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Jueves 24 del Julio de 2008 — Actualizado a las: 17:11 PM
En concreto, Scalextric ha preparado la reproducción del coche que PlayStation patrocinó en el circuito francés de Le Mans, el Audi R8 Playstation Oreca Le Mans 2005, que se lanzará junto al Gran Turismo Prologue. Por otro lado, se están trabajando en otras posibilidades de colaboración, como el conectar los circuitos Scalextric y la consola, para que ésta reproduzca en una pantalla de televisión las clasificaciones o sonidos ambientales, por ejemplo. De esta forma, Scalextric se pretende acercar al mundo audiovisual.
También en el terreno audiovisual, la compañía está ultimando los detalles para poner en marcha la producción de “Scalextric The Movie”, la película de los populares coches, cuya marca se ha convertido ya en sinónimo de las carreras de automóviles a escala sobre pistas eléctricas.
Producción asiática, pero tecnología española
Ir contracorriente no es siempre sinónimo de éxito en los negocios, y la corriente dice ya desde hace años que la producción se hace en Asia, como una de las vías para reducir costes. La industria del juguete no iba a ser menos. Scalextric es una de las compañías jugueteras que ha llevado su proceso productivo a Asia, pero conserva el valor añadido en España, en concreto en Barcelona: los departamentos de marketing y ventas, las finanzas, pero sobretodo el I+D+i y la tecnología, lo que ha hecho posible, por ejemplo, la fusión entre el mundo digital y el popular juego de carreras.
“La innovación e investigación de la industria del juguete no sólo está al nivel de cualquier otra industria, sino que incluso es superior”, comenta Sergi Pastor, director general de Tecnitoys/Scalextric. “El público es muy exigente y marca que cada año debe haber una novedad importante”, asegura, por lo que la inversión en I+D+i debe ser también muy importante. En concreto, Scalextric dedica entre un 4 y un 5 por ciento del total de la facturación anual a investigación, lo que se traduce entre 1,5 y 2 millones de euros.
Además, “la filosofía” de la compañía es la de apoyarse en la tecnología que la rodea, es decir, universidades y otras empresas tecnológicas, según explica su director general. “Les pedimos recursos cuando creemos que nosotros no lo tenemos. Ya hemos pedido la colaboración de diversas universidades de toda España, básicamente en Madrid y Barcelona”, si bien el fruto de estas colaboraciones todavía es un secreto bien guardado.
El valor añadido, por tanto, se queda en casa, mientras que la producción ha tenido que emigrar por la propia inercia de la industria y el mercado. “Uno de los condicionantes más importantes es la reducción de costes porque luego no puedes pedir 3.000 euros por un juguete”, explica Pastor. En el caso de Scalextric, la producción está externalizada, en zonas como China, Vietnam, India y Filipinas. Ahora bien, todas las técnicas de producción se controlan desde España, desde la elección de los proveedores hasta el tipo de material que deben utilizar.

El mismo software de diseño que Boeing o Porsche
El diseño es uno de los aspectos clave del proceso de creación tanto de los coches como de los circuitos Scalextric, hasta el punto de que Boeing, Airbus o Porsche utilizan el mismo software de diseño para sus aviones y coches. “Partimos de los mismos ficheros que utilizan los propios constructores”, comenta Pastor. Todos ellos utilizan a Catia, programa desarrollado por la francesa Dassault Systemes, e inicialmente pensado para servir a la industria aeronáutica, que proporciona apoyo desde la concepción del diseño hasta la producción y el análisis de productos.
Para finalizar todo el proceso, es decir, desde que se empieza a trabajar en un coche hasta que éste llega al punto de venta, se necesitan de media nueve meses de trabajo. Noticias.com ha visitado el departamento de I+D, donde ha podido comprobar que se trabajan absolutamente todos los detalles, reproduciendo fielmente todos los componentes sobre planos de coches reales.
Pero a pesar de la precisión técnica y tecnológica que conlleva la creación de los productos Scalextric, hay algo mucho más intangible que la ha acompañado a lo largo de los años. La emoción y la tradición, que no ha impedido que la compañía se reinvente constantemente con productos como Scalextric The Digital System y Scalextric Compact, son bazas fuertes para la marca, que ha conseguido verdaderos adeptos, como los socios del Club Scalextric, pero también los propios miembros de la compañía: “no puedes dirigir Scalextric sin ser un jugador impenitente”, confiesa Pastor.