Los mercados de acciones se vieron sacudidos en noviembre cuando se materializaron ciertas preocupaciones, ya que por fin los inversores parecieron ser conscientes de la incertidumbre que rodea al crecimiento futuro de la economía americana, la inflación, la dirección de la política de la Fed o el destino del dólar. En este contexto, no se espera que esta primera semana de diciembre despeje todas las dudas, pero sí se anuncia cargada de datos macroeconómicos en los cuales el mercado suele apoyarse.
Del otro lado del Atlántico, el mercado seguirá con atención la publicación este lunes del ISM manufacturero de noviembre, que es una encuesta acerca del estado del sector manufacturero y por lo tanto un indicador adelantado de la oferta. El índice tendría que situarse en los 50,5 puntos, justo 5 décimas por encima de los 50, el límite por debajo del cual se estima que el sector manufacturero ya no se está expandiendo sino más bien que está dando señales de debilitamiento. Bajo estas premisas, todo parece indicar que el crecimiento económico en el cuarto trimestre no sea tan sólido como el anterior.
"Todo parece indicar que el crecimiento económico en el cuarto trimestre no sea tan sólido"
La crisis del mercado inmobiliario se hace cada vez más profunda, y el gasto de los consumidores se está ralentizando, frenado en parte por los altos precios del petróleo y de los alimentos. Sin embargo, la actual debilidad del dólar está compensando el menor consumo con mayores exportaciones en el crecimiento del PIB. En efecto, el descenso del dólar frente a otras divisas, si debilita las importaciones, tiene efectos positivos como el reequilibrio del peso de las exportaciones frente al consumo en el PIB americano, y la reducción del déficit por cuenta corriente del país.
En nuestro viejo continente, parece que estemos afrontando de alguna forma problemas similares a los de los EE.UU. El mercado de la vivienda se está ralentizando claramente en muchas áreas donde las subidas de precios habían sido más acusadas (por ejemplo, Irlanda y España), al igual que el crecimiento económico en general. Ahora, la Comisión Europea prevé un crecimiento del PIB del 2,2% en 2008 y del 2,1% en 2009 en los 13 países de la zona euro, en comparación con la tasa del 2,6% prevista para este año. También los intereses de los préstamos han comenzado a reflejar la crisis del crédito y están teniendo un mayor impacto negativo en el gasto del consumo. Con este escenario que se está dibujando, los analistas ven ahora poco probable que el Banco Central Europeo sigua con la política restrictiva que mantuvo hasta junio - por lo que se espera unos tipos inalterados en la próxima reunión del jueves -, y más bien podríamos asistir a un recorte de 25 puntos básicos a principios de 2008, a pesar del continuo crecimiento de la masa monetaria y de las preocupaciones por una mayor inflación.
Con estas perspectivas, nuestra estrategia de inversión a medio-largo plazo mantiene una posición neutral en bolsa europea y americana – con excepción de Reino Unido y Japón donde nos encontramos infraponderados – con sesgo hacia crecimiento y valores de gran capitalización bursátil. También estamos neutrales en renta variable Emergente, puesto que siguen creciendo a un ritmo fuerte y que su descorrelación con EE.UU. está aumentando gracias a la debilidad del dólar que está permitiendo reequilibrar – como es el caso en China actualmente – el peso de las exportaciones frente al consumo en estos países: las exportaciones hacia EE.UU. bajan a favor de otros países asiáticos, y el consumo interno sube.
"Preferimos las compañías de consumo defensivo frente a las de consumo cíclico"
Por sectores, preferimos las compañías de consumo defensivo frente a las de consumo cíclico, ante las perspectivas de rebaja de consumo que se prevén en Europa y EE.UU. para el año que viene. También recomendamos cautela con el sector financiero, aunque aquí se trataría más bien de mirar banco por banco, puesto que unos parecen haber minimizado los daños de la crisis subprime mediante políticas estrictas de supervisión y hábil cobertura, y otros siguen inmersos en pérdidas y en provisiones para cubrir el resultado de los movimientos agresivos hacia las titulizaciones de deuda. Hemos visto esta semana como se recuperaban la mayoría de los bancos españoles, gracias a los movimientos corporativos en el sector, y sobre todo por el hecho de que se habían quedado a precios muy atractivos después de haber sido excesivamente castigados por el mercado, más aún si tenemos en cuenta que su valor contable no se había depreciado como el de otros bancos. En este sentido, asistimos esta semana a un cambio sectorial después de ver al inversor aprovechar el rebote para recoger beneficios en los valores energéticos - con una cotización ya en precio - y posicionarse en las financieras.
Con todo, sobreponderamos el sector de IT (telecomunicaciones y tecnología) ante las buenas perspectivas de crecimiento que ofrece para el año que viene. En los últimos trimestrales americanos, la partida del S&P 500 de Software y Servicios dentro de las compañías de Tecnología de la Información fue la que mejor comportamiento experimentó en el crecimiento del BpA con un 25,8%, así como las Telecomunicaciones, con un incremento en BpA del 34,9%.