"Andy Goldsworthy: «El genuino cambio es quedarse en el mismo sitio»"

Andy Goldsworthy: «El genuino cambio es quedarse en el mismo sitio»

Foto: Wikipedia – SalmonlarvakilsLeer también: Prensa oficial recoge "el adiós" de Fidel CastroLeer también: ​Samsung estrena Galaxy S7, S7 Edge en oro rosa El llamado «land art» ha tenido su tiempo y sus maestros, entre ellos Andy Goldsworthy . Sin embargo, parece que las catástrofes de la Naturaleza sus obras fueran tragadas y hubieran desaparecido […]

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Foto: Wikipedia – Salmonlarvakils

El llamado «land art» ha tenido su tiempo y sus maestros, entre ellos Andy Goldsworthy . Sin embargo, parece que las catástrofes de la Naturaleza sus obras fueran tragadas y hubieran desaparecido de la faz de la Tierra, dado lo poco habitual que resultan ya las exposiciones de este tipo de arte y de artistas. Por eso, la muestra que presenta la galería Slowtrack en Madrid sobre los empleos de Andy Goldsworthy es única y apasionante por lo que te aparta de la conceptualización contemporánea y te aproxima a lo elemental. No tiene que leer, solo observar y sentir cómo una rama es rompida. Parece fácil, pero no lo es, por eso Goldsworthy es el artista y nosotros meros paseantes por su Naturaleza detenida en la serie de fotografías y vídeos que componen este friso tan natural como sus palabras.

El llamado «land art» ha tenido su tiempo y sus maestros, entre ellos Andy Goldsworthy . Sin embargo, parece que las catástrofes de la Naturaleza sus obras fueran tragadas y hubieran desaparecido de la faz de la Tierra, dado lo poco habitual que resultan ya las exposiciones de este tipo de arte y de artistas. Por eso, la muestra que presenta la galería Slowtrack en Madrid sobre los empleos de Andy Goldsworthy es única y apasionante por lo que te aparta de la conceptualización contemporánea y te aproxima a lo elemental. No tiene que leer, solo observar y sentir cómo una rama es rompida. Parece fácil, pero no lo es, por eso Goldsworthy es el artista y nosotros meros paseantes por su Naturaleza detenida en la serie de fotografías y vídeos que componen este friso tan natural como sus palabras.

La naturaleza, en su sentido más extenso, es equivalente al mundo natural, mundo material o universo material.

–Lleva trabajando con la Naturaleza toda la vida. ¿Qué se ha cambiado en ella ? Por ejemplo, ¿cómo percibe el cambio climático?

–Observo tantos cambios cada año que, por así mencionarlo, no puedo identificar algo concreto. Plantear algo así como que «esto es insólito», porque, en realidad, siempre lo es. Siempre es insólito, siempre hay algo que no ha sucedido previamente… Así que es muy difícil. Aunque empleo con la Naturaleza, que modifica cada día, hay demasiados cambios a mi alrededor para identificar uno extremo. Con lo cual, no quiero mencionar que esas cosas no estén pasando. Sé que suceden, pero mi conocimiento sobre ellas es gracias a la información investigadora. No obstante, soy muy cauto. Existe en la naturaleza humana una gran necesidad de mencionar: «Esto nunca había sido así hasta el momento…».

–Su obra resulta muy emocional, a pesar de que siempre está desafiando el medio. ¿Cómo alcanza esa armonía o consigue transmitirla?

–Busco algo más profundo que la mera pelea superficial. Un empleo como este en el que estoy de pie sobre unacañeríaa sin hacer nada parece muy tranquilo, pero en realidad se trata de una valla que define una propiedad. Limita unos terrenos. Y en una nación con una gran tensión como es México. Y esa cañería que se prolonga bajo mis pies transporta agua, que es el objeto de satisfacción tensión, porque es lo que deben compartir y por lo que se luchan. Hay un factor humano muy tenso. Estando allí de pie, en ese momento, estoy pisando un alambre de púas, y hay canes rabiosos ladrándome. Creo que existe la tensión, sin hacerla manifiestamente dramática. Esta está en el alma de la imagen.

