Actualidad de economía y nuevas tecnologías.
Jueves 07 del Agosto de 2008 — Actualizado a las: 11:29 AM
La movilidad de los ciudadanos siempre ha sido objeto de regulación por parte de la administración. A pesar de sus esfuerzos, no siempre se puede controlar. Evitar una saturación de población foránea entre las fronteras de un país y facilitar una convivencia armónica son sus objetivos. Hasta el momento España ha recibido grandes flujos de inmigración. Regular, irregular, procedente de Europa, África, América Latina…Paralelamente, nuestra población envejece. Muchas esperanzas sobre la prosperidad de nuestro país están depositadas en la llegada y adaptación de estas personas, que confían sus ilusiones a nuestras fronteras.
Dentro del conjunto de inmigrantes, hay un núcleo que les hace particularmente diferentes: los inmigrantes cualificados. Vienen a desarrollar trabajos de investigación profesional o académica y sufren también los extensos procedimientos.
Iris dejó Santo Domingo y se instaló en un piso de estudiantes de Sants. Pasó un año estudiando un MBA Internacional en Barcelona y, al finalizar el curso, con su título en la mano, regresó a República Dominicana. A los dos meses, comenzó a trabajar como directora de marketing de Unilever en su país. Lavanya, alumna india, optó por estudiar un Máster en Dirección Internacional. Inditex la contrató como responsable de compras. César Osorio estudió el MBA full time y, aunque le hubiese gustado permanecer en España, finalmente regresó a México, donde es director del área financiera de Volkswagen.
Estos tres antiguos alumnos pasaron un año estudiando en Barcelona. Los tres tardaron varios meses en tramitar su visado para poder permanecer en España como estudiantes. No fue el caso de Agnes, polaca, que tardó solo un par de semanas. Son algunos ejemplos de los cinco mil alumnos internacionales que pasan por las aulas de nuestras escuelas de negocio al año, futuros directivos que deciden invertir una docena de meses y miles de euros en nuestra formación.
Algunos estudiantes internacionales se plantean arrojar la toalla por culpa de la burocracia
Sin embargo, Iris y Lavanya estuvieron a punto de arrojar la toalla por las continuas dificultades que encontraron al solicitar el visado de estudiante: aval bancario, prueba de alojamiento concertado en España, certificado y seguro médico privado contratado en España, nivel de ingresos de los progenitores o billete de vuelo de vuelta. A los candidatos no comunitarios se les exige de todo. En numerosas ocasiones, somos las propias instituciones académicas las que nos empeñamos en facilitar que un estudiante internacional llegue a nuestras aulas.
En los últimos meses, el gobierno por fin ha tomado conciencia de la necesidad de favorecer la llegada de inmigración cualificada y ha realizado propuestas encaminadas a mejorar los cauces de entrada. El Consejo de Ministró aprobó la apertura de un procedimiento especial para abrir las puerta a aquellos extranjeros que vengan a España a realizar trabajos de investigación o desempeñar labores que requieran alta cualificación.
Esta medida afecta a un perfil profesional localizado en grandes en grandes empresas e instituciones públicas. Será el empleador quien deberá tramitar su solicitud desde una unidad de tramitación específica para que el proceso no se extienda más de cuatro semanas. De esta manera, a los inmigrantes que se acojan a este trámite se les autorizará la entrada, se les entregará el permiso de residencia y no se encontrarán con las restricciones a las que se enfrenta el resto de la mano de obra inmigrante. Será necesario acreditar una actividad profesional en la que concurran razones de interés económico, social o laboral, o relativas a la realización de trabajos de investigación y desarrollo que requieran una cualificación
alta.
El gobierno debería incluir a los estudiantes internacionales dentro de los procedimientos de atracción de inmigrantes cualificados
El Ministerio considera que este procedimiento es un instrumento que compatibiliza el respeto a los requisitos establecidos para la entrada, residencia y trabajo de extranjeros en España con la internacionalización de nuestra economía, a través de la presencia de trabajadores extranjeros. Para la Administración, la contratación de trabajadores extranjeros por empresas establecidas en España para la cobertura de puestos de alta cualificación se ha convertido en un factor productivo clave, y tiene una importante repercusión en el aumento de la competitividad de nuestro país, sobre todo, en el contexto de la internacionalización y globalización económica.
Sin embargo, el Consejo de Ministros no ha incluido en el procedimiento a los más de cinco mil alumnos internacionales que anualmente pasan por las aulas de nuestras escuelas de negocio. Nuestras escuelas de directivos son referencias mundiales en formación cualificada y modelos educativos atractivos para los alumnos universitarios internacionales, cerebros, que pueden realizar una contribución fundamental al desarrollo de nuestro país.
Económicamente, no suponen un gasto para el estado porque el esfuerzo de atracción y captación de estos directivos lo realizamos de manera individual las escuelas de negocio que peleamos con nuestros colegas americanos, canadienses, o suizos que triplican, cuadruplican y hasta quintuplican nuestro volumen. La extensión del este procedimiento aprobado por el gobierno a los alumnos directivos de centros de formación cualificada sería un segundo paso fundamental aunque todavía insuficiente.