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Viernes 05 del Septiembre de 2008 — Actualizado a las: 17:35 PM
Alemania, Polonia, Hungría, Eslovaquia y República Checa han sido por el momento los países afectados, aunque todos ellos afirman que cuentan con reservas suficientes de momento. La situación reabre de nuevo el debate sobre la necesidad de implementar políticas alrededor de las energías renovables, según los expertos.
Putin ordenó a su gabinete de Gobierno "hablar con las empresas rusas sobre la posibilidad de reducir la producción petrolífera", ya que el país exporta aproximadamente el 20% del crudo que produce a través del oleoducto de Druzhba a los países europeos y si cesan estas provisiones de manera repentina se produciría un exceso de producción debido a la limitada capacidad de refino de Rusia.
Polonia y Alemania anunciaron ayer que la llegada de crudo a través de oleoducto Druzhba había quedado interrumpida y, poco después, la petrolera rusa Transneft acusó a Bielorrusia de bloquear el suministro y dijo haberse visto obligada a suspender las exportaciones.
Un episodio más
La disputa energética entre Rusia y Bielorrusia se agravó el jueves pasado, tras la decisión de la empresa estatal bielorrusa Belneftekhim de imponer a partir del 1 de enero a Rusia un impuesto de 45 dólares (34 euros) por tonelada métrica al crudo ruso dirigido a los países de Europa occidental.
Durante el pasado mes de diciembre, Rusia impuso aranceles de 180 dólares (137 euros) por tonelada al petróleo que exportaba a Bielorrusia argumentando que este país refinaba este combustible para luego revenderlo a Europa a precios muy superiores, y la respuesta de Minsk fue precisamente la creación del nuevo arancel de 45 dólares.
Al margen de la disputa acerca del crudo, los dos países resolvieron a finales de año sus diferencias acerca del gas. Bielorrusia aceptó pagar 100 dólares (76 euros), al tiempo que la gasista rusa Gazprom aceptó comprar el 50% del operador estatal bielorruso de gas, Beltransgaz, por 2.500 millones (1.900 millones de euros) en los próximos cuatro años.
Por todo ello, Jordi Dolader, ex consejero de la Comisión Nacional de Energía, considera que estamos ante un “episodio repetido”. El actual conflicto será tratado en una reunión urgente del Grupo de Aprovisionamiento Petrolero el próximo jueves 11 de enero convocada hoy por el comisario de Energía, Andris Piebalgs.
El debate de las energías renovables
Para Dolader, este capítulo no hace más que poner de manifiesto la “vulnerabilidad de Europa” y la necesidad de apostar por una “política energética europea común”. A pesar de que “estamos condenados a que cada estado vaya por su lado en temas energéticos”, un proyecto común debería basarse en el gas, la energía nuclear y las energías renovables, “a las que no se puede renunciar”.
De esta forma, estaríamos mucho más cerca de la independencia energética, asegura Dolader, quien además recuerda que dicho modelo también demanda de más líneas de interconexión y gaseoductos y de un uso racional de la energía.
Alemania como ejemplo
De hecho, Alemania es uno de los países más avanzados en cuanto a uso de energías renovables. En el estado federado de Brandenburgo, en el este del país, se está construyendo la primera central térmica a base de carbón que no libera a la atmósfera el contaminante dióxido de carbono (CO2).
Además, está considerado en todo el mundo como un líder en el área de la producción de electricidad a partir de la energía solar. Según datos de la Asociación Federal de Economía Solar (BSW), los productores de placas fotovoltaicas ampliarán de forma continua su participación en el mercado. Por ejemplo, la producción local de placas solares aumentó un 67% en 2005.
Alemania también destaca tanto en el uso como en la producción de energía eólica. Un 5% de la electricidad se genera en el país mediante molinos de viento, más que en ningún otro lugar.