El contexto mejora en la parte monetaria y macro; falta por dilucidar la crisis interbancaria
La recuperación de un sentimiento inversor positivo en los mercados pasa por la recuperación del optimismo en tres vertientes; la economía real, la política monetaria y la información transparente acerca de los balances de las entidades financieras, para detectar el impacto real de la crisis subprime. Por el momento, en los dos primeros aspectos, las noticias han sido positivas. Los indicadores macro más recientes, pese al deterioro de la confianza empresarial -estrechamente vinculado con la restricción financiera- no traslucen un deterioro, transcurridos dos meses desde el comienzo de las turbulencias. En el lado monetario, los bancos centrales han tomado conciencia de la situación, teniendo en cuenta que deben relajar la tensión en el mercado interbancario, a través de continuas inyecciones de liquidez y mensajes conciliadores.
Sin embargo, el entorno no ha sido favorable respecto al tercer factor del problema. No ha llegado la tranquilidad al mercado interbancario y la recuperación de su papel como mecanismo de transmisión de la política monetaria no se ha logrado. Habrá que esperar que continúe el flujo de resultados en el sector financiero, para que el mercado pueda identificar con mayor claridad dónde están los riesgos.
"El endurecimiento del crédito no va a pasar inadvertid en la economía real y en mayor o menor medida tendrá impacto"
Es decir, que a pesar de la inyección de confianza que han supuesto las últimas referencias macro y la predisposición favorable en los bancos centrales, la primera consecuencia de las recientes turbulencias financieras, el endurecimiento del crédito, no va a pasar inadvertida en la economía real, y en mayor o menor medida tendrá impacto. Ya lo apuntaba el FMI en su último informe de Estabilidad Financiera, y lo materializa en su World Economic Outlook de octubre . De acuerdo a un borrador preliminar, el FMI habría revisado a la baja el crecimiento de la economía global para 2008 (hasta el 4,7% frente al 5,2% previo), apostando por un crecimiento del 1,9% en EEUU (2,8% era la previsión anterior), 2,1% en Europa (2,5% precedente) y 1,7% en Japón (2,0% anterior).
Previsiones política monetaria
La última decisión del BCE –mantenimiento de tipos en el 4%- demostró la sensibilidad a la coyuntura actual dentro del sistema financiero. Además de la estabilidad monetaria, el organismo regulador europeo apuntó que los riesgos sobre su escenario base de crecimiento se hallan sesgados a la baja. Sin embargo, el BCE sigue mostrando confianza en los fundamentales de la UEM. A consecuencia de esta confianza, el BCE elimina de su discurso el término “acomodaticia” en referencia a su política monetaria.
En cuanto al contexto inflacionista, la presión al alza en los precios energéticos no está permitiendo al BCE la relajación en este aspecto. La explicación es que, a falta de “poder” actuar subiendo tipos, la autoridad monetaria europea considera necesario mantener ancladas las expectativas de inflación que tienen los agentes económicos, sobre todo cara al 4T07 y 1T08.
Como conclusión, lo más probable es que el BCE opte por mantener la estabilidad monetaria hasta final de año. En este tiempo dispondrá de más información para poder calibrar el impacto que el actual episodio de turbulencia financiera pudiera tener en la economía real. Como los riesgos en este terreno, según estima el propio BCE, son a la baja, habría más probabilidad de que el siguiente movimiento fuera un recorte, aunque sigue siendo una alternativa remota dentro del escenario de estabilidad monetaria por el que parece que va a transcurrir el ejercicio 2008.
"Lo más probable es que el BCE opte por mantener la estabilidad monetaria hasta final de año"
Crecimiento en EEUU
Las últimas cifras del mercado laboral de EEUU publicadas a principios de octubre -la creación de 110.000 puestos de trabajo netos en septiembre- así como los registros de los dos meses precedentes (se revisaron al alza en 118.000 no habiendo destrucción de empleo en agosto), implican que los temores a una brusca pérdida de dinamismo deben sustituirse por la expectativa de una ralentización gradual de la creación de empleo.
La vigencia de la solidez laboral en EEUU sigue apoyando la generación de renta disponible. La masa salarial avanza a niveles del 2,8%, lo que no permite apostar por una intensa desaceleración del consumo, al menos de forma inmediata. Esta circunstancia la tendrá en cuenta la Fed de cara a su reunión de finales de mes.