que actúa sin ningún tipo de control. Fuentes del sector han asegurado a Noticias.com que en algunos casos se engaña al cliente para que firme unos poderes al mediador para que se haga cargo en solitario de la cancelación de la hipoteca, o que incluso se convence al cliente de que debe firmar préstamos personales en blanco, sin especificar una cifra que luego será inflada por la empresa para quedarse con la diferencia.
Algunos consejos de interés
Ángel Pérez, presidente de ANIC, aconseja a los usuarios que exijan “información transparente en la que se detallen todos los gastos que implicará la operación, y que se pongan por escrito bajo un contrato”. En el caso de las reunificaciones de deuda, según Pérez, es muy importante que se especifiquen en el contrato los siguientes gastos: