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?Calma, sentido común y perspectiva para hacer frente a la crisis?
Roser Vilar.- Usted ha creado un modelo, 2CSP, para superar esta crisis y estar preparado para la siguiente. ¿Me explica de qué se trata?
Gabriela Revel.- En realidad, el Modelo 2CSP es un intento de aliarme desde la sonrisa con el empresario. Desde siempre, cuando se ha anunciado una aportación a los modelos de gestión, se hecho con acrónimos, JIT, BPR, CRM, ERP, o con palabras sin traducción, como Marketing, Kaizen, o Benchmarking. Al empezar Anticrisis, quise empezar sonriendo juntos, llamándole Modelo 2CSP a la combinación de Calma, Sentido Común y Perspectiva, que es para mí la fórmula más estable y duradera de hacer frente a las crisis.
R.V.- ¿Este modelo se puede aplicar a todo tipo de empresas?
Gabriela Revel.- Sí, es un modelo basado en los recursos que todo ser humano tiene para volver a encontrar el equilibrio ante la incertidumbre. Es una combinación obligada en cualquier dirigente que tenga que mantener el timón de una empresa que atraviesa épocas convulsas. Y la verdad es que, por sencillo que parezca, no es fácil de aplicar. La primera reacción ante los cambios es el miedo, la reacción visceral, la huída, por lo cual poder retomar la Calma, el Sentido Común y la Perspectiva, son un auténtico ejercicio de contención, de análisis, de revisión por parte de los empresarios y directivos ante las crisis.
R.V.- ¿Por qué las empresas tardan tanto en reaccionar frente a los cambios?
Gabriela Revel.- Porque los dirigentes tienden a tener puesto el foco muy cerca del día a día. Se dan a sí mismos muy pocos espacios de reflexión, donde tomar perspectiva, donde cuestionar la realidad cotidiana. Se dirige demasiado a menudo observando sólo los indicadores a corto plazo, y esos, no muestran las crisis hasta que ya están instaladas de lleno dentro de cada empresa.
R.V.- Si las crisis son procesos cíclicos que, de tanto en tanto, aparecen en los mercados, ¿Cómo es que las empresas no se preparan mejor para evitarlas?
Gabriel Revel.- Porque las empresas están dirigidas por seres humanos, y cada ser humano tiende a crear a su alrededor el mayor espacio posible de certidumbre, de área de confort. Eso se suma al escasísimo entrenamiento de los dirigentes, y de sus equipos, para poner en cuestión las verdades, las estructuras, en definitiva, los escenarios donde las cosas han funcionado bien. El razonamiento de: ¿y qué pasaría si…? parece desterrado al terreno científico, o a la filosofía. En la gran mayoría de las empresas, al definir o redefinir la Estrategia, muy pocas veces el poner en cuestión lo que se hace hasta ese momento; como si hablar de Estrategia tratando de reinventar los sistemas de manera continua, fuera una forma de divagar, de filosofar, en definitiva, de perder el tiempo.
R.V.- ¿Existe algún tipo de acciones que las empresas puedan realizar para prevenir que futuras crisis les afecten?
Gabriela Revel.- La mejor acción preventiva, es mantener la actitud abierta y entender que las crisis forman parte de la evolución de las empresas. Los empresarios y directivos deberían integrar que palabras como reinventar, reestructurar, corregir y otras similares, deben ser cotidianas. Que incluso aquello que funciona correctamente debe mirarse con perspectiva, sentido común, y adaptarlo tanto como haga falta, las veces que haga falta. La actitud de: “porque siempre lo hemos hecho así”, resulta demoledora cuando llegan las crisis.
R.V.- En el momento en el que la crisis ya afecta a la empresa, ¿qué es lo más importante? ¿Cuál debe ser el primer objetivo de los directivos?
Gabriela Revel.- Lo más importante, aunque parezca una evidencia, es tener el hábito de poner en perspectiva todos los medidores de la realidad, ya sean indicadores contables, de gestión, de producción o de medición de satisfacción de empleados, clientes o accionistas. Si estos medidores se miran con respeto y se dedica el tiempo suficiente a su interpretación, lo primero que sucederá es que no se perderá un tiempo precioso en detectar cuando la crisis ya ha llegado a la empresa. Muchos directivos y empresarios pierden esta oportunidad, justificando los síntomas como cosas pasajeras, que se solucionan con medidas a corto plazo, es decir, falla la perspectiva. Pero una vez aceptada la crisis, el objetivo ha de ser mantener la Calma, aplicar el Sentido común, y la Perspectiva, para tomar las medidas necesarias para que el barco no se parta durante la tormenta. Por eso, en Anticrisis, además de hablarle al empresario y al directivo de cómo prepararse personalmente para la Crisis, he dedicado una parte importante a hablar de las medidas correctoras para aplicar en la empresa, para superar esta Crisis, y estar preparados para la siguiente.
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