La iniciativa, que responde a un esfuerzo conjunto para cubrir la creciente demanda de pantallas de cristal líquido, supone la construcción de una nueva fábrica en la ciudad de Sakai, en Osaka.
En virtud del acuerdo, Sony sostendrá un 34% del capital de la “joint venture” frente al 66% de Sharp. La fábrica comenzará a operar a finales de 2009 y tendrá una capacidad de producción de 75.000 paneles al mes, aunque inicialmente, producirá 39.000 unidades diarias.
Además, de paneles LCD, la nueva sociedad conjunta producirá módulos LCD, que son paneles equipados con componentes adicionales como chips y unidades de iluminación backlight. La nueva planta utilizará sustratos de cristal de décima generación, que mejora la eficiencia en la producción, lo que ayudará a ambas compañías a ofrecer precios más competitivos.
Este anuncio se suma a la tendencia de acuerdos entre las multinacionales japonesas en torno al sector de LCD para asegurarse la producción ante la creciente demanda y combatir los descensos de precios.
De hecho, Toshiba ya anunció el pasado año un acuerdo de compra de paneles LCD a Sharp, quien también anunció acuerdos con Pioneer, mientras que el fabricante de la marca Panasonic, Matsushita, anunció en diciembre también una inversión multimillonaria y un pacto con Hitachi y Canon para compartir los costes de inversión e incrementar su competitividad internacional en el sector.