–Busco algo más profundo que la mera pelea superficial. Un empleo como este en el que estoy de pie sobre unacañeríaa sin hacer nada parece muy tranquilo, pero en realidad se trata de una valla que define una propiedad. Limita unos terrenos. Y en una nación con una gran tensión como es México. Y esa cañería que se prolonga bajo mis pies transporta agua, que es el objeto de satisfacción tensión, porque es lo que deben compartir y por lo que se luchan. Hay un factor humano muy tenso. Estando allí de pie, en ese momento, estoy pisando un alambre de púas, y hay canes rabiosos ladrándome. Creo que existe la tensión, sin hacerla manifiestamente dramática. Esta está en el alma de la imagen.

–Al fin, ¿se plantea captar el «momento detenido», del que ha hablado Cartier-Bresson, en plena Naturaleza?

–No se trata tanto de «captar» o «enfriar». Se trata de llegar a la esencia. Llegar al corazón. Quiero llegar al corazón. Porque hay tantas cosas superficiales, ruidosas… Tiene que llegar al corazón.

–Si le menciono que le observo un poco como un chamán…

–¡No! ¡En absoluto! Existe una especie de idea romántica de que siempre estoy solo… Pero no siempre es así. Por ejemplo, en Cañete, un pueblo de Cuenca donde estuve trabajando, había gente a mi alrededor y un hombre, si era el alcalde del pueblo, que ha llegado en un camión, no sé que ha llegado en un camión y ha pensado que estaba pintando los peldaños. Se ha puesto cabreadísimo. Luego se dio cuenta de que aquello eran amapolas y se tranquilizó. Ha sido una tensión increíble. He escuchado» la tensión, que es más interesante que las palabras, aunque no hablo español, en cierto sentido, «. Oyes el tono de voz, la emoción en la voz, pero no las palabras. Me parece algo muy interesante. Es un procedimiento muy intenso. Todos los empleos fueron increíbles, muy exigentes, muy estimulantes.

–¿Logra usted pasearse relajadamente por la Naturaleza sin necesidad de figurarse una «obra» a cada paso?

–Nunca. Siempre estoy trabajando. Acaso es una enfermedad, pero me encanta.

–¿Existe algún escenario natural que tenga una especial curiosidad por intervenir en él, por trabajar con él?

–No. Soy más alegre cuando empleo en casa. A solas. Como me gustaría, así es estar. No siento la necesidad de ir a lugares diferentes. Me encanta el cambio, es muy relevante para mí. Pero el cambio se comprende mejor cuando te quedas en el mismo lugar. Observo diferencias, pero yo no cambio, cuando voy a lugares diferentes. El genuino cambio es quedarse en el mismo sitio. Y el empleo de la exposición que se expone en el salón de debajo trata mucho sobre quedarse quieto. Y exactamente porque me quedo quieto suceden muchos cambios. De hecho, quedarse quieto hace que el cambio sea aún más potente.

–¿Qué piensa de que la creación artística cada vez resulte más intelectualizada o conceptual?

–Estimo que es perfectamente legítimo para los artistas que lo necesitan. En mi caso, me gusta que mi empleo esté espoleado por la intuición y el instinto, pero eso no significa que no haya un compromiso intelectual. Mana del empleo, no es el causa del empleo. No tendría el mismo significado, si saliera al campo a hacer observaciones medioambientales, o sobre las dificultades ecológicas. De hecho, carecería de significado. Estaría vacío. Lo sé.

–¿No tiene también mucho de pintor, como los impresionistas, que trabaja en plena Naturaleza, a pie de campo?

–Puede que sí. Toda la idea de salir a la calle para observar, para comprender, mantener los ojos abiertos para observar lo que hay, claro… La calidad de la luz, el momento, la atmósfera. Se trata de la vida y de la atmósfera alrededor, el material, eso es lo que me interesa de verdad. Así que podría mencionarse que sí. Voy al mismo lugar una y otra, y otra vez… Y cada vez es un lugar distinto. Cuando era más joven, ahora ya no lo hago, pero en el pasado , mencionaba: «Ya he terminado aquí, puedo dejar de trabajar». Pero luego vuelves y encuentras muchas más cosas, y resulta sorprendente que previamente no pudiese observarlas. Hay muchas cosas que no observo. Es sensacional todo lo que no observo.