12/06
La globalización conlleva para una empresa exportadora el sudor del trabajo duro, un aprendizaje lento y costoso, así como una adaptación del producto a otras culturas. Por eso, la formación continua, el aprendizaje y el respeto hacia las otras culturas es el pilar fundamental que constituye en un verdadero reto para todos.
Step by step pero a gran velocidad afrontamos los retos de la globalización y gozamos al mismo tiempo de sus ventajas. Conducimos coches alemanes, llevamos zapatos italianos, bebemos cognac francés, nos gustan los relojes suizos y volamos con los llamadas líneas aéreas “low cost“ para disfrutar nuestras vacaciones en la otra parte del planeta.
Así mismo nos hemos acostumbrado a pedir una calidad cada vez mayor, a precios cada vez más ajustados y mientras, esperamos casi automáticamente una subida de nuestros salarios.
Lo que a primera vista suena tan fácil y convincente conlleva para una empresa exportadora el sudor del trabajo duro, un aprendizaje lento y costoso, así como una adaptación del producto a otras culturas.
Si imaginamos a un productor alemán del sector de los muebles de cocina de gama alta, éste afronta una serie de importantes retos al entrar en el mercado español, sobre todo porque su Know How muchas veces no sólo no le sirve, sino que puede impedir su éxito. ¿Por qué?:
- En España no es el consumidor final quien toma la decisión sobre las medidas y clases de muebles de cocina, sino el promotor o el constructor del inmueble, lo que significa diseñar una estrategia de ventas totalmente diferente e innovadora.
- Debido a las diferentes medidas y clases de muebles, su producción debe ser cambiada en profundidad.
- Paralelamente la costumbre de pasar más tiempo al aire libre debido al clima cálido en España significa que tanto el constructor o promotor como el consumidor final no están dispuestos a pagar demasiados altos precios, porque sus preferencias individuales radican en otros ámbitos.
- Falta todavía comentar los costes de producción más altos en Alemania para justificar los mayores precios.
- Por último, existe el reto de comunicarse eficazmente con la clientela en España, pues las relaciones sociales y la cultura son muy distintas. Es importante hacer hincapié en la necesidad de formar técnicos y vendedores bilingües, que organizan y garantizan una comunicación fluida dentro de la empresa exportadora.
Como vemos, hacer lo correcto en el momento adecuado es una de las cosas más difíciles de implantar con éxito… y no hay pocos que fracasan en el intento.
Por eso, en este mundo actual tan global, consideramos la formación continua así como el aprendizaje y el respeto hacia las otras culturas el pilar fundamental que constituye en un verdadero reto para todos.