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Jueves 20 del Noviembre de 2008 — Actualizado a las: 14:01 PM
Con estas nuevas empresas on line, disfrutar de placeres reservados para los más ricos es fácil, ya que alquilar el objeto sale mucho más barato que comprarlo. Por ejemplo, en La Superbe se puede encontrar un gran catálogo con bolsos de las más reconocidas marcas. Su copropietaria, Katerine Varenkow señala que “los bolsos más pedidos son Chanel, Loewe y Chloé”. La clienta estándar para este tipo de productos es “mujer ejecutiva, residente den Barcelona, Madrid y Sevilla, con un alto poder adquisitivo. Aunque también tenemos muchas clientas que por su profesión precisan de un look concreto” añade Varenkow. A partir de 10 euros a la semana, hasta un máximo de 62 euros, todo el catálogo de esta tienda de alquiler on line está disponible. Varenkow asegura que el precio es más que razonable, “piensa que muchos de nuestros bolsos no se encuentran por menos de 1.300 euros”. La época del año en la que se incrementa el alquiler de bolsos es, según Varenkow, “a la vuelta de las vacaciones, ya que parece que la gente tenga sed de glamour, y durante las fechas navideñas”.
El alquiler de obras de arte, lo último en el sector
Uno de los últimos sectores a sumarse a esta nueva moda de alquilar objetos de lujo ha sido el arte. Actualmente existen galerías creadas exclusivamente para alquilar sus obras. No por ello son cuadros de menor valor, ya que se puede alquilar desde un Picasso hasta un Warhol. Alemania, concretamente Berlín, ha sido el país pionero de esta experiencia y de momento es un proyecto que ya se ha extendido. Alquilar un cuadro no es excesivamente caro, siempre dependiendo de la obra que se quiera mostrar. Si el cliente lo desea, una vez alquilada puede pedir el precio de venta de la obra. Su valor será mucho menor que si la comprara nueva pero también habrá sido expuesta en más salones que el suyo.
Otro sector tradicionalmente exclusivo que está en auge es el automovilístico, que ha adoptado la vieja fórmula de alquilar los coches para acercar a los clientes los vehículos de ensueño por un precio que, por ser un capricho, muchas personas estarían dispuestas a pagar. En este sector, existen clubes privados que cuentan con su propia flota de coches de lujo, normalmente formada por un catálogo en el que no faltan marcas como Ferrari, Corvette, Lotus o Jaguar. Los socios de los clubes pagan una cuota anual para poder disponer de la flota de vehículos, y para aquellos que no son socios pero que quieren y pueden alquilar estos coches, los precios rondan los 300 euros al día.
Con esta nueva moda de “lujo en alquiler” también hay que hacer un esfuerzo económico, ya que no todo el mundo puede costearse lo que cuesta tener un Picasso colgado de una de nuestras paredes o alquilar un Porsche. Todo dependerá de lo que esté dispuesto a gastar y lo que quiera aparentar ante la sociedad.
¿La muerte de la jet set?
Pero, ¿y qué ocurre con la denominada jet set? Acostumbrada a ser el escaparate del lujo a nivel mundial, este reducto está viendo cómo los que antes se la miraban desde lejos, hoy en día pueden lucir sus objetos, coches, joyas…Aunque siempre existirá ese objeto que no se podrá alquilar, sólo comprar. Y ahí es donde se sitúa la jet set, luciendo sólo lo que ellos se pueden permitir en el gran mundo del lujo, que puede ir desde organizar una fiesta en un entorno de ensueño en la que no van a faltar ni el más mínimo detalle, escogiendo siempre lo más caro y exclusivo, hasta veranear en los lugares clave en los que sólo tienen cabida los miembros de este selectivo “club social”. Y es que aparentar es una opción, pero el lujo es un estilo de vida para el que nuestro bolsillo tiene que estar preparado a todas horas y aunque muchos se esfuercen por mostrar una imagen sofisticada de ellos mismos, la verdad es que, al igual que ocurre en el popular cuento de La Cenicienta, cuando se acaba el día y suena medianoche, la magia desaparece y todo vuelve a su estado inicial.