05/08
El mercado, por tanto, parece estar buscando un suelo en el corto plazo y que sólo Dios sabe donde está. Mientras tanto, a nosotros no nos queda más que intentar mirar las constelaciones que nos van marcando las gráficas, para poder, por medio del análisis del comportamiento en masa, detectar patrones que, en otras ocasiones, han funcionado como aviso de la futura evolución del precio.
Vivimos unos tiempos de turbulencias financieras que nadie se podía imaginar. Durante todos estos años que las bolsas han estado subiendo los sentidos de la mayoría de los mortales se han ido aletargando a la vez que las plusvalías se multiplicaban.
Un ligero despertar nocturno tuvimos hace ya un año en el mes de marzo y parece que lo que ha venido después ya nadie lo puede negar. Los mercados han estado yendo y viniendo como si de una noria se tratara y sus movimientos en zigzag han descapitalizado a más de uno, muchas veces no tan noveles como podría parecer.
El mercado llevaba dando algún tiempo síntomas de agotamiento, pero nosotros, en masa, no podíamos dejar de mirar a la zanahoria que no hacia más que engatusarnos por el regusto que nos había dejado su sabor no hacía mucho tiempo.
Las bolsas, como siempre, se han anticipado a un escenario económico que en esta ocasión no es ni mucho menos agradable. Un panorama que verdaderamente nadie todavía a día de hoy puede aclarar, y del que únicamente podremos saber lo que está detrás según se vayan confesando cada uno de los culpables, el sector financiero.
Mientras tanto, poco podemos hacer, jugar a ser adivinos no es ni mucho menos que demagogia, por lo que sólo nos queda acompañar a la tendencia. Que desde el mes de octubre, sin duda, ha sido totalmente bajista.
Las noticias son contradictorias, los resultados macro, más malos que buenos, nos dan de vez en cuando una de cal y otra de arena. Al tiempo de escribir este artículo todavía no ha publicado la FED su decisión sobre los tipos de interés en Estados Unidos. Los resultados empresariales siguen la misma tónica y todos como hipnotizados no podemos más que mirar el macabro baile al que están sometidos los precios.
Y así ha sido, una volatilidad no vista hacía ni más ni menos que 8 años. Y que han hecho replantear las estrategias de muchos.
Si en algo nos sirve el análisis técnico es precisamente para poder ver las cosas con más tranquilidad. Las noticias que nos llegan por medio de los medios de comunicación son siempre incompletas cuando no interesadas. Sin embargo la información que nos proporcionan los gráficos es la que hay. Y por definición completa.
El ser humano cuando se comporta en masa, como lo hace siempre que se mueve en bolsa, es predecible repitiendo una y otra vez los mismos patrones de comportamiento, moviéndose en cualquier caso por sus instintos primarios. Resumiendo, la codicia y el miedo. Los motivos de este comportamiento son diversos y no es el foro adecuado para adentrarnos en ellos. Pero la lógica es simple, lo podemos ver con un ejemplo. Cuando en nuestro vivir diario nos guiamos por un instinto primario, como puede ser el hambre, nuestro patrón de comportamiento suele ser siempre el mismo, buscar comida (a no ser que surja una circunstancia impredecible e incontrolable o lo redirija un razonamiento). De tal forma que este comportamiento si lo pudiéramos plasmar en un gráfico dibujaría una y otra vez un patrón muy parecido.
Trasladando la teoría al mercado, que a día de hoy estamos viviendo, podemos ver una figura característica, a la hora de medir el sentimiento de los inversores, que se esta dibujando en los índices en general (nuestro IBEX en este caso es una excepción). Esta figura no es otra que la figura de un hombro cabeza hombro invertido, caracterizada por avisar de una posible subida de las bolsas. En este patrón se pueden apreciar dos movimientos descendentes en forma de v separados por un movimiento más amplio, formando una figura que bien pudiera parecer una cabeza con sus dos hombros, boca abajo, simplificando bastante el asunto.
Pese a poder decir todo lo contrario los datos que a día de hoy estamos teniendo las gráficas nos están mostrando como es posible que a día de hoy y en el medio plazo hayamos visto un suelo y una pronta recuperación de las bolsas para, por lo menos, el corto plazo.
El escenario que actualmente estamos viviendo es muy parecido al visto en septiembre del año pasado. Durante el tsunami financiero que vivimos durante el verano, en el que la desgracia subprime apareció en el panorama económico, las bolsas fueron dibujando la misma figura que hoy estamos describiendo. Desde el aspecto técnico quizás ahora se presente un mejor aspecto.
Todo esto apoyado en varios puntos fuertes que a continuación detallo:
1) El indicador MACD, un indicador técnico que nos muestra la posible evolución de los precios y que nos avisó claramente de las caídas que hemos tenido, está realizando la misma figura
2) Por primera vez desde que caímos de máximos en la gráfica diaria nos ha dado una clara señal de compra al traspasar la línea 0, punto de inflexión entre comprar (por encima de 0) y vender (por debajo de 0).
3) Por primera vez en la gráfica semanal este indicador nos ha avisado de que es posible que estemos haciendo un suelo en el medio plazo.
4) Nos encontramos consolidando por encima de las medias móviles de 20 y 40 periodos, síntoma de un intento de recuperación. Aunque seguimos por debajo de la de 200 periodos lo que nos indica que la tendencia bajista perdura.
5) Además estas medias por primera vez desde octubre se encuentran marcando lo que puede ser una tendencia alcista en el medio plazo.
El mercado, por tanto, parece estar buscando un suelo en el corto plazo y que sólo Dios sabe donde está. Mientras tanto, a nosotros no nos queda más que intentar mirar las constelaciones que nos van marcando las gráficas, para poder, por medio del análisis del comportamiento en masa, detectar patrones que, en otras ocasiones, han funcionado como aviso de la futura evolución del precio.
Nos fijaremos entonces en determinados niveles para poder corroborar la figura que anteriormente hemos descrito. En concreto en el S&P 500, el índice de los índices. Fijaremos el nivel clave de la rotura de 1405 puntos para poder ver este escenario del que hablábamos, con una proyección en caso de cumplirse cercana a la zona de 1500 puntos. Eso sí, poniendo siempre un stop de pérdidas. Antes de esto, es de esperar eventuales caídas cercanas incluso a la línea de cuello que forma la figura.
¿El suelo definitivo en caso de confirmarse este escenario?, ni los gráficos lo saben.
