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Martes 13 del Mayo de 2008 — Actualizado a las: 15:59 PM
El Turismo Rural está demostrando unas tasas de crecimiento de dos dígitos, y además crecen las pernoctaciones (un 13,3% en Abril respecto al mismo des del año anterior).
Como todas las modas vemos como el perfil del turista está cambiando y mientras antes se adaptaba a un turista “ecológico” que deseaba integrarse y conocer la naturaleza, que practicaba senderismo y le encantaba impregnarse de las costumbres rurales, ahora nos encontramos con urbanitas que demandan chimenea, jacuzzi y barbacoa, que prefieren alojamientos completos y que el propietario no les agobie mucho.
Los alojamientos que más tiempo llevan trabajando añoran aquellos turistas que se interesaban e incluso ayudaban en las labores del campo, aquellos que no se quejaban del canto del gallo al amanecer, ni de los mugidos de las vacas, ni de los insectos del campo.
"Cuanto antes dispongamos de una clasificación antes podremos acceder a una comercialización correcta"
Pero debemos ser conscientes que el turismo rural está de moda, todo el mundo quiere hacer turismo rural y ya son muchos los touroperadores que ofrecen una amplia oferta como Marsol, Centralia, Viajes Halcón…, y resulta una tarea difícil comercializar alojamientos acogidos a 17 legislaciones diferentes, una por cada comunidad autónoma, y cada comunidad con su propio criterio de clasificación: que si en Asturias trísqueles, en Extremadura encinas, en Andalucía aceitunas… Vamos que un turista rural hace sin quererlo turismo de aventura, porque es una verdadera aventura el saber donde terminará uno alojado, y aunque casi siempre el resultado supera las expectativas deberemos, si queremos que el turismo rural sea un producto turístico y como tal que sea comercializado por los canales habituales, articular una clasificación común de manera que esa incertidumbre que acompaña al turista sea por fin eliminada.
Desde algunas asociaciones se están planteando sistemas de clasificación, mejor dicho auto clasificación, ya que son los propios alojamientos los que se clasifican, deberemos de dar un voto de confianza y ver como responden primero los alojamientos y después los turistas. En mi opinión debería ser el Ministerio el que la establezca o por lo menos realizará la inspección para su clasificación, pero, ¿qué ministerio? ¿Turismo o Agricultura? Y ¿cómo ponemos de acuerdos a 17 autonomías?, a lo mejor no es tan mala idea que empiecen a clasificarse los alojamientos, si no, al final será la guía Michelín el único referente serio que clasifique el sector…
Y debemos ser conscientes que cuanto antes dispongamos de una clasificación antes podremos acceder a una comercialización correcta, uno comercialización que permita tasas de ocupación superiores al 50% anual y no quedarnos en un escaso 20%.