- Fuente: Adn
Rajoy ante el espejo (de la crisis)
Proclamado por las Cortes, ha llegado el momento de que Mariano Rajoy se sitúe ante el espejo del próximo presidente del Gobierno y se ponga cara a cara con la realidad de la crisis. Tras una larga época de palabras, le ha llegado la hora de tomar decisiones.
La actitud con la que desembarca en La Moncloa -su intención es mudarse después de las vacaciones navideñas de sus hijos- la describió durante la sesión de ayer del debate de investidura: "Soy muy consciente de que no me enfrento a un escenario de halagos y lisonjas. Yo no he llegado a este momento para cosechar aplausos, sino para intentar resolver problemas".
Los problemas que le esperan a Rajoy los sabe él mejor que nadie, no en vano Soraya Sáenz de Santamaría y su equipo le han entregado un abultadísimo informe sobre la situación presupuestaria del país, y por si fuera poco, lleva meses escuchando a banqueros, expertos y asesores sus versiones de la realidad económica.
Una de esas personas ha sido José Luis Rodríguez Zapatero, de quien ha cambiado la opinión que le profesaba: de considerarle un presidente sin altura de miras ha pasado a verle como un tipo al que estima profundamente y con quien se ha llegado a mostrar comprensivo.
A falta de algunas cifras por concretarse, como la del déficit de este año, que marcará el alcance del ajuste, Rajoy se va enfrentar a un panorama que asusta a cualquiera y que a él mismo, como reconocen sus allegados, ha impresionado por la gravedad de algunos datos.
Pero lejos de achicarse, el ya presidente del Gobierno ha actuado ante los suyos durante los últimos días con un aplomo y un sosiego "asombrosos". "No ha cambiado nada, quizá se ha vuelto más cauto, de hecho no se ha filtrado nada de sus ministros ni de sus medidas", resume un diputado que ha trabajado a su lado estos años.
Si Rajoy ya era un tipo impasible, ahora es de un hermetismo total, y lo es, aclaran los dirigentes de su confianza, porque siente un gran respeto por las formas.
Por ejemplo, su Gobierno. Para el líder del PP, la primera persona que debe conocer el nombre de los ministros es el Rey, así que sólo después de comunicarle la composición del Ejecutivo, aparecerá ante los medios para anunciar a la ciudadanía quienes serán los elegidos.
O sus medidas. Las que Rajoy avanzó ayer en el debate de investidura las sabían únicamente sus mandatarios más próximos, pero nadie más, ni periodistas afines ni los diputados de su grupo, ni siquiera [...]
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