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Martes 13 del Mayo de 2008 — Actualizado a las: 11:22 AM
El pasado jueves, una delegación de empresas egipcias visitó Barcelona para establecer vínculos comerciales con algunas de las principales firmas del textil español. Entre la veintena de empresas que acudieron a la cita, había representantes de grandes multinacionales como Mango o Inditex, que rivalizan en la venta de productos textiles en todo el mundo.
La visita de Mango era una primera aproximación al mercado egipcio, ya que, según Esther Mora, coordinadora del equipo de búsqueda de proveedores, “si algunas de las empresas más importantes del mundo han ido a Egipto, nosotros tenemos que ver si también nos interesa”. En estos momentos Mango no tiene relación alguna con este país mediterráneo, pero los responsables de la compañía observan atentamente los movimientos de la competencia en la zona. “Nuestra competencia tiene proveedores egipcios desde hace algún tiempo”, explica Mora, “y estamos interesados en estudiar las posibilidades para no perder velocidad ante ellas”.
Cuando Turquía entre en la Unión Europea, Egipto será un mercado mucho más competitivo para importar prendas acabadas
Esa competencia es obviamente el Grupo Inditex, cuya marca estelar, Zara, ya hace varios años que compra prendas en Egipto. A la reunión de la semana pasada acudieron representantes de Stradivarius, otra de las marcas del grupo gallego, para avanzar en las negociaciones que hace un año establecieron con un proveedor egipcio. José Luis Quirze, del departamento de producción de Stradivarius, explicó a Noticias.com que en 2006 se realizó una prueba piloto con un pedido de 25.000 prendas. El éxito de esta operación, según Quirze, animó a la empresa a iniciar unas negociaciones que siguieron avanzando el pasado jueves en Barcelona, donde se reunió con Nabil A.Zorba, vicepresidente de Maytex, una de las principales compañías textiles de Egipto.
Después de la reunión, Quirze afirmó que “en un plazo máximo de dos o tres meses vamos a pasar pedidos a Egipto, e incluso puede que antes”. Esta celeridad responde al hecho de que uno de sus países proveedores, Turquía, empieza a resultar demasiado caro a consecuencia del proceso de integración con la Unión Europea. Quirze reconoce que “estamos muy bien en Turquía, pero tenemos el miedo en el cuerpo ante la incorporación a la UE, y queremos desviar nuestro crecimiento hacia el mercado egipcio”. Por ello, concluye que la idea de Stradivarius es “cambiar paulatinamente el mercado de Turquía para dirigirnos hacia Egipto, porque este país te da unos precios un poco más elevados que Bangladesh o Pakistán, pero siempre más bajos que Turquía”.
El vicepresidente de Maytex, por su parte, coincide en que la oportunidad de Egipto es hoy heredera de la que durante años ha alimentado el mercado europeo a través de Turquía. En su opinión, “es un proceso natural, ya que los costes de producción, sin ser baratos, son ahora mucho más competitivos en Egipto que en Turquía”.