Actualidad de economía y nuevas tecnologías.

Viernes 05 del Septiembre de 2008 — Actualizado a las: 17:35 PM

Director: Humberto Salerno

bullet
OPINIÓN
Separador
Ahora más que nunca: seamos selectivos
Miguel Pareja

Gestor de Alpha Finanzas

09/07 Podemos esperar a confirmaciones en las cuentas de resultados o rebajas de previsiones en negocio de las compañías o mejor aún a ajustes en expectativas de crecimiento y partidas macroeconómicas de las distintas zonas económicas. Pero desde hace tiempo tenemos suficientes elementos como para sospechar que desequilibrios económico-financieros pueden, objetivamente, formar parte del próximo escenario.
 

Podemos esperar a confirmaciones en las cuentas de resultados o rebajas de previsiones en negocio de las compañías o mejor aún a ajustes en expectativas de crecimiento y partidas macroeconómicas de las distintas zonas económicas. Pero, para quien quiera verlo, desde hace tiempo tenemos suficientes elementos como para sospechar que desequilibrios económico-financieros pueden, objetivamente, formar parte del próximo escenario.

Depreciación del dólar, presiones en precios de crudo, tensiones en mercados monetarios y sensación de bomba de relojería en un rincón del sistema hipotecario pero que bien podría acabar salpicando por una cadena de conexiones a otros terrenos, no solo dentro del mundo hipotecario sino dentro del entorno financiero. O lo que es lo mismo, incertidumbre e incapacidad para valorar exactamente hasta dónde y en qué medida está ramificado el riesgo. Y no hace falta recordar que uno de los principales, si no el mayor, enemigos de los mercados financieros es la incertidumbre.

"Debemos dotar de flexibilidad y capacidad de maniobra a nuestra visión del escenario"

No se trata de pensar que pasamos de una situación prospera a una con tintes de recesión, pero sí de dotar de flexibilidad y capacidad de maniobra a nuestra visión del escenario y por ende a las decisiones que tomemos, bien como meros ciudadanos, bien como inversores.

El contexto de tipos de interés a la baja que hasta hace apenas año y medio se mantuvo  vigente condujo a un número elevado de inversores y entidades a buscar inversiones alternativas a los tradicionales depósitos o imposiciones a plazo en mercados con teórico mayor potencial, especialmente el bursátil. Y hasta hace poco, podríamos decir que con mayor o menor éxito dependiendo de los valores seleccionados, la operativa bursátil ha dado alegrías, pero desde hace unos meses el terreno de juego se ha mostrado mucho más hostil. No hablamos de valores con desarrollos notablemente bajistas, tanto por el recorrido como por la verticalidad del mismo, sino y mucho peor de aquellos que compaginan breves fases de rebote o recuperación con más profundos tramos a la baja que como resultado suponen entrar en el terreno de las minusvalías con pasmosa facilidad.

La única forma de moverse con cierta garantía en el actual y muy posiblemente próximo  escenario no es otra que aquella basada en primer lugar en detectar el terreno que pisamos, esto es, dirección del mercado, volumen que se produce en jornadas de ascensos o descensos, posibles divergencias en momentos puntuales, localización de órdenes de mercado con volumen oculto, etc...

"El momento bursátil y empresarial no van de la mano"

En segundo lugar y una vez reconocido el terreno y siendo concientes de que pasó la etapa en la que “todo valía” porque más tarde o temprano acabaría subiendo, deberíamos pasar a la fase de seleccionar aquellos posibles valores que ofrezcan estructuras con connotaciones alcistas para entonces sí proceder a identificar zonas óptimas de entrada. Dicho de otro modo, selección ahora más que nunca, y no por nombres sino por estructuras o escenario. Telefónica y BBVA nadie duda de que como compañías tienen negocios sólidos, diversificados y que a la postre ofrecen trimestre tras trimestres cifras de resultados de varios dígitos. Ahora bien, otra cosa diferente es seleccionar la entrada óptima en uno u otro. El primero tiene acciones cotizando con un nítido y claro escenario alcista y el segundo también posee acciones cotizando, pero con un escenario, por el momento, correctivo o potencialmente a la baja.

El momento bursátil y empresarial no van de la mano, no existe correlación en el tiempo entre la evolución corporativa y la de las acciones de la compañía. Se dice que la bolsa anticipa situaciones futuras, lo cierto es que sea lo que sea lo que descuenta, el inversor no puede manejar ni conocer todas las variables que pueden afectar a la cotización a día de hoy. Así por ejemplo, la decisión por parte de un fondo de inversión de vender su paquete de acciones puede provocar, siendo igual de buena o mala la salud de la compañía, una notable presión vendedora y por ende bajista en la cotización. Es por ello que el seguimiento de la evolución de las cotizaciones y la estructura que desarrollan supone para un inversor la principal  herramienta de ayuda que le permita seleccionar precios con horizonte alcista o bajista.



  • Queremos saber tu opinión


  1. Aviso: Esta es la opinión de nuestros usuarios y no la de Noticias.com. Los comentarios contrarios a las leyes españolas, injuriantes, difamatorios o de contenido ilegal, serán eliminados. Asimismo, Noticias.com se reserva el derecho de eliminar cualquier comentario ajeno al tema o con contenido publicitario.