06/07
Para poner en marcha la creación de un Sector de las Nuevas Tecnologías y la Sociedad de la Información en España, lo primero será escoger bien el tema y marcar unos objetivos claros, ambiciosis y alcanzables. A partir de ahí se creará el plan para alcanzarlos, se pondrá en práctica y se parenderá de él a medida que se avance. Porque según dijo Robert Francis Kennedy: “El futuro no es un regalo. El futuro es una conquista”.
Esta será la última serie de mi colaboración, ¿Crear un sector? y ¿Crear un sector? (II), en la que hablaré de la creación de un sector de tecnológico en España. El presente artículo pretende esbozar los pasos a dar que nos pueden conducir a la creación de un Sector de las Nuevas Tecnologías y la Sociedad de la Información en España.
- Se debe escoger bien el tema sobre el que “vamos a apostar”. En nuestro caso: El sector de la NT y La Sociedad de la Información (que, dicho sea de paso, no me parece una apuesta arriesgada a estas “alturas del partido”).
- Se deben marcar unos objetivos claros y ambiciosos pero posibles: “Crear un sector”. Nada más, nada menos. Este es el objetivo. Tampoco nos exijamos, de momento, ser “el primero de la clase”. Empecemos por “entrar en la clase” (ahora estamos en el pasillo). Quizá España iba bien, pero no en este tema. Las cosas y el chocolate espeso.
- Se debe diseñar un buen plan que convierta los teóricos beneficios futuros en beneficios reales para todos. Beneficios para todos: país, sector NT y SI, empresas usuarias, universidades, centros de I+D,…. Hasta ahora, declaraciones muchas, lo que se dice planes de verdad, ni uno.
- Se debe llevar a cabo el plan de forma excelente. Aquí “nos la jugamos de verdad”, ya que estamos frente a procesos muy dinámicos y tecnologías cambiantes. Debe de haber objetivos parciales, objetivos territorializados, … como hay en todo buen plan.
- Es preciso ser honesto al diseñar las inversiones del plan. Es decir, no se trata de imputar al plan las inversiones que ya pensábamos realizar sin el plan a través de las diferentes administraciones. A estos juegos de “contabilidad creativa” ya estamos muy acostumbrados como ciudadanos. No creo que sea preciso ahondar más en este punto.
- Se deben ejecutar las inversiones en los períodos previstos. Parece una obviedad, pero si un tren se atrasa años y años...
- Debe haber un organismo único como responsable del plan y de alcanzar sus objetivos. Esto sí que es difícil, ¿no?. Con el protagonismo político hemos topado amigo Sancho. Pero si no se resolviera este punto difícil veo el éxito del plan. Y no hay cultura en este sentido.
- Es imprescindible aprender del proceso a lo largo de él. No podemos como país esperar a obtener conclusiones al final del proceso. Se necesitan cada cuatrimestre, y, es preciso “tener cintura” ( lo cual significa cambiar los objetivos cada dos años).
- Finalmente se debe mantener el tiempo suficiente para que pueda dar sus frutos. ¿Pongamos dos legislaturas? (no olvidemos que en 2 y media los americanos llegaron a la Luna).
- Y si se tiene éxito… sólo estaremos en el principio de una carrera larga y dura que se librará (ya se está librando) entre las economías más dinámicas del planeta. Si no se tuviera éxito… seguiríamos en el pasillo ( nosotros y nuestros hijos).
Todo lo dicho puede resumirse en una frase de Robert Francis Kennedy: “El futuro no es un regalo. El futuro es una conquista”.
Finalmente, quiero manifestar de forma explícita mi más profundo respeto a las personas que dedican su actividad profesional al servicio público. Como han visto discrepo de ciertas decisiones tomadas (ó no tomadas) en el ámbito que nos ocupa, pero mis discrepancias lo son desde el máximo respeto hacia personas e instituciones. No he bebido, bebo, ni beberé de ciertas fuentes, cuya obsesión es difamar de forma permanente a los servidores públicos.