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Lunes 12 del Mayo de 2008 — Actualizado a las: 01:35 AM
La banca española ofrece un sin fin de posibilidades de medios de cobro y de pago. En líneas generales podemos hablar de dos procedimientos: la emisión de órdenes de cobro por parte del acreedor, y la emisión de órdenes de pago por parte del deudor.
Como ejemplos del primer caso, podríamos citar la puesta al cobro de recibos a fecha vencimiento o anticipados por el banco (descuento), y en el segundo caso la emisión de cheques, pagarés o transferencias.
Hay otros medios de pago como por ejemplo el confirming, que por cierto se puede considerar como una alianza entre el deudor y el banco para que este último capte como clientes a los acreedores, y otros medios de cobro como el factoring y el anticipo de facturas.
La Banca española es pionera en metodología de cobros y pagos
La banca española no solo destaca por la capacidad de ofrecer esta amplia variedad de medios de cobro y de pago. También destaca por ofrecer a sus clientes la posibilidad de realizar todas estas operaciones por Internet, y además en algunos casos con formatos preestablecidos normalizados por la asociación española de banca, la AEB.
Podríamos decir que en el aspecto normativo de cobros y pagos, la banca española es pionera y está muy por delante de otras bancas europeas. Además al abrir la puerta a otros medios de cobro como el factoring o el anticipo de facturas, está iniciando indirectamente un camino muy prometedor en el aspecto normativo de la emisión de facturas.
La banca ya es capaz de emitir cheques o pagarés por orden de su cliente, porque no va ser capaz de emitir facturas. Si además estas facturas las pudiera recibir el deudor en un formato normalizado y tuvieran la suficiente información para que fueran validadas de forma automática, la banca habría resuelto uno de los problemas que más tortura a las empresas: la validación de facturas. De alguna manera habría creado un EDI estándar.
Otra cosa es como administrarían este logro, y aquí esta el peligro porque la experiencia nos dice que la tendencia de la banca (a pesar de alguna publicidad que dice lo contrario) es cobrar comisiones por todos los servicios que ofrece, una práctica polémica porque el negocio de la banca es prestar el dinero de sus clientes a un interés más alto del que les ofrecen por tenerlo depositado en la entidad. Además, como no hay un criterio claro de cuando se aplican comisiones y cuando no, a los usuarios de banca todo este tema nos parece muy poco profesional.
Pero volviendo al tema que nos ocupa, para que realmente se dé un paso significativo en el ahorro de costos administrativos en las empresas, la factura digital tiene que ir acompañada de un formato validable de forma automática. Como no confío en la administración para avanzar en esta línea, y como tampoco considero como camino a seguir el EDI convencional, creo que la banca tiene ante si una oportunidad histórica para facilitar un sistema de intercambio de facturas entre proveedores y clientes, pero tiene que saber gestionarla.