De hecho, la décima edición de SIMA, que se celebra en la Feria de Madrid del martes 8 al sábado 12 de abril, aumenta la comercialización de productos no residenciales, con especial relevancia en suelo y hoteles. La feria comercializará este año 640 promociones no residenciales pertenecientes a 36 expositores diferentes. Sin embargo, habrá unas 40.000 viviendas menos a la venta en relación al año pasado. “Desde ya hace varios ediciones hemos hecho un esfuerzo de diversificación de la actividad, de manera que no todo descansa sobre el residencial”, comenta Eloy Bohúa, director de SIMA. Así, los segmentos internacional y el no residencial “están cogiendo el testigo de lo que era una feria con un componente residencial mucho más acusado”, reconoce.
Otro de los aspectos reseñables en esta décima edición es la presencia de viviendas que se comercializarán con algún tipo de protección. En total serán 5.860 viviendas protegidas, la mayoría, un 90%, ubicadas en la Comunidad de Madrid. La vivienda con protección puede ser, por tanto, un buen nicho de mercado que sirva de refugio para sobrevivir durante el tiempo que dure la crisis inmobiliaria, unos dos años como mínimo según los expertos. De todas formas, Bohúa recuerda que “la inercia que tiene el mercado del suelo no permite avanzar en la velocidad deseada en cuanto a la puesta a disposición de suelo para realizar estas viviendas protegidas”.
Todo vale para vender
Dicen que cuando vienen las vacas flacas es cuando a uno más se le agudiza el ingenio. El sector inmobiliario va a hacer sin duda gala de ello durante la celebración del Salón Inmobiliario de Madrid. Las estrategias de marketing de las promotoras se están volviendo cada vez más agresivas con el objetivo de estimular la demanda, y este tipo de técnicas proliferan especialmente durante ferias de este tipo, como ya ocurrió también en la última feria inmobiliaria de Barcelona, el Barcelona Meeting Point.
Sólo es necesario ver algunos ejemplos. La Unidad de Negocio de Avantis Residencial ha diseñado un programa de alquiler con opción a compra, que consiste en una oferta de alquiler con descuentos de hasta el 4% en el precio de compra y la condonación de hasta el 90% del alquiler ya aportado. Grupo Prasa propone por su parte un “sueldo” durante un año para las reservas formalizadas durante la feria, de manera que entregará 12 cheques correspondientes al 3% del valor de compra-venta que se abonará mes a mes. Además de todo ello no faltarán los regalos de coches, cheques-bebé o cualquier otro reclamo por el estilo.
“El salón va a ser una oportunidad para ver cómo el promotor cada vez se aproxima más a las necesidades puntuales del comprador y, bien en forma de incentivo a la compra, bien en forma de personalización del producto, se está prestando mucha más atención al comprador de la que se prestaba en ediciones anteriores”, comenta Bohúa, quien asegura que “ahora la demanda es la que tiene en parte la sartén por el mango”.
El debate de los precios
En el actual contexto inmobiliario, una de las principales incógnitas es la evolución que van a experimentar los precios en los próximos meses. A pesar de que no existe consenso sobre este asunto, el Fondo Monetario Internacional se encargó la semana pasada de dar un duro toque de atención alrededor de este tema. "En términos de crecimiento del crédito y de accesibilidad vemos que los precios reales en España se encuentran sobrevalorados entre un 15% y un 20%”, comentaba el economista de la institución Roberto Cardarelli, que a su vez pronosticaba una caída de los precios en esas mismas proporciones.
Por su parte, la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Madrid (ASPRIMA) también hizo públicas recientemente sus previsiones sobre la evolución de los precios. Según sus estimaciones, se prevé una bajada del precio de la vivienda de algo menos del 8% en 2008. Sin embargo, ante el revuelo que crearon estas cifras, ASPRIMA matizaba poco después esta cifra, diciendo que no se trataba de una previsión del comportamiento real del precio de la vivienda, sino un “ejercicio teórico” que se ha desarrollado para estimar cuál sería el escenario de precios al que habría que llegar para mantener el esfuerzo familiar de acceso a la compra de vivienda en el 33%, umbral considerado como “razonable”.
Así, para ASPRIMA los más destacable es que el “sector inmobiliario español en su conjunto es solvente”, a pesar de estar viviendo “un ajuste más abrupto del previsto antes de producirse la crisis financiera generada por las hipotecas subprime estadounidenses”. Ello no implica, comenta el presidente de la patronal, José Manuel Galindo, que “pueda haber situaciones puntuales en la que algún promotor se vea abocado a poner en marcha un concurso de acreedores”, como han sido en los últimos días los convocados por Grupo Temple o Lábaro.