Actualidad de economía y nuevas tecnologías.
Martes 26 del Agosto de 2008 — Actualizado a las: 10:11 AM
Por tanto olvidarnos de lo que piensa la masa sobre lo que estás especulando es simplemente olvidarnos de que el mundo existe. Más que mirarnos únicamente al ombligo olvidándonos de lo que se piensa y opina sobre nuestra inversión, enredándonos en descifrar las cuentas y resultados y creernos lo que nuestra empresa o inversión publica religiosamente (claramente se ve el conflicto de intereses que surge entre la empresa y sus accionistas, que intentarán que estos permanezcan en el limbo de los dioses el mayor tiempo posible hasta que ya sea demasiado tarde para estos últimos), intentaremos ver que se dice u opina sobre nuestra inversión, lo que directamente tocará a nuestro bolsillo, es decir, palabras mayores señores.
Leeremos todas las noticias posibles, pensarán algunos. Rotundamente no. No creernos absolutamente nada de lo que se diga en las noticias o las propias empresas comenten. Veremos sus actos reflejados en el precio, que al fin y al cabo no miente nunca.
Tenemos que entender que la bolsa y el movimiento de los mercados es movido por el sentimiento de las personas que lo integran. Las personas acuden al mercado con el objetivo de multiplicar sus ingresos, empujados en cierta medida por el egoismo, la codicia, en la mayoría de los casos un sentimiento comedido, en otros desdemedido. Pero otro sentimiento , surgido para poder subsistir en esta jungla, dominará a la masa en cuanto vean sus objetivos frustrados.
Entre estos dos sentimientos, que serán en el mercado antagónicos, se debatirá el movimiento del precio. Por tanto la psicología jugará un papel fundamental en todo el ciclo bursátil. Estos dos sentimientos son movidos por nuestros instintos más primarios, más escondidos de la razón y de la lógica y por tanto más simples, más predecibles.
Recordamos de las primeras palabras que logra pronunciar un niño y que antes logra entenderla plenamente, “mío”, le dice un niño a otro al acercarse a uno de sus juguetes preferidos, mío es lo que dice un inversor según va viendo crecer su inversión. Conforme avance la tendencia los ojos se nublarán y su respiración empezará a agitarse en medio de ese anhelo de seguir ganando.
Este será el sentimiento del egoismo, de la codicia. Codicia que se alternara como sentimiento dominante con el miedo, el pánico en ocasiones. Un pánico que hará presa de él a cualquiera que se deje llevar lo más mínimo por las emociones, la distancia entre uno y otro es ínfima, muy pequeña en este mundo financiero como para despreciarla. Este pánico es tan fuerte que es capaz de llevarse por delante y arrasar con cualquier cosa que se encuentre por el camino.