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Viernes 05 del Septiembre de 2008 — Actualizado a las: 17:35 PM
Sin duda la cita náutica del verano es la recién celebrada Copa del Rey. La 27 Copa del Rey Audi-Mapfre pasará a la historia como la edición en que, por primera vez desde su inicio, un mismo equipo consigue la victoria final en dos clases distintas.
Esta ha sido la proeza del sindicato español de Copa América “El Desafío”, que ha conseguido dejar huella en la regata más importante del Mediterráneo al alzarse en un mismo año con el triunfo en TP 52 y GP 42, precisamente las divisiones en que mayor nivel deportivo hubo durante la presente edición de la Copa. Las instalaciones del Real Club Náutico de Palma, que acogieron la prueba, estrenaban también novedad: su nuevo pantalán flotante para albergar a los Transpac 52.
Y es que los puertos deportivos de la costa española intentan lucir sus mejores galas cuando llega la época estival, si bien “no se puede decir que uno sea mejor que otro, ya que cada uno tiene su singularidad y lo hace diferente a los demás”, considera Gabriel de Sandoval, presidente de la Federación Española de Asociaciones de Puertos Deportivos y Turísticos (FEAPDT). “En verano se producen muchos cursos de navegación, regatas, tanto de alto nivel, como sociales, que hacen que la actividad de nuestros puertos sea frenética durante estos meses”, comenta Sandoval.
De todas formas, una manera de distinguir a los puertos de primera categoría es a través de la presencia de una Bandera Azul, otorgada por la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor (ADEAC), que reconoce el esfuerzo de algunas comunidades locales por conseguir que el puerto cumpla determinados criterios de legalidad, accesibilidad, sanidad, limpieza y seguridad, así como, cuente con una información y gestión ambiental adecuadas. Actualmente en España son 72 los puertos que pueden lucir la Bandera Azul.
Evitar la saturación
El auge de la náutica en España, gracias a sus 7.880 kilómetros de costa y sus condiciones climáticas, ha tenido, sin embargo, un efecto secundario: la escasez del número de amarres. En determinadas zonas de España, sobretodo Baleares, Costa Brava y Costa del Sol, se produce una gran concentración de embarcaciones y la demanda de amarres supera a la oferta. Según Sandoval, “esto se está solucionando con instalaciones de temporada y promocionando otros destinos del litoral español, donde no existe este nivel de saturación, como el Norte de España”.
Con todo, la mayoría de estas instalaciones se concentran en la costa mediterránea, hasta el punto que dos terceras partes de los puertos deportivos y turísticos están en dicha zona. El 38% restante está en el Atlántico y el Cantábrico.
Es lógico, por tanto, que los amarres se distribuyan de igual manera. La costa española, con un total de 323 puertos deportivos, tiene 107.772 plazas de amarre. Pero las perspectivas de crecimiento son buenas, ya que según el último informe de la FEAPDT, durante los próximos 10 años se producirá en nuestro país un incremento del 44% en el número de amarres. El Mediterráneo será, por tanto, la zona en la que se crearán más puntos de amarre, unos 35.000, el 75% del total de amarres de nueva creación.
Foto: Leonardo Cortés.