"El Papa acepta la posibilidad de utilizar anticonceptivos para impedir embarazos ante el virus zika"

El Papa acepta la posibilidad de utilizar anticonceptivos para impedir embarazos ante el virus zika

Foto: Wikipedia – Paolo VI e LucianiLeer también: Prensa oficial recoge "el adiós" de Fidel CastroLeer también: ​Samsung estrena Galaxy S7, S7 Edge en oro rosa El peligro de malformaciones cerebrales graves por el virus zika durante el embarazo es muy serio, y el Papa Francisco, durante el vuelo de retorno de México a Roma […]

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Foto: Wikipedia – Paolo VI e Luciani

El peligro de malformaciones cerebrales graves por el virus zika durante el embarazo es muy serio, y el Papa Francisco, durante el vuelo de retorno de México a Roma ha rechazado rotundamente la propuesta de aborto pero aceptó la posibilidad del empleo de anticonceptivos ante una circunstancia excepcional.

El pontífice también ha hecho un llamado a los médicos para que encuentren una vacuna en contra de los mosquitos que son portadores del virus del Zika, ya que es en “algo que se tiene que trabajar”.Durante un congreso de prensa en la nave papal de retorno a Roma luego de seis días de visita apostólica en México, el papa Francisco ha abierto la posibilidad de que las mujeres puedan utilizar anticonceptivos para impedir embarazos específicamente para advertir el virus del Zika.En tonalidad muy sereno, y presentándose ante todo como «misionero de misericordia y paz», el Papa Francisco ha exhortado a las autoridades de México a combatir decididamente «la corrupción, el narcotráfico, la exclusión de las culturas diferentes, la violencia e incluso el tráfico de personas, el secuestro y la muerte, causando sufrimiento y frenando el desarrollo». Era una frase muy dura para oídos poco acostumbrados a las críticas, pero el Papa hablaba en tonalidad dulce y poniendo el acento en las soluciones.

Ante el abanico de propuestas de autoridades sanitarias en varias naciones afectadas por el virus, el Papa ha recordado que «el aborto no es un mal menor, sino un crimen. Es lo que hace la mafia».

En cambio, tomar la determinación de impedir un embarazo por causas excepcionales «es un conflicto entre el quinto y el sexto mandamiento. El gran Papa Pablo VI, en una situación difícil en África, ha permitido a las religiosas usar anticonceptivos» ante el peligro de violación por los guerrilleros en el antiguo Congo belga.

Pablo VI, de nombre secular Giovanni Battista Enrico Antonio Maria Montini, ha sido el papa 262.

El Papa repitió que «el aborto es un mal absoluto. En cambio, impedir un embarazo no es un mal absoluto. Y en ciertos casos, como el de Pablo VI, está claro. En todo caso, yo exhortaría a los médicos a encontrar vacunas».

Respecto a la extensa correspondencia de san Juan Pablo II con la filósofa Anna-Teresa Tymieniecka, el Papa comentó que conocía esa relación entre los dos y le parecía normal pues «a un hombre que no sabe tener una relación de amistad con una mujer.

Francisco, que atesoró vínculos de gran amistad con muchas mujeres a lo largo de su vida, agregó que «el Papa es un hombre. Tiene necesidad del pensamiento de mujeres, y también puede tener una amistad sana. A mí me gusta escuchar el parecer de las mujeres, pues aportan mucha riqueza. Ven las cosas de una manera diferente».

Para impedir equívocos, ha precisado que «una amistad con una mujer no es pecado. En cambio, una vínculo amoroso con una mujer que no es tu conyuge, es pecado ¿entendido?».

El mejor ejemplo es el de grandes santos que trabajaron en equipo como «Francisco y Clara, o Teresa de Ávila y Juan de la Cruz».

Deliberadamente agregó que las mujeres no son todavía suficientemente escuchadas. «Y no hemos comprendido el bien que las mujeres contribuyen a la vida del cura en el sentido de consejo, de ayuda, de sana amistad».

Sus palabras marcaban una clara línea de solución a una dificultad seria en muchos ambientes eclesiásticos o religiosos, con raíces de machismo y, en algunos casos, misoginia.

Ante otras patologías, como el abuso sexual de menores por parte de curas, la Iglesia católica dio ya pasos gigantescos comparada con otras organizaciones.

La «tolerancia cero» es ya normal en muchas diócesis, y se está avanzando en la responsabilidad de negociación. Se va a juzgar a los obispos negligentes por un juzgado especial de la Congregación para la Doctrina de la Fe, creado por el Papa el año pasado.

Algunos casos de mala negociación, ni siquiera tendrían que llegar ahí. Sin ningún atisbo de incertidumbre, el Papa aseguró: «Un obispo que modifica a un cura abusador de parroquia es un imprudente, y lo mejor que puede hacer es presentar la declinación. ¿Está claro?».

Eran palabras que nadie hubiese pensado escuchar de un Papa hace veinte años, o quizá diez, pero que ayer sonaban ya normales. Buena parte del mérito, según Francisco, es del cardenal Ratzinger «que ha sido valiente para abrir este acceso. Ha preparado los soportes para destapar la olla”.

El cáncer de los abusos nunca se hubiese sanado de haberse mantenido la cultura del secreto, que tanto lo favorecía. El Papa ha comentado que «le doy gracias a Dios de que se haya destapado esta olla, y hay que continuar destapándola. El abuso de menores es una monstruosidad».

En el capítulo de la integración de los divorciados vueltos a casar, Francisco adelantó que la exhortación apostólica, que intenta publicar antes de la Pacuna,«recoge lo que dijo el Sínodo sobre las familias heridas».

Se trata de que sean respetadas y se integren en las actividades de las parroquias y desplazamientos, como un casamiento de ese tipo que, en el encuentro con las familias en Tuxtla Gutiérrez, comentó con naturalidad que no podían recibir la comunión «pero comulgamos con el Señor ayudando a los enfermos y los necesitados», concretamente en una prisión de Monterrey.

A la pregunta directa de «¿Cuál es su sueño?» en términos de viajes, el Papa contestó: «China. Ir ahí. Me gustaría muchísimo».

Con la misma soltura se despachó respecto a las propuestas xenófobas del candidato presidencial republicano Donald Trump: «Una persona que piensa en construir muros en lugar de puentes no es un cristiano. Eso no está en el Evangelio”.

Comento también que había admitido recibir el premio Carlomagno «pero en el Vaticano». Y que lo hace por aprecio a Europa, en momentos de impedimento, en parte por falta de mando pues «hoy no hay un Schumann o un Adenauer».

Francisco contestaba a las preguntas más variadas, pero dejó claro que su interés era hablar de México para halagar la grandiosidad del nación y manifestar, una vez más, lo triste que resulta observar el dominio de las grupos de narcotraficantes: «es un dolor que me llevo. Este pueblo no se merece una drama así».

También contribuyó detalles sobre su largo rato de oración en silencio en el camarín de la Virgen de Guadalupe: «He rezado por México y por la paz, solicité perdón, solicité que la Iglesia crezca sana…Pero lo que un hijo solicita a su madre es un secreto».

Francisco estaba más que satisfecho del encuentro con el Patriarca de Moscú, Kiril, en La Habana el pasado viernes, y de la buena marcha de su viaje a México. Fueron seis días de emociones, en encuentros desbordantes de humanidad y sitios de una belleza arrebatadora.