Actualidad de economía y nuevas tecnologías.

Martes 02 del Diciembre de 2008 — Actualizado a las: 18:03 PM

Director: Humberto Salerno

bullet
OPINIÓN
Separador
Auge de las OPAS
Eliseu Santandreu

Socio Fundador de Santandreu Consultors y profesor de Finanzas

10/06 El objetivo que era más habitual para un opante obedecía al deseo de crecer en su mercado o sector o entrar en otros con rapidez. No obstante, de un tiempo a este parte se observa que empresas de un sector determinado lanzan OPAS a empresas de otros sectores. La rapidez y posibilidad de éxito demostrada en las registradas hacen de esta modalidad una oportunidad estratégica de primer orden.
 

La primera OPA (oferta pública de adquisición de acciones) que se produjo en España fue el 19 de noviembre del año 1987, cuando el Banco de Bilbao (aún no estaba fusionado con el Vizcaya) la lanzó sobre Banesto que, en aquellos momentos, era el baluarte más conservador del sector bancario español.

El desconocimiento de lo que era una OPA, la ausencia de regulación y el desconcierto general en los medios políticos y económicos, originó tal presión de los poderes reales y fácticos que lograron desistir al opante de sus intenciones, amén de provocar la renuncia del presidente del Banco de Bilbao de su cargo. Quienes propiciaron, -o impusieron- ese final, consideraron que la decisión de opar a Banesto consistía en realidad en una agresión sin antecedentes, a un referente del sector bancario.

Sin embargo, esa operación aceleró el proceso regulador que permite adquirir acciones de una empresa deseada, sin recurrir a la tradicional orden de compra en Bolsa. El decreto 291/1992 y posteriores órdenes y reglamentos han ido regulando esas operaciones, si bien aún están pendientes de abordar algunos aspectos y flecos, tanto a nivel doméstico como Comunitario.

En los últimos tiempos se han registrado un gran número de OPAS. De hecho, es extraño el día en que no desayunamos con una nueva. Esta nueva cultura ha incorporado una jerga particular: opante, opado, golden share, green share, contraopa, caballero blanco, etc., a la cual nos hemos tenido que adaptar con rapidez.

Intereses del oponte

El objetivo que ha venido siendo más habitual e incluso parecía ser el exclusivo para un opante obedecía al deseo de crecer en su mercado o sector, o entrar en otros con rapidez e incluso con el elemento estratégico de la sorpresa, adquiriendo una parte significativa, e incluso mayoritaria, de las acciones de la empresa competidora, con el fin de dominarla.

"Cuando una compañía recibe una OPA, sus accionistas se frotan las manos a la espera de una importante revalorización de sus acciones"

No obstante, de un tiempo a este parte se observa que empresas de un sector determinado lanzan OPAS a empresas de otros sectores. El último ejemplo, las constructoras a las eléctricas. Estas decisiones pueden obedecer a motivaciones, como: a) deseo de entrar en otros sectores más consolidados o con un futuro más prometedor que el propio; b)disponer de liquidez (las entidades financieras han obtenido unas plusvalías latentes de 6.000 millones de euros, de las últimas operaciones registradas en los sectores citados); c) tomar una posición dominante para presidir o formar parte del consejo de administración de la opada, con el fin de participar de sus estrategias; d) una simple operación especulativa, aprovechando el endeudamiento por los bajos tipos de interés, es decir, utilizando el leverage, a la espera de una contra OPA que mejore la oferta.

Los pactos y movimientos a nivel corporativo que se han producido recientemente corroboran los anteriores puntos y, con seguridad, sentarán una nueva cultura en el ámbito de las altas finanzas.

Beneficios para el opado

Las operaciones registradas recientemente han puesto de manifiesto que los opantes están dispuestos a pagar altas primas sobre el precio de cotización de las acciones en la Bolsa, máxime cuando la OPA afecta al 100% de las acciones. Las últimas OPAS registradas en España han supuesto una prima media del 20,3% sobre el valor de cotización antes del lanzamiento de una OPA. 

En tiempos pretéritos, los pequeños inversores temían las OPAS –sobe todo las hostiles- entendiendo que se trataba de una agresión a su empresa. Actualmente, cuando una compañía recibe una OPA, sus accionistas se frotan las manos a la espera de una importante revalorización de sus acciones.

Seguramente estamos ante la punta del iceberg. En la medida en que se vayan incorporando más países a la UE, se producirán también muchas OPAS. La rapidez y posibilidad de éxito demostrada en las registradas hacen de esta modalidad una oportunidad estratégica de primer orden que aprovecharán tanto las grandes corporaciones, como los inversores que dispongan de liquidez.



  • Queremos saber tu opinión


  1. Aviso: Esta es la opinión de nuestros usuarios y no la de Noticias.com. Los comentarios contrarios a las leyes españolas, injuriantes, difamatorios o de contenido ilegal, serán eliminados. Asimismo, Noticias.com se reserva el derecho de eliminar cualquier comentario ajeno al tema o con contenido publicitario.