Crisis... ¿qué crisis?

Oct 2, 2008 | Noticias


Nada mejor que servir en bandeja hábitos de consumo para así poder desearlos, imitarlos e intentar ponerlos en práctica. Estemos atentos al nacimiento de una nueva religión: el Consumismo. Sus máximas son claras: gastar es poder y eso, nos hace mejores personas.


Los medios de comunicación hablan de crisis pero no todo son negros nubarrones. El mundo editorial español ha recibido con los brazos abiertos a la biblia del lifestyle, Vanity Fair. Por fin la revista más lujosa llega a España. Hubo una época en la que cualquier wannabe made in USA ansiaba salir aunque sólo fuera en una pequeña foto o reseña en la revista, y es que por aquellos años no eras nadie si no salías en Vanity Fair. Tu nombre en la revista significaba un sinfín de puertas abiertas. Durante décadas la revista más glamurosa de los quioscos dictaba sentencia y proclamaba a los cuatro vientos qué debías leer, cómo debías vestir, dónde debía veranear y con quién te desearías acostar. Vanity Fair ha sido sin duda un espejo en el que muchos deseaban reflejarse, un sueño americano al alcance de unos pocos, pero que cómo todo lujo de consumo fácil pronto se democratiza y llega al alcance de las masas. Proliferan revistas de moda, diseño de interiores y estilos de vida: triunfan las más actuales cabeceras destinadas a un público de clase alta como Architectural Digest,  Esquiere o  Wallpaper. La economía se nutre de necesidades, pero también de deseos de anónimos consumidores, y es que emular la vida de ensueño de las clases adineradas es la clave de la nueva economía.


Ante épocas de baja bonanza económica mostremos lujo y poder, demos al espectador lo que necesita ver, o por lo menos mostrémosle lo que desea tener. No es la primera vez que pasa, Falcon Crest y Dinastía fueron pioneras y durante unos años de agotamiento económico nos mostraron como Alexis Carrington era capaz de destrozar  los visones y las joyas de su ex marido porque éste prefería a su secretaria.


¿Por qué triunfan actualmente en la televisión americana las aventuras y desventuras de jóvenes y no tan jóvenes extremadamente ricos? Gossip Girl, la nueva serie it americana nos muestra como unos pobres niños ricos del elitista Upper East Side neoyorkino se enfrentan a una vida llena de lujos fruto de las multimillonarias carteras de sus no menos multimillonarios padres. A Gossip Girl, que ya va por su segunda temporada, la acompañan nuevos lanzamientos como 90210, una revisión de una gran clásico de los 90, Beverly Hills y que aquí pasó a llamarse Sensación de Vivir, o la última en estrenarse Privileged, la historia de una chica bastante común que tras perder su trabajo le surge la oportunidad de trabajar para una familia con una de las fortunas más abultadas de Palm Beach. Su título previo, Surviving The Filthy Rich (Sobreviviendo a los asquerosamente ricos) es toda una declaración de intenciones. Pero si hemos de hablar de lujos y excesos Dirty Sexy Money se lleva la palma. Los Darling, la familia más poderosa de Manhattan, nos enseñan capítulo tras capítulo que con dinero todo se puede y se consigue. El dinero es rápido, eficaz y sexy.


El escritor inglés William Makepeace Thackeray nunca llegó a imaginar cuando publicó su brillante novela, que aquel satírico reflejo de la sociedad inglesa del siglo XIX se volvería a repetir años más tarde. Pasen y vean señoras y señores, sean ustedes testigos de excepción, sean espectadores en primera línea y por supuesto sean ustedes jueces de la más exclusiva  Feria de las Vanidades.




Etiquetas: ocioynegocio, lujo, ocio, economía, series, moda, sexy