Actualidad de economía y nuevas tecnologías.

Viernes 05 del Septiembre de 2008 — Actualizado a las: 17:35 PM

Director: Humberto Salerno

bullet
OPINIÓN
Separador
¿Por qué no una norma integrada de calidad y medio ambiente?
Carlos García-Legaz Alonso

Socio Director de InteQma

06/08 En todos los cursos, conferencias, seminarios y similares donde se trata sobre cuestiones relacionadas con la gestión de calidad y medio ambiente he observado que existe una nada habitual unanimidad respecto a un asunto de gran importancia en nuestro sector, la integración de sistemas de gestión de calidad y medio ambiente.
 

En todos los cursos, conferencias, seminarios y similares donde se trata sobre cuestiones relacionadas con la gestión de calidad y medio ambiente he observado que existe una nada habitual unanimidad respecto a un asunto de gran importancia en nuestro sector, la integración de sistemas de gestión de calidad y medio ambiente. Cualquiera que sea la persona se exponen motivos para la integración casi siempre análogos: se reduce la burocratización del sistema a implantar, se centraliza el control de los indicadores y demás instrumentos de control del sistema, se logra ver a la organización desde una perspectiva unitaria, y se realizan las tareas de gestión de forma más eficiente.

Ahora bien, esta abrumadora coincidencia en los criterios está muy lejos de traducirse en todos los casos  de la realidad diaria y cotidiana de las empresas en prácticas de gestión integradas. ¿Cuál es el motivo?. ¿Por qué razón existe este divorcio entre lo que se supone deberíamos aplicar y la situación actual?

Inexistencia de norma integrada

Pienso que el motivo más relevante es la inexistencia de una norma ISO integrada que reúna los requisitos de ISO 9001 e ISO 14001 en una sola norma auditable de forma completa. Se podría aducir, desde el punto de vista más liberal al respecto, que las organizaciones deben ir por delante de la normativa internacional, para que sean los organismos de normalización los que recojan finalmente estas demandas del propio mercado. Pero creo muy sinceramente que, aún manteniendo ese principio, esa iniciativa de las organizaciones privadas interesadas en la mejora de su gestión ya se ha producido. Casi todos los responsables de calidad y/o medio ambiente, y por supuesto los gerentes de las organizaciones implicadas en este asunto, vienen pidiendo una solución. Y resulta que la solución está tardando demasiado en llegar. ¿Por qué?. Creo que las razones se pueden dividir en tres elementos

Motivaciones estructurales y administrativas

El mercado consultoría-certificación se viene apoyando ya tradicionalmente en una estructura de costes que soporta el cliente final, auditado para conseguir la certificación, que tiene unas rutinas difíciles de romper. Me explico: si una entidad de certificación tiene un cliente fiel certificado en calidad conforme a 9001 y en medio ambiente conforme a 14001, según las reglas actuales de ENAC, hay que someterle a una serie de auditorías cuya unidad de ingreso es el auditor/día. Y esto hay que aplicarlo por CADA tipo de auditoría, tanto para 9 como para 14. Por tanto, por este único cliente obtiene unos ingresos asegurados, de forma aproximada, a dos clientes que optaran por una sola de las certificaciones. Si existiera una norma integrada, se reducirían los ingresos A MUY CORTO PLAZO, y en teoría, en algún caso hasta la mitad, ya que un solo auditor podría reducir sensiblemente los tiempos de auditoría. Este puede ser un motivo muy poderoso para que muy legítimamente, puedan existir entidades de certificación que vean ese potencial cambio con cierta desconfianza.

Sinceramente, y a pesar de los riesgos, pienso que esa es una forma muy reduccionista de acercarse al asunto, ya que en ese análisis no se ha tenido en cuenta la enorme capacidad de expansión que tiene este mercado desde que existe. Lo que quiero decir es que lo más normal sería que, si entrase en vigor una norma de esta naturaleza, la entrada en juego de nuevos clientes que se acercan por primera vez a la certificación puede ser enorme. Incluso si somos muy pesimistas y despreciamos la entrada de nuevos clientes, podríamos contabilizar los ya existentes que se acercarían a la opción integrada desde cualquiera de las dos certificaciones independientes, con el aumento neto de facturación que ello supone. En suma, si creemos que este mercado es sólido y no tiene una fecha de caducidad cercana, es casi forzoso pensar que la diversidad de opciones lo potenciará, mucho más que debilitarlo, haciendo la “tarta” más amplia y mayores beneficios tanto a clientes como a consultoras y entidades de certificación

Inconvenientes organizativos y culturales

En este sentido cabe distinguir muy claramente organizaciones de grandes recursos frente a las pymes tradicionales. Respecto a estas últimas parece claro que la centralización de la gestión es en todos los casos un beneficio y que no reporta grandes inconvenientes. Pero el problema es que habitualmente para toda novedad normativa han sido las grandes empresas las que han arrastrado con su iniciativa a las más modestas. ¿Qué pasa con las grandes organizaciones?

