"Clinton barre a Sanders y llega en postura de fuerza a la cita del Supermartes"

Clinton barre a Sanders y llega en postura de fuerza a la cita del Supermartes

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Foto: Wikipedia – Bernie Sanders (20033841412 24d8796e44 c0)

Hay momentos que se recuerdan como un punto de inflexión en la carrera a la Casa Blanca, y las primarias demócratas de este fin de semana en Carolina del Sur podría ser uno de ellos. Lo aspirante demócrata favorita, Hillary Clinton, aupada por el voto de la minoría negra, se ha impuesto por un extenso margen a Bernie Sanders. En las primarias demócratas —y también en la futura elección general— el voto de confianza de las minorías raciales es clave. Que Clinton, que supo envolverse en la bandera del presidente Barack Obama, ha persuadido a los negros y hispanos de la nación, su carrera por la nominación demócrata va a ir colina abajo, en caso de que el resultado en Carolina de Sur signifique.

La próxima cita de las primarias se festejará en el denominado «supermartes», que se festejará el primer martes de marzo, y cuando más de una decena de estados acude a las urnas para elegir en primarias demócratas y republicanas.

Bernard “Bernie” Sanders es un político estadounidense, senador junior de los Estados Unidos por el estado de Vermont y precandidato del Partido Demócrata para las elecciones presidenciales de 2016 en mencionado nación.

Hillary Diane Rodham Clinton es una política y abogada estadounidense.

Clinton ha arrasado en la votación de este sábado, con cerca del 74 por ciento de los sufragios. Es un espaldarazo inapelable para su candidatura, que había empezado con titubeos: Sanders ha refrendado que era una opción consistente en New Hampshire, donde venció con claridad a Hillary, que se ha impuesto después en Nevada; en el arranque en Iowa, la ex secretaria de Estado ha ganado por la mínima. Con estos resultados, Clinton y Sanders llegaban a Carolina del Sur desde una postura que algunos analistas calificaban de empate técnico.

El triunfo del pasado sábado otorga treinta y nueve delegados a Clinton y catorce para Sanders. Pero más que por el número de delegados, el resultado en Carolina del Sur es el empujón político y anímico que necesitaba la candidatura de Clinton en la previa del Supermartes, que se festeja mañana, y en el que se distribuirán ochocientos ochenta delegados en primarias en once estados. Entre ellos hay varios estados sureños, con mucha presencia de demócratas negros, en los que el resultado para Clinton podría ser tan apabullante como en Carolina del Sur.

Tras la retirada de Jeb Bush el pasado sábado por sus indigentes resultados, el senador Marco Rubio tendría el 34 % de propósito de voto entre los electores republicanos hispanos, 12 y 13 puntos más que Trump y del congresista por Texas Ted Cruz, respectivamente.

El triunfo reivindica a Hillary Clinton, que ha perdido aquí en 2008 con Obama con una diferencia de 29 puntos y ahora ella le sacó 47,5 puntos a Sanders. En aquellas elecciones, Barack Obama anticipó a Hillary Clinton por primera vez en número de delegados y, aunque la batalla de las primarias se extendió durante meses, el actual presidente ya no se ha descolgado del liderato.

El electorado negro de Carolina del Sur, que se ha volcado con Obama en 2008, ahora dio su respaldo, inclusive ampliado, a Clinton. La candidata no se ha cansado de alabar los mandatos de Obama en los mítines políticos y de defender al que fuera su jefe en la Casa Blanca en los debates con Bernie Sanders. Es miel para los oídos del votante demócrata de la minoría negra, sobre todo para los más mayores en edad. Seis de cada diez votantes en Carolina del Sur este sábado eran negros, y Clinton ha conseguido el 86 por ciento de su voto de confianza, frente al 14 por ciento de Sanders. Hace ocho años, Obama ha logrado el 78 por ciento.

En la celebración de los resultados James Clyburn, diputado de la Cámara de Representantes y el demócrata negro más influyente de Carolina del Sur ha proclamado: «Esta noche dimos el empujón a Hillary Clinton en su carrera a la Casa Blanca». En su discurso de agradecimiento, en el que los seguidores de Hillary Clinton coreaban las consignas más famosas de la campaña de Obama en 2008, la favorita demócrata ha hecho muchas alusiones a temas raciales, desde los abusos policiales en contra de adolescentes afroamericanos al escándalo del agua contaminada en Flint .

Pero también ha aprovechado el viento a favor de su triunfo contundente para ver más allá de las primarias y presentarse como lo aspirante capaz de hacer frente a Donald Trump, que también cimenta de día en día su liderato en el bando republicano, y ganar en las elecciones presidenciales de otoño. «¡Mañana, esta campaña va a ser nacional!», festejó Clinton y ha dejado un par de alusiones sobre el multimillonario republicano, aunque sin citar su nombre.

Mencionó que Estados Unidos necesita más «amor y bondad» al mencionarse al texto bíblico de la primera carta a los Corintios . Y, haciendo eco del lema que el multimillonario repite sin cesar, ha asegurado que «pese a lo que oís, no necesitamos hacer a América grande otra vez. América nunca dejó ser grande».

«La campaña está comenzando. Nosotros hemos obtenido un triunfo decisivo en New Hampshire. Ella lo hizo en Carolina del Sur», ha reaccionado Bernie Sanders ante el fracaso con un comunicado. En un mitin posterior a los resultados celebrado en Minnesota —uno de los estados en liza el Supermartes—, Sanders prefirió centrarse en repetir su discurso sobre «los asuntos que importan» y de los que «ni el Congreso ni los medios de comunicación quieren hablar», como el creciente número de gente mayor y veteranos que apenas llegan a fin de mes.

Sanders pretendió persuadir a los votantes negros, que, por ahora, le dan la espalda: «Mi campaña escucha a la comunidad afroamericana», ha asegurado. «Y lo que están interrogando es: ¿cómo es probable que en esta nación, el más rico de la historia, tengamos más gente en la prisión que cualquier otra nación del planeta? Juntos vamos a pelear en contra del racismo institucionalizado y en contra de un sistema penal en quiebra».

Lo aspirante socialista ha pretendido consolidar su impacto en la minoría negra en las últimas semanas: el «Chicago Tribune» publicó una fotografía de 1963 en la que manifestar se en contra de la segregación racial por Vermont detenía al senador y ha recibido el voto de confianza de personalidades influyentes de la comunidad afroamericana, como el rapero Killer Mike y el cineasta Spike Lee.

Más tarde en Columbia, el senador de Vermont ha pronunciado su discurso final en un salón de shows medio vacía, en un claro contraste con Iowa donde cerca de 5.000 simpatizantes lo habían acompañado para un recital y mitin memorable.

Esos esfuerzos no tuvieron todavía los resultados esperados, pero Sanders aseguraba el sábado que su «revolución política desde debajo» no hizo más que comenzar. A la vez, en el mitin de celebración en la Universidad de Carolina del Sur, una Hillary Clinton exultante subía al estrado entre alaridos de «¡Madame President! ¡Madame President!».