- Fuente: 20minutos
Porteadores de azufre en el volcán Ijen: envenenarse por un mísero jornal
Y como si se tratara de bestias, ascienden o descienden cargados con hasta noventa kilos de ese azufre que será destinado a las fábricas de plásticos, productos insecticidas o fármacos, entre otros muchos.
A los cerca de 400 mineros que aquí faenan parece que no les inquieta el daño de llenar sus pulmones con los gases que salen por las tuberías que se internan en las entrañas del volcán y por las que fluye el azufre en forma líquida a altísima temperatura hasta alcanzar la superficie, donde se solidifica. En este proceso, el compuesto químico pasa de ser un viscoso líquido de intenso color naranja a convertirse en un mineral sólido de tonalidad amarilla.
Los gases, muy inestables, emanan por los conductos internos y dificultan la respiración, intoxican los pulmones y enturbian la vista de los mineros.
La dura labor de estos indonesios comienza a pie de la inmensa caldera, frente a un lago turquesa con una de las aguas más ácidas del mundo, en la que los trabajadores rompen con picos el mineral para desmenuzar las placas de azufre solidificadas.
En este punto, los gases de dióxido de sulfuro, considerados peligrosos por su alto nivel de toxicidad, permanecen inamovibles o van en una u otra dirección dependiendo del viento que haga.
(Trabajar aquí) no es bueno, es muy peligroso, por eso mis hijos no quieren dedicarse a esto, con que yo lo haga es suficienteHaripin, quien desde hace 23 años faena en esta mina, cuenta que decenas de compañeros han muerto a causa de dolencias pulmonares contraídas en Ijen, en donde no se emplea el material de protección adecuado y se incumple la normativa de seguridad. "(Trabajar aquí) no es bueno, es muy peligroso, por eso mis hijos no quieren dedicarse a esto, con que yo lo haga es suficiente", dice Haripin.
Los supervisores sí portan una máscara antigás adquirida con su dinero o facilitada por la empresa, pero para los mineros toda su protección se reduce a un paño mojado con agua que emplean con el fin de proteger su olfato del pestilente olor que despiden los gases.
En cuanto logran separar varios pedazos de la roca, los operarios meten estos en los dos cestos de bambú sujetos a los extremos de una barra transversal que apoyan en los hombros y en la parte más alta de la espalda, y una vez puestos en pie comienza su odisea.
En el primer tramo del trayecto serpentean la abrupta pared del [...]
Lee la noticia completa en la fuente original (20minutos)
Etiquetas: productos, isla, destinado, indonesia, minas, portada, activas, java