En ellas, junto a las grandes ventajes sobre todo laborales para el trabajador medio, conviven los problemas clásicos de la burocratización, como es sobre todo la existencia de departamentos estancos: el caso extremo sería el de un departamento de Calidad y otro de Medio Ambiente (muy habitual) totalmente independientes realizando sus tareas sin coordinación. A la vista están las dificultades de reorganización jerárquica y de medios humanos y económicos que una integración supondría. Se necesitaría un gestor valiente que analizara a fondo si realmente se está actuando de manera eficiente, y actuar en consecuencia. Por muy grande que sea la organización, y me atrevo a decir que casi en cualquier sector de actividad, en casi todos los casos se pueden realizar mejoras partiendo de esa situación, por los motivos expuestos al principio.

Falta de cualificación y experiencia de auditores

Este último obstáculo surge cuando nos ponemos en la situación de que ya existe la norma y no hay problemas organizativos. Nos hacemos la pregunta ¿quién tiene capacidad para auditar el sistema?. Nos vemos entonces en la necesidad de contar con auditores cualificados en ambos sectores. Existe déficit incluso actualmente  para cubrir todos los sectores ENAC tanto de calidad como de medio ambiente de forma separada, por lo que en una primera fase es fácil prever que no se encuentren los suficientes profesionales cualificados para satisfacer la demanda. Pero esto en el fondo sería una gran noticia, puesto que significaría que el aluvión de petición de nuevas certificaciones aumenta a corto plazo el mercado existente. El hecho de tener que complacer esta nueva demanda con garantías constituiría también un reto para las entidades de certificación, pero se trataría de un reto muy saludable, con la ayuda añadida de que en los últimos años la formación en normativa 9001 y 14001 ha crecido de forma espectacular. Y respecto a la parte de la experiencia, manteniendo la estructura actual auditor jefe-auditor-observador se podría absorber con solvencia, saturando eso sí en un primer plazo a los sufridos auditores con experiencia actual en las dos disciplinas.

Pasos hacia el futuro

Sería injusto terminar sin poner el acento en algunos de los logros ya conseguidos para la integración de sistemas, que habla del impulso innegable, aunque todavía lento, que ISO está dando a esta cuestión:

- Apartado 0.4 de ISO 9001:2000, respecto a Compatibilidad con otros sistemas de gestión. Se dice que “Esta Norma Internacional se ha alineado con la Norma ISO 14001:1996, con la finalidad de aumentar la compatibilidad de las dos normas en beneficio de la comunidad de usuarios”

 - Creación del CSG de ISO Grupo de Trabajo Común para las dos áreas de actuación. Fruto de su actividad es el nacimiento y publicación de la norma ISO 19011:2002 sobre directrices para las auditorías integradas de calidad y medio ambiente

- Anexo B Informativo de la norma ISO 14001:2004 respecto a la correspondencia con ISO 9001:2000, donde se proporciona una primera guía de integración y se expresa literalmente que “El objetivo de esta comparación es demostrar que ambos sistemas puede usarse conjuntamente por aquellas organizaciones que ya operan con una de esas normas internacionales y desean operar con ambas”

El paso fundamental que debería dar ISO respecto a este Grupo de Trabajo Común sería dotarlo de un carácter permanente, y  ampliar sus responsabilidades e influencia, de forma que se pudiera crear una tabla única de sectores que unificara los actuales 39 ENAC C-SC existentes en calidad y los 60 ENAC C-MA de medio ambiente

Cabe esperar que en las próximas revisiones de estas normas internacionales se den movimientos cada vez más consistentes en la dirección inevitable de la integración. Así lo esperamos muchos





  • Queremos saber tu opinión


  1. Aviso: Esta es la opinión de nuestros usuarios y no la de Noticias.com. Los comentarios contrarios a las leyes españolas, injuriantes, difamatorios o de contenido ilegal, serán eliminados. Asimismo, Noticias.com se reserva el derecho de eliminar cualquier comentario ajeno al tema o con contenido publicitario.