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?Si el tiempo es oro, ¡regale tiempo a sus trabajadores!?
Roser Vilar.- Actualmente, la palabra motivación está de moda
Paco Muro.- Y en los tiempos crisis, podría ser engañoso porque vuelve a ser más relevante el mantener el puesto de trabajo. Y esto podría engañar a más de un empresario pensando que tiene a su gente “un poco agarrada”. Pero esto es pasajero, hoy en día, dirigimos a voluntarios, o sea, la gente trabaja en la empresa porque quiere y se puede ir cuando le parezca bien. Así que el empresario debe plantearse como conseguir lo mejor de su gente, como motivarla.
R.V.- ¿Y de qué manera debe motivar el empresario a sus empleados?
Paco Muro.- Hay que motivar en la dirección adecuada y mantenerla siempre. Motivar es muy difícil, en cambio, desmotivar es lo más fácil que existe. Por ejemplo, todo hemos visto el típico niño pequeño al que se le encapricha algo y que sus padres, para no oírlo, se lo dan. ¿Qué has recompensado? ¿Qué has motivado? A que cuanto más berrinche, más va a conseguir. Pues eso es lo que ocurre en las empresas, que muchos jefes acaban recompensando lo incorrecto. Se felicita más al que envía un correo electrónico con copia a toda la oficina montando siete reuniones que a que ha hecho una llamada y a solucionado el problema.
R.V.- ¿Siempre se debe motivar a los empleados?
Paco Muro.- El que gestiona persona influye en los demás. Y si recompensas a tus colaboradores, verás como todo el mundo trabaja mejor. Y no solo se debe recompensar a los empleados, sino que a tus compañeros de trabajo también y, por qué no, cuando tu jefe hace alguna cosa bien, también tiene derecho a que lo recompenses. Porque los jefes también hacen alguna cosa bien. La motivación está al alcance de todo el mundo y no la utilizamos.
R.V.- ¿Cómo se sabe si la recompensa es la justa?
Paco Muro.- Aquí solo lo pueden bordar los artistas, no hay una receta mágica. Cada persona es un mundo y cada día es distinto, porque lo que te motiva hoy, quizás el año que viene te dé igual. Lo primordial es la lealtad y la sinceridad. Cuando se utiliza la recompensa sólo para sacar algo de tu empleado, no es un buen camino. Hay que tener la sensación que se hace algo que ambas partes están contentas. Es como las teclas del piano, todos tenemos las mismas, pero sólo el saber combinarlas da la música. Por ejemplo, dicen que el tiempo es oro, pues ¡regale tiempo a sus empleados! Cuando tu empleado tiene un problema serio, dale el día libre para que pueda atender sus asuntos. No hay que esperar a que alguien esté harto para actuar.
R.V.- ¿Todos los trabajadores precisan los mismos incentivos?
Paco Muro.- El mismo trabajador cambia. No es lo mismo lo que me motiva cuando tengo 20 años y empiezo a trabajar, que cuando tengo 30 o ya vivo con mi familia. A lo mejor, ir a ver los villancicos de los hijos puede ser lo más valiosos que hay para un trabajador.
R.V.- Parece complicado
Paco Muro.- Y significa mucho trabajo, porque hay que observar, querer, cuidar a los trabajadores para recompensarlos. Y cuando ves una mala actuación, también tienes que plantearte que estás haciendo mal y porqué las cosas están así.
R.V.- ¿Los incentivos sirven para mejorar la productividad de los empleados?
Paco Muro.- Un empleado motivado siempre rinde más y mejor y disfruta mucho más con su trabajo. Pero es muy fácil romper este clima. Si el jefe sabe mantener la motivación, todos los empleados van a entender que, si la empresa pasa por malos momentos, toca apretarse el cinturón. Porque en periodos de abundancia, hay que ser muy torpe para no ser un buen jefe, pero en épocas malas…ahí se ve quién sabe motivar a su plantilla y quien no.
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