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¿Por quién doblan las campanas?
Se acabó la legislatura", reconocía, sin anestesia, un dirigente socialista. "Da igual que haya adelanto electoral o no; a partir de ahora sólo queda gestionar? lo que nos queda". Adiós a los proyectos, al programa, a la utopía. Son los restos del naufragio, pensé yo: pocas veces hay menos [...]
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Por quién doblan las campanas
Se juega el PSOE en el congreso que comienza mañana su perspectiva como partido de Gobierno? ¿Está en cuestión, estratégicamente hablando, su capacidad para representar en términos de poder a millones de electores que se sitúan en una posición de centro y de izquierda? La vieja guardia del partido, representada por Felipe González, piensa eso.
Más precisamente: que si ganase Carme Chacón, la tendencia hacia la fragmentación del voto de centro y de izquierda, ya observada en las elecciones del 20-N y en otros países europeos, iría en aumento. Este fantasma se ha paseado por otros partidos socialdemócratas después de fuertes derrotas.
Sin ir más lejos, ya ha ocurrido en Francia y Alemania. Y en repetidas ocasiones. Sin embargo, a pesar de derrotas catastróficas en ambos países, esos partidos se han reconstruido, ya disputan el poder regional a los partidos de centro derecha dominantes y amenazan con ser la alternancia a nivel de los gobiernos nacionales en Francia este mismo año (elecciones presidenciales y legislativas) y en Alemania, en 2013 (elecciones legislativas).
La vieja guardia piensa que está en juego el PSOE como partido de Gobierno
Alfredo Pérez Rubalcaba ya se planteaba este problema de la viabilidad del PSOE como partido de Gobierno al abordar su candidatura para las generales. Intentó persuadir a Zapatero de que el congreso debía celebrarse antes de esos comicios, incluso con anterioridad a fijarse la fecha del 20-N. Quería acudir como candidato del PSOE en toda regla: como secretario general. Pero Zapatero se resistió. Y no hubo nada más que hacer.
Haber resuelto el tema de la secretaría general con anterioridad hubiese eliminado la contienda que se dirime a partir de mañana. Si, con la derrota sufrida en las urnas, Rubalcaba ha decidido optar por el liderazgo, ¿puede caber alguna duda de que investido antes de la derrota como secretario general, como quería, hubiese seguido después de ella al frente del partido? No. Rubalcaba quería evitar que la derrota, por más que se apuntara a la cuenta de Zapatero, le desgastase para conseguir la secretaría general en el congreso [...]
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