"La nave interestelar de Stephen Hawking va a revolucionar la búsqueda de vida extraterrestre"

La nave interestelar de Stephen Hawking va a revolucionar la búsqueda de vida extraterrestre

Foto: Wikipedia – Physicist Stephen Hawking in Zero Gravity NASALeer también: Europa menciona que Google abusa del dominio de AndroidLeer también: ​Samsung estrena Galaxy S7, S7 Edge en oro rosa Stephen Hawking y Yuri Milner han hecho el espectacular anuncio de que planifican construir una flota de naves interestelares que puedentrasladarser arapidezd relativista, o lo […]

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Foto: Wikipedia – Physicist Stephen Hawking in Zero Gravity NASA

Stephen Hawking y Yuri Milner han hecho el espectacular anuncio de que planifican construir una flota de naves interestelares que puedentrasladarser arapidezd relativista, o lo que es lo mismo, el equivalente a un 20% de la velocidad de la luz. Pero esto no solo se trata de alcanzar nuestro sistema estelar más cercano, Alpha Centauri, sino de un proyecto revolucionario. La tecnología que Milner y Hawking proponen podría modificar la forma en la que buscamos vida alienígena en el Sistema Solar.

Los líderes del proyecto estiman que las naves espaciales se llevarían aproximadamente 30.000 años en llegar al sistema estelar Alfa Centauri, colocado aproximadamente a 25 billones de millas de distancia. Pero ellos creen que esa nanonave podría volar 1.000 veces más rápido, lo que les permitiría llegar a Alfa Centauri aproximadamente en 20 años.Tanto en su breve presentación como en el conversación posterior con los periodistas, Stephen Hawking, asistido por la computadora incorporada a su silla de ruedas y que le permite comunicarse con los demás, agregó que, pese a tratarse de una gran iniciativa “generacional”, la probabilidad de encontrar vida inteligente en el espacio “es baja”.

Oxford, 8 de enero de 1942) es un físico teórico, astrofísico, cosmólogo y divulgador investigador inglés.

Milner es una ciudad colocada en el condado de Lamar en el estado estadounidense de Georgia.

Avi Loen, director del departamento de astronomía de Harvard y colaborador en el proyecto nos ha comentado en una entrevista: “Esto básicamente abre las puertas a misiones que van a ser mucho más económicas y menos molestas, que van a permitir que alcancemos información que hoy en día están lejos de nuestra manos”. Y con “información que actualmente no podemos alcanzar” se menciona a la primera evidencia sólida de vida extraterrestre.

Si lo comparamos con la velocidad de la luz, hasta el momento la expedición humana del Sistema Solar se basó en el empleo de naves espaciales extremadamente costosas que, adicionalmente, trasladarse a una rapidez muy lenta, al menos. Misiones como Cassini, Rosetta, New Horinzos y Voyager nos revelaron un sinfín de maravillas en nuestro sistema, pero han tenido que pasar años o decenios para de estrategias e inversión para conseguir estos resultados.

Y por cada misión investigadora que rinde frutos, docenas de otros no tienen éxito. Solo tenemos que recordar las misiones que el año pasado la NASA ha propuesto: un viaje a un meteorito metálico, un estudio acerca de probables proyectos de minería en las cercanías de la Tierra, visitar los cuerpos troyanos alrededor de Júpiter y dos misiones a Venus. Se eligieron estas propuestas de entre muchas más y solo una o dos serán aprobadas a lo largo del año para desarrollo, con la posibilidad de ser lanzadas para el año 2020. No solo eso, cualquiera de estas misiones le va a costar a la Agencia Espacial aproximadamente 500 millones de dólares.

También tenemos que comparar la rapidez en la que se desarrollan este tipo de proyectos interplanetarios en relación a la rapidez que los investigadores descubren planetas o lunas con posibilidad de alojar o dar base a la vida. Por ejemplo tenemos a Europa, una luna enfriada que fue protagonista de un sinfín de historias en la ciencia-ficción sobre vida alienígena. También tenemos la luna Encelado de Saturno, que no solo cuenta con un mar global debajo de su capa enfriada, sino que está brotando agua desde su polo sur a través de géisers. Otra de las lunas de Saturno, Titán, es muy fría en comparación con la Tierra para alojar vida como la de nuestro planeta, pero podría ser casa para una forma de vida completamente diferente, como microbios cuyas células estarían llenas de metano y no de agua.

Nuestro Sistema Solar también es la casa de un sinfín de cometas y meteoritos que contienen agua y moléculas orgánicas simples. Muchos astrobiólogos especulan que los bloques necesarios para crear la vida en la Tierra han llegado desde el espacio en estas piedras. Si estamos solos en el universo, al estudiar estas cápsulas de tiempo enfriadas no solo esperamos encontrar contestación a la pregunta acerca de o no, sino también estudiar la historia del origen del cosmos.

