Hoy, para señalar los distintos agentes existentes alrededor de una compañía, se ha acuñado la expresión anglosajona, ‘stakeholders’, que se ha puesto en valor con la aparición de los Códigos de Buen Gobierno y el desarrollo de la Teoría de la Agencia.
Este avance hacia el concepto de ‘stakeholders’, parte del cuestionamiento de si el gobierno de una compañía debía atender sólo a los stockholders/shareholders (también llamados accionistas) o tenía que atender a otros grupos de interés o afectados por la compañía .En expresión más coloquial : “los presuntos implicados”. Como “implicados” en una empresa se suelen citar : los propios empleados de la compañía, los clientes, los proveedores, los medios de comunicación, la Administración Pública, la sociedad en general según los últimos discursos.
Junto con el recordatorio de esta creación de valor para el accionista, existen nuevos enfoques que reclaman que el Director General debe atender a los intereses de otros grupos de interés, además de los accionistas. Empezando en primer lugar por los clientes, como origen del negocio de la compañía y de sus ingresos.
En este sentido, resulta importante incluir una reflexión dirigida a la consideración de los directivos: ¿quiénes considera el lector que son los ‘stakeholders’ en su compañía? ¿Cuál es la importancia de cada uno?
La sensibilidad del Director General, sus valores y su sentido político son los que permitirán identificar y visualizar los ‘stakeholders’ que tiene que atender en su gestión y sus intereses. Así los podrá identificar con su inteligencia y atenderlos señalando las prioridades que determinará su sentido político.
En este enfoque se indica que cuanto mejor identificados estén estos ‘stakeholders’ y sus intereses, más eficaz será la actividad del Director General. Otra cosa sea que en el propio transcurrir cotidiano del Director General tenga mayor capacidad de influir o de hacerse más presente uno que otro. O bien, que se ‘ponga de moda’ más uno que otro. El problema es que cuando uno se olvida de los ‘stakeholders’ fundamentales, al no sentirse lo suficientemente atendidos, abandonan la compañía. Algunos ‘stakeholders’ tienen mayor capacidad de influir y hacerse presentes de forma permanente, como pueden ser el núcleo duro de accionistas. Otros, como los pequeños accionistas son más silenciosos relativamente y sólo intervienen explícitamente en el día de la Junta General de Accionistas. Como resulta evidente, su participación implícita es continua, afectando a la cotización bursátil todos los días.
En general, los clientes son uno de los stakeholders más silenciosos. Es conocida la expresión de que una queja por escrito son más de diez quejas verbales o cien clientes insatisfechos. Determinados ‘stakeholders’ no tienen voz pero si tienen voto. En este sentido, los clientes no tienen voz, pero su poder reside en su capaz de seguir eligiendo los productos o servicios de la compañía.
Otros ‘stakeholders’ son los empleados o recursos humanos de la compañía, sobre todo en organizaciones donde la ventaja competitiva reside en ellos. En muchas ocasiones la moda de la gestión del conocimiento, ha puesto de manifiesto que el conocimiento estratégico reside en una serie de profesionales, que si no se sienten bien considerados en la compañía, la abandonan y el problema es que la Dirección ha podido estar muy atenta a los clientes, muy atenta a los accionistas, pero al no estar atenta a los Recursos Humanos en los que reside la ventaja competitiva, se ha producido su abandono de la compañía. Con frecuencia, el valor del ‘stakeholder’ empleado solo se cuantifica cuando se pierde.
Por ultimo, habría que distinguir dentro de los recursos humanos los directivos, en la medida que la competitividad de una empresa depende especialmente de ellos. ‘La competitividad de cualquier tipo de organización reside en su cabeza’, quizá no tanto en su tamaño, como en su contenido . Así según su número y calidad, la compañía tendrá peor o mejor futuro. Nos permitimos hacer esta distinción porque sus intereses no suelen ser los mismos que los de los empleados.
Un directivo busca que su empresa le ofrezca posibilidades de desarrollo y carrera profesional, esto es, que pueda seguir aprendiendo , que pueda seguir desarrollando su talento.
Quedaría por comentar un último ‘stakeholder’. En expresión de Vaclav Havel existe el poder de los sin poder. Hay muchas organizaciones y agentes que no tienen formalmente poder, pero, que sin embargo informalmente pueden ejercer poder sobre la empresa. Es importante considerar estos ‘stakeholders’, que pueden no tener voto (como los clientes, que ejercen su voto a través de sus actos de compra), pero que si tienen voz, y esa voz puede ser escuchada o puede ser caja de resonancia. En este sentido, los medios de comunicación no tienen voto intrínsecamente en las decisiones de la compañía, pero su capacidad de influencia en la actuación de los agentes que si tengan ese ‘voto’, es decir en el resto de ‘stakeholders’ es muy importante
En definitiva, manifestar debilidades derivadas de una inadecuada gestión de la relación con los ‘stakeholders’ más importantes, puede tener graves consecuencias para la compañía. No tener en cuenta o equivocarse en la valoración de los distintos ‘stakeholders’ y sus prioridades puede, en definitiva, hacer que la compañía fracase.