Actualidad de economía y nuevas tecnologías.
Viernes 04 del Julio de 2008 — Actualizado a las: 17:27 PM
Según diversos estudios realizados por empresas de planificación de medios, actualmente el 80% de las decisiones de compra de un producto se realizan en el punto de venta. En este contexto, las soluciones que permiten una interacción con el cliente en el propio establecimiento están ganando fuerza.
Éste es el caso de la publicidad a través de Bluetooth, una tecnología que permite establecer comunicaciones inalámbricas de proximidad desde el teléfono móvil, y que ya está en las manos de un Billón de personas en todo el mundo, según los datos publicados por el Bluetooth Special Interest Group (SIG). Se trata, pues, de una tecnología claramente en alza, y las previsiones apuntan a que en 2007 un 80% de los teléfonos móviles se venderán con la tecnología Bluetooth integrada.
Actualmente ya existe un Billón de dispositivos móviles con Bluetooth en todo el mundo
Futurlink es la única empresa española que actualmente está desarrollando soluciones de comunicación basadas en tecnologías de proximidad. Los puntos de acceso Wilico funcionan como emisores de contenidos multimedia que el usuario puede descargar a su teléfono móvil activando el Bluetooth.
Usados en su máxima potencia, estos dispositivos permiten una comunicación a distancias de hasta 150 metros dependiendo de la capacidad del terminal móvil y de las características del entorno, aunque la media de cobertura habitual se sitúa en unos 25 o 30 metros.
Publicidad consentida
Según David Masó, CEO de Futurlink, “el márqueting directo, basado en impactos no deseados por el usuario, desaparecerá”. Se calcula que en las principales metrópolis europeas cada ciudadano recibe una media de 2.000 impactos publicitarios cada día, de los que no consigue retener ni siquiera un 1%.
Cada día recibimos 2.000 impactos publicitarios no deseados, de los que retenemos apenas un 0,5%
En el caso del márqueting de proximidad, el usuario es el que decide interactuar con las marcas. Masó afirma que “nuestra tecnología tiene una durabilidad de tres meses en la mente de los usuarios”. La clave, pues, está en establecer estrategias de márqueting no intrusivas, que llegan al usuario porque éste ha solicitado que se le envíe cierta información de su interés.
Funciona de una manera muy simple: cuando una persona tiene el Bluetooth activado en su teléfono móvil y se sitúa cerca de un dispositivo Wilico, éste le envía una señal para preguntarle si desea descargar determinados contenidos publicitarios, o informativos. En caso afirmativo, el teléfono se conecta con el punto Wilico y almacena en su memoria los archivos que ha solicitado. Éstos contenidos varían según el modelo de terminal móvil, pudiendo consistir en vídeo, audio, imágenes estáticas o clips multimedia.
En los últimos dos meses, los puntos de acceso Wilico repartidos por 25 países han interaccionado con más de dos millones de personas, y con más de 250 modelos distintos de teléfono móvil.
Una oportunidad para todos
Además de ser una oportunidad de publicidad para las marcas, los puntos de acceso también se están instalando en grandes superficies comerciales y en instituciones públicas como los ayuntamientos, que aprovechan esta tecnología para ofrecer informaciones de utilidad a los ciudadanos y turistas.