Y de esto se trata el proyecto Breakthrough Starshot de Milner y Hawking. Con una inversión inicial de 100 millones de dólares apunta a desarrollar una nave que tenga un peso de solo unos pocos gramos pero lleve consigo una gran cantidad de equipos científicos, capaces de hacer casi cualquier cosa, desde tomar fotografías y enviarlas a la Tierra hasta analizar muestras biológicas. Será propulsada por velas solares extremadamente delgadas y, en general, se espera que estas naves sean extremadamente económicas. Al ser aceleradas por medio de pulsos láser de 100 Gigavatios en teoría podrán alcanzar una velocidad equivalente al 20% de la velocidad de la luz.

La tecnología detrás de la ambiciosa propuesta del magnate está protagonizada por el “Starchip”, una pequeña oblea del orden de un gramo con cámaras,impulsoress de fotones, fuente de alimentación y equipos de navegación y comunicación. Para propulsar ese laboratorio investigador en miniatura está el “LightSail”, una vela del luz del orden de un metro que tiene sólo unos pocos cientos de átomos de espesor y pesa un par de gramos. Según las precauciones de Milner , van a tener una potencia combinada de más de 100 gigavatios, un grupo de láseres va a lanzar lejos de la Tierra a El LightSail que .

Pete Worden, director ejecutivo de Breakthrough Starshot y antiguo director del Centro de Investigación Ames de la NASA nos ha comentado:

“La destreza de construir naves espaciales muy pequeñas y lanzarlas a explorar a una gran rapidez nos da la posibilidad de enviar muchas naves a muchos lugares a la vez y por un valor realmente bajo. Los meteoritos, por ejemplo, podrían tener evidencia de vida extraterrestre esperando ser descubierta. Estas naves nos van a permitir explorar miles o inclusive cientos de miles de meteoritos en el futuro para poder encontrar estas pruebas.”

Además de poder explorar una enorme cantidad de objetos utilizando estas naves, el suceso de trasladarse a una rapidez relativista nos daría la destreza de llegar a cualquier rincón del Sistema Solar en cuestión de días, y eso podría ser la contestación a uno de las mayores dificultades a los que la NASA se afrontará en materia de expedición interplanetaria: la contestación rápida.

Figurarse que los astrónomos descubran una erupción sobre la área de Europa y que pudiéramos enviar varias de estas naves espaciales a investigarlo de inmediato. El suceso de que las naves sean “desechables” significa que si quisiéramos conocer más información acerca de las condiciones que han generado esa erupción, inclusive podríamos hacer que varias se estrellaran en la área de Europa.

Y ahora que hablamos de géisers espaciales no tenemos que olvidarnos de los que se encuentran en el polo sur de Encelado. Los astrónomos soñaron durante años con enviar una nueva misión a esta luna, una que pudiese analizar el agua y la sal que brotan estos géisers en busca de señales de vida. Con el proyecto de Milner y Hawking podríamos enviar cientos de naves.

Algunos investigadores son incrédulos con respecto a que puedan hacer que esto ocurra a causa de los límites actuales de la tecnología y la impedimento de reunir el dinero suficiente para financiar el proyecto. Milner, de origen ruso, estima que el proyecto podría costar hasta 10.000 millones de dólares.

Y estas naves rápidas y pequeñas podrían ser la única forma viable en la que llegaríamos a explorar ese escurridizo “Planeta X”.

Todo esto suena muy bueno para ser verdad, y tal vez lo sea. Como nuestro compañero Darren Orf indica, la idea sea basa en un considerable supuesto sobre cómo la evolución y el progreso de la tecnología es algo “irremediable”. Adicionalmente, el proyecto también cuenta con que consiga recaudar una inversión de miles de millones de dólares . Inclusive Milner confiesa que el lanzamiento de la primera “nanonave” podría ocurrir “dentro de una generación”, un término bastante amable para mencionar que en realidad no tienen idea de cuánto tiempo falta para observar la primera nave espacial interestelar trasladarse.

No obstante, todos los ingredientes necesarios para que se cumpla la vista de Milner y Hawking se encuentran actualmente en algunaetapae de desarrollo. Y el suceso de que dentro de los próximos años se puede conseguir un considerable avance con respecto a miniaturización y automatización abre las puertas a la posibilidad de realizar análisis biológicos y moleculares sofisticados en el espacio sideral.

Y lo mejor de todo es que una vez consigan construir todo lo necesario para lanzar estas naves espaciales miniatura a explorar el espacio, tanto el valor financiero como la inversión de tiempo de hacer cualquier ensayo investigador en el espacio va a caer drásticamente. Solo figurarse lanzar un enjambre de estas “nanonaves” a Marte durante la mañana y recibir todos los datos de sus estudios para la hora de cenar.

Con tecnologías como esta los extraterrestres no van a ser capaces de