02/07
Vivimos en un tiempo en el que se acentúan las diferencias entre ricos y pobres; en el que proliferan los robos, los billetes con restos de cocaína, la corrupción inmobiliaria, las leyes prohibitivas y la envidia; en el que crecen los problemas de salud mental, los maltratos y las diferencias de género; en el que aún se trata de imponer las ideas a bombazos. ¿Nos podemos considerar felices?
Cuando tratas de profundizar en el tema de la felicidad de las personas te encuentras con estudios de mercado y datos estadísticos que te hielan la sangre:
- En una encuesta sobre condiciones de vida de los españoles del Instituto Nacional de Estadística la conclusión es que 1 de cada 5 españoles vive en absoluta pobreza y que la tendencia es que, con los años, los ricos serán más ricos y los pobres más pobres. Vaya, SOBRESALIENTE en política de redistribución de la renta.
- Hace pocas semanas una publicación seria nos informaba que el 90% de los billetes que circulan por España contienen restos de cocaína.
- Un estudio sobre la salud mental de los españoles demuestra que el consumo de ansiolíticos y tranquilizantes ha aumentado del 25,61 por mil habitantes (1995) al 41,75 (2002) y que un 30% de los ciudadanos sufren depresiones periódicas.
- Cada año mueren más mujeres en manos de “maltratadores” y según una macroencuesta realizada por el Instituto de la Mujer, 677.500 han declarado haber sido víctimas de malos tratos.
- La realidad demuestra que sigue habiendo gentuza que trata de imponer sus ideas a bombazos y nuestros partidos políticos no se ponen de acuerdo en la forma de frenarlos.
- Las diferencias de género en nuestro país siguen existiendo y son sustancialmente favorables al sexo masculino en materia de rentas. Por ejemplo, por un mismo trabajo las mujeres cobran un 40% menos que los hombres y en el caso de las percepciones por viudedad los ingresos se reducen en un 44% para las viudas sin compañía y sólo un 22% para los hombres.
- El incremento de robos, atracos y asaltos a comercios y viviendas, con todo tipo de agresiones, es una constante en nuestro país y no se establecen las medidas adecuadas para poner remedio a esta lacra.
- La corrupción del tándem formado por la construcción y la política es de vergüenza y la justicia mira hacia otro lado cuando hay gente importante o mucho dinero de por medio.
- Demasiados políticos sólo saben establecer leyes prohibitivas. Del tabaco a las hamburguesas, del alcohol al idioma, del chorizo a la velocidad… todo menos tratar de educar, de reconducir, de convencer y de dar ejemplo.
- El 90% de los españoles es tan envidioso que se alegra de las desgracias de sus vecinos y le molesta que no le consideren superior a las personas de su entorno.
- Entre drogadictos, alcohólicos, ludópatas, oniomaníacos, machistas, racistas y antidemócratas, sobrepasamos el 97% de los ciudadanos.
Podría continuar facilitando datos sobre el estado actual de nuestra sociedad pero no quiero extenderme. Lo curioso del caso y que me deja absolutamente perplejo es que, según un reciente informe elaborado por la empresa de investigación de mercados APPEND, “los españoles se sienten felices, sanos y queridos”. En concreto 3 de cada 4 encuestados (75%) se consideran felices.
Pese a que soy y seguiré siendo optimista, si volviera a nacer, creo que una carrera con futuro es la PSIQUIATRIA.