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Viernes 16 del Mayo de 2008 — Actualizado a las: 19:39 PM
La 24 edición de Auto Retro, el evento de referencia en España para profesionales y aficionados al coleccionismo del motor, ocupa del 5 al 9 de diciembre dos pabellones del recinto ferial de Montjuïch, en Barcelona.
Según los organizadores del certamen, esta es la edición más completa y multitudinaria de la historia de Auto Retro, que este año acogerá una importantísima representación de expositores de vehículos donde, además de los coches, también habrá por primera vez un espacio para la aviación y la náutica.
300 expositores de 16 países distintos ocuparán más de 30.000 metros cuadrados de Fira de Barcelona, en una edición repleta de aniversarios. Este año se conmemoran, entre otros, los 60 años de Ferrari, los 55 años del Rally Costa Brava – Lloret, o los 50 años del Rally Internacional de Coches de Época Barcelona – Sitges.
Pero uno de los aniversarios más emotivos para muchos de los aficionados españoles que estos días se acerquen al Auto Retro será la exposición en conmemoración de los 50 años de Pegaso, la mítica marca española de automóviles, que ocupará un stand de 625 m2 en la que se mostrarán un total de 8 piezas de indudable valor histórico como el Cabriolet Saoutchik, el Spyder Touring Competición, el Spyder Serra, o el Berlina ENASA.
Una leyenda viva
Cuarenta años después de su presentación en el IX Salón del Automóvil en 1967, este año el público podrá volver a admirar una de las rarezas más singulares que ha dado la automoción española: el Campeador, un singular y avanzadísimo modelo que el visionario Jesús Artés creó a mediados de los sesenta. Pensado para ser producido en pequeñas series, el Campeador se quedó en pieza única, y será ésta la que se exhibirá con todo su esplendor 40 años después de su presentación oficial.
Tierra, mar y aire
Por primera vez en la historia de este certámen, Auto Retro ha reservado este año un espacio especial para mostrar algunas joyas de la aviación y la náutica clásicas. Fruto del acuerdo con la Fundació Parc Aeronàutic de Catalunya (FPAC), estos días se muestran diversos aviones entre los que destaca el Monocoque Hedilla II, de 1916, que realizó el 2 de julio de 1916 el primer vuelo Barcelona Palma.
La náutica, que el año pasado ya estuvo presente en la muestra, también tiene un lugar destacado en la presente edición para rememorar los grandes clásicos del mar. Este año se ha diseñado una exposición de distintas embarcaciones de competición del período que va entre los años 50 y los 80, en la que se podrá ver, entre muchas otras cosas, un curioso “tres puntos” prototipo de Peugeot del año 1957.