09/06
Tanto a nivel público como privado, en muchas ocasiones se prefiere contratar productos de software estándar de compañías extranjeras que han sido desarrollados en otros países. Se podría entender esta situación si los programas extranjeros fueran mejores que los nacionales. Sin embargo, en España hay empresas que desarrollan software estándar de tanto o más nivel que el que viene de fuera.
En los medios de comunicación se comenta ampliamente la problemática de diferentes sectores industriales en España como son el textil y la industria auxiliar del automóvil. Estas industrias sufren la competencia en concepto de costes salariales de países del tercer mundo o países recién entrados en la UE. Cada mes desde hace un cierto tiempo se conocen noticias sobre cierre de plantas y traslado de la producción a otros países o incluso cierre de empresas centenarias que no han podido ni siquiera deslocalizarse.
Quisiera mencionar que hay un sector en España muy afectado por otros motivos que comentaré en este artículo y es el sector de las tecnologías de la información y más concretamente de las empresas que desarrollan software estándar.
En España tenemos muchas universidades que imparten carreras de 3 o 5 años de ingeniería informática. Uno de los objetivos de la carrera es formar a personas que sean capaces de diseñar y desarrollar programas. Hay muchos titulados universitarios que han conseguido esta capacitación. Pues bien, resulta que tanto a nivel público como a nivel privado en muchas ocasiones se prefiere contratar productos de compañías extranjeras que han sido desarrollados en otros países.
“La decisión de optar por una empresa de software extranjera se basa en criterios muy subjetivos”
Se podría llegar a entender esta situación si los programas extranjeros fueran mejores que los nacionales, fueran más económicos y ofrecieran más prestaciones o similares a los nacionales o que las empresas extranjeras ofrecieran mas garantías que las nacionales. Lamentablemente las decisiones no se basan en estos criterios sino en criterios muy subjetivos como es el de que lo que viene de Europa (Alemania) o de Estados Unidos es mejor y además si en las escuelas de negocio y los medios de comunicación solo se habla de unas empresas y productos concretos, el resultado es evidente.
En España hay empresas que desarrollan software estándar de tanto o más nivel como el que viene de fuera y además lo realizan profesionales del país. Tampoco es verdad que las empresas extranjeras ofrezcan más garantías que las nacionales, los empresarios deberían redefinir el concepto de riesgo en la toma de decisiones en los aspectos estratégicos de su organización.
Hay empresas extranjeras que han absorbido a su competencia y por lo tanto las compañías que habían apostado por el software de la empresa absorbida o de la absorbente, van a empezar a tener problemas debido a que evidentemente la empresa proveedora va a apostar por uno solo producto. Las adaptaciones que siempre se requieren en cualquier implantación de un software estándar resultan muy complicadas de gestionar y sobretodo de que se desarrollen en un periodo razonable de tiempo cuando el producto no es nacional.
No se trata de una visión proteccionista, se trata de cambiar ciertos criterios para la toma de decisiones en lo referente a la adquisición del software de gestión para la empresa. En un mundo donde se requiere una especialización cada vez mayor en todos los ámbitos de la organización empresarial (procesos, personas y herramientas), hay que pensar en un software especializado. En casa no compramos el microondas más grande, más bonito y que tenga muchos manuales, compramos el microondas que nos quepa en la cocina, que haga las funciones que tiene que hacer, que se instale en plazo razonable de tiempo, que lo sepamos manejar, que cuando tengamos una avería la reparen con celeridad, que tengan un buen servicio postventa y que el precio sea razonable. Y aunque podría no parecerlo en casa el microondas es una herramienta fundamental…