La volatilidad del mercado nacional va cobrando cada vez más protagonismo. Desde principios de año, el Ibex no ha hecho otra cosa que dar bandazos, y prueba de ello es lo ocurrido durante la pasada semana.
El martes, con el Ibex en torno a 13.700 tras un lunes muy complicado, el selectivo se vio extasiado por la buena noticia de una posible bajada de tipos por parte de la FED, y consiguió acumular en los dos días siguientes cerca de 800 puntos, es decir un 5,8% de subida. Teniendo en cuenta que históricamente la bolsa proporciona a largo plazo una rentabilidad anual de entre el 9 y el 10%, supone más de la mitad del retorno esperado en un año. A principios del año, el Ibex registraba una volatilidad a un mes cercana al 15%, y esta semana ha llegado a alcanzar un 24,5%.
Sin duda bajo este panorama de creciente volatilidad, y con la hipótesis de que a corto plazo no creemos que el escenario vaya a mejorar, se recomienda mucha cautela a aquellos inversores especulativos que percibían el mercado como una vía de lucrarse a corto plazo. Sin embargo, aquellos inversores largoplacistas tienen un escenario más positivo, puesto que las fuertes bajadas han dado pie a excelentes oportunidades de inversión.
"Mucha cautela a aquellos inversores especulativos que percibían el mercado como una vía de lucrarse a corto plazo"
Se dice que a río revuelto, ganancia de pescadores; y con un PER 07e de 13x para el Ibex, no hay duda de que esto pueda ser así. Sólo hay que echar un vistazo a las compañías que reparten elevados dividendos. Telecinco proporciona una rentabilidad por dividendo del 7%, Antena 3, del 6% o el mismo Banco Santander, que reporta una rentabilidad del 4,5%. Pero además de esta rentabilidad “asegurada”, no hay que olvidar que estas compañías están cotizando con fuertes descuentos respecto a su precio objetivo, por lo que a la tranquilidad de saber que hay menor riesgo de un descenso del valor de la acción, se une la posibilidad de sumar al dividendo el retorno por el incremento de la cotización. La única objeción a esta estrategia es que, como mínimo, se recomienda mantener la acción en la cartera un año, para poder percibir los dividendos en su totalidad.
En el muy corto plazo, la bolsa va a bailar al son de los resultados empresariales. Entramos en la última semana del trimestre, en la que suelen sucederse las confesiones de compañías que no van a cumplir con los resultados previstos. Esto, en un entorno de amplias dudas sobre el efecto de la crisis hipotecaria americana en el sector financiero internacional, es la principal preocupación a la que nos debemos enfrentar durante esta semana.
Entre tanto, tenemos una oportunidad interesante en España con la OPS de Criteria. Se trata la colocación en bolsa de la cartera industrial de La Caixa que en momentos turbulentos como el actual nos ofrece la posibilidad de comprar una cartera de valores muy líquida, con un 80% de su valoración en empresas Ibex35, y un fuerte sesgo hacia el sector de servicios públicos con Gas natural, Repsol y Telefónica como principales empresas participadas. En momentos de incertidumbre y volatilidad como el actual, nos parece una buena alternativa.
El otro acontecimiento empresarial de la semana en España es el final del proceso de compra de Endesa por la italiana Enel, después de largos meses de espera. El 25 de septiembre se celebra la Junta y todo hace presagiar que la OPA saldrá a delante con el beneplácito del Consejo y de los principales accionistas de la eléctrica española. El 1 de octubre es el último día para acudir, algo que recomendamos a los inversores en la compañía.