El sector de las salas de cine se enfrenta a una reordenación forzada por el descenso de público
Hasta 2004, el número de espectadores de las salas de cine españolas registró un buen comportamiento, con crecimientos sostenidos aunque no muy elevados. “A partir de 2005, se produjo un cambio de tendencia, con un retroceso del 10,7%, resultado del menor éxito de las películas estrenadas en dicho año”, según un estudio de la consultora independiente DBK.
La evolución del mercado desde entonces ha situado al sector en una situación difícil, ya que la tendencia al descenso se mantiene, tanto en el número de espectadores como en la facturación total de las salas de cine, si bien el retroceso no ha vuelto a ser tan pronunciado como en 2005. El año pasado, el descenso se situó en el 5,3%, contabilizando así un total de 121 millones de espectadores frente a los 144 millones de 2004.
Los ingresos, por su parte, se mantuvieron un poco mejor, alcanzando los 636 millones de euros gracias al incremento del precio medio de las entradas. Con estas cifras, el volumen de negocio total de las salas de cine, incluyendo los ingresos por recaudación, alquileres, publicidad y servicios de bar, se situó en 784 millones de euros en 2006, lo que supuso prácticamente repetir la cifra de 2005.
Las ventas de bebidas y palomitas podrán ser más negocio que la venta de entradas
Palomitas de oro
Las ventas del servicio de bar, como bebidas, palomitas o snacks, “mostrarán en los próximos años un mayor dinamismo que los de recaudación”, según el informe de DBK. Ello es debido en gran medida a que las nuevas salas de cine están concebidas como grandes centros de ocio, donde la sección de boutique y bar ocupa un gran espacio y cobra mayor protagonismo.
Aún así, las previsiones para 2007 a nivel global siguen siendo desfavorables para el sector de las salas de cine, ya que en los primeros meses del año ya se ha podido observar un descenso “tanto en el número de espectadores como en la recaudación alcanzada en este periodo”.
Estructura de la oferta
A finales de 2006 se contabilizaban en torno a 760 empresas dedicadas a la explotación de salas, que generaban un empleo de unos 10.000 trabajadores, resultando un número medio de trabajadores por empresa de 13 empleados.
En los últimos años se registra un creciente grado de concentración de la actividad, mediante diversos procesos de fusiones y adquisiciones entre los operadores líderes, y el cierre de pequeñas empresas. De este modo, en 2006 los cinco primeros operadores reunieron conjuntamente el 52,5% del valor del mercado de las salas de cine, porcentaje que se situó en el 70,2% al considerar los diez primeros.
A finales de 2006 se contabilizaban 936 centros de exhibición, 116 menos que en el año anterior. Por su parte, el número de salas de cine que contenían esos centros de exhibición se situó en 4.299, registrándose por primera vez un descenso en su número, con unas 100 menos que en 2005.
En los últimos años se ha llevado a cabo la apertura de numerosos complejos multisala en nuevos centros comerciales, mientras que se han cerrado antiguos cines de una única sala, incrementándose el tamaño medio de los centros de exhibición.