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Viernes 05 del Septiembre de 2008 — Actualizado a las: 17:35 PM
Si de marzo a mayo las ganancias bursátiles habían convivido con repuntes en los tramos largos de las curvas de tipos de interés, esta correlación positiva se quebró la semana pasada, con el último tirón alcista en TIRes impulsado por la inflación. La corrección de las bolsas, señal clara de recogida de beneficios, se ha producido por la combinación de una serie de factores: la verticalidad de la subida de mayo, la escasez de catalizadores tanto macro (sólo referentes al sector servicios) como micro de los últimos días, así como los niveles alcanzados por las rentabilidades de la deuda a largo plazo, que reducen el atractivo relativo de la bolsa frente a los bonos.
Si bien no se trata de un cambio de tendencia en la renta variable, porque el fondo del mercado sigue alcista, es cierto que los mercados están entrando en una etapa más propicia para episodios correctivos y aumento en los niveles de volatilidad.
Tensiones inflacionistas
Los argumentos utilizados para la reciente subida de tipos en junio han sido los habituales de los últimos meses: crecimiento económico superior al potencial en conjunción con una excesiva liquidez y unas condiciones monetarias acomodaticias, advertencia acerca de la dinámica salarial. La probabilidad de que en Europa se alcance el 4,25% este año es muy elevada, incluso el mercado empieza a plantearse el nivel de llegada del 4,50%.
"La mayor flexibilidad del BCE significa una mayor dependencia a partir de ahora del día a día y de la evolución de los datos"
Pero el sesgo inflacionista que están tomando los últimos mensajes de los bancos centrales, que inciden en el mantenimiento del crecimiento económico a nivel mundial y la tensión en el precio del crudo, se refleja en una mayor exigencia de prima de riesgo por inflación, por el reciente repunte en los tramos largos de las curvas. Y más que en Europa, la bolsa está corrigiendo por la intranquilidad de la Fed, con Bernanke a la cabeza, respecto al crecimiento de la inflación subyacente en un contexto de encarecimiento energético, de fortaleza del consumo y con elevados niveles de utilización de capacidad productiva. El mensaje de cautela en la vertiente precios que continúa transmitiendo la autoridad monetaria ha servido para corregir bruscamente las previsiones en tipos de interés; ya no descuentan bajadas y se otorga alguna probabilidad a una subida de 25 pb.
En cualquier caso, hay matices que pueden atemperar una nueva subida hasta el 4,25%. Porque el BCE afirma que seguirá “de cerca” los riesgos sobre los precios, ya no “muy de cerca”. Y porque no altera la previsión de inflación de cara a 2008, sin revisarla al alza. Esta mayor flexibilidad significa una mayor dependencia a partir de ahora del “día a día” y de la evolución de los datos.
Consolidación en la renta variable
En cuanto a la renta variable, el contexto de relativa estabilidad en la esfera macroeconómica junto a la continuidad de nuevos episodios de movimientos corporativos y la bonanza de los beneficios empresariales han sido suficientes para propiciar la consolidación de los principales índices bursátiles en la zona de máximos anuales (en muchos casos, históricos) durante el mes de mayo. El análisis por modelos de valoración indica que la bolsa americana sigue estando barata, la europea, en precio, y la española, muy ajustada, aunque con alternativas a nivel de selección de títulos. La aproximación a la renta variable, por tanto, debe ser algo más prudente. Después de la corrección reciente en los mercados, podría haber una cierta recuperación de las bolsas europeas, a la espera de los datos de inflación. El mayor riesgo para los mercados sería un repunte inesperado del IPC subyacente en EEUU.