¿Qué se esconde detrás de las estrellas de los hoteles?

Jun 25, 2008 | Noticias



El problema casi nunca viene de los establecimientos de cinco estrellas, en ellos el éxito está más que asegurado. Pero en categorías inferiores es cuando nos encontramos las sorpresas. ¿Quién no ha ido a un hotel de tres o cuatro estrellas y el resultado no ha sido el esperado? Dependiendo del destino al que viajemos, las agencias de viajes aconsejan dormir en hoteles a partir de una cierta categoría. Desde
la Mesa de Turismo se ha pedido unidad de mercado para crear una normativa común en España a la que se acojan todos los hoteles. De esta manera, se conseguiría que el establecimiento siempre cumpliera las expectativas del cliente.
Competencia de las CC.AA
La clasificación de los hoteles en España está en manos de las Comunidades Autónomas. Aunque los parámetros físicos que se examinan son los mismos, existen pocas variaciones en cuanto a las medidas que se exigen en los diferentes espacios.
España tiene un sistema de categorización de establecimientos hoteleros basado en las instalaciones, las comunicaciones, las zonas de clientes, los servicios generales y las zonas de personal. Los auditores son los encargados de estudiar cada uno de estos puntos cuando se demanda la licencia de apertura de un hotel para posteriormente categorizarlo. Un dato curioso, la atención al cliente no se examina, porque al ser un dato subjetivo sería complicado clasificar. Así que, el hotel puede tener todas las comodidades posibles pero el trato del servicio a los clientes no tiene porqué ser el mejor.
Por ejemplo, las medidas de una habitación doble en un hotel de cinco estrellas en Castilla
la Mancha tienen que ser, como mínimo, de 17 metros cuadrados, mientras que en Cataluña, las medidas están en 14 metros cuadrados. En cuanto a la superficie mínima de los baños, en los dos casos tienen que ser de 5 metros cuadrados. Todo está calculado al milímetro: cuanto tienen que medir las escaleras, desde que piso es obligatorio tener un ascensor, las medidas de los comedores y salones, y los equipamientos que tienen que tener las habitaciones. En las normativas, incluso se contempla la obligatoriedad de los establecimientos de tener vestuarios para los empleados.
Hoteles de sietes estrellas, el lujo en su máximo esplendor
Aunque en España la máxima categoría a la que puede optar un hotel es “cinco estrellas Gran Lujo”, durante los últimos años estamos viviendo el fenómeno “siete estrellas”. El primer hotel del mundo en lograr esta categoría fue el Burj Al Arab en Dubai. Construido en una isla artificial y con su arquitectura inconfundible en forma de vela, este establecimiento puede presumir de estar considerado como el mejor hotel del mundo. Cuenta con 60 plantas y 202 suites lujosas, la más pequeña de las cuales mide 169 metros cuadrados. Los clientes tienen a su disposición cinco personas de servicio durante todo el día, sin tener en cuenta que el hotel posee una flota de Rolls Royce para desplazarse y un helipuerto.
En Europa, el primer hotel en conseguir ser distinguido con siete estrellas fue el Town House Gallería en Milán. Sólo dispone de 24 habitaciones y los servicios más exclusivos para sus clientes.
El pasado mes de abril abrió sus puertas el Seven Stars, un resort en las islas Turcas y Caicos pertenecientes a Reino Unido con la categoría de 7 estrellas. Muchos son los países que, si la normativa lo contempla, construyen hoteles para lograr esta distinción. A pesar de ello, esperemos que en el momento de otorgar las estrellas a los hoteles, el trato al cliente sea un punto más dentro de los requisitos.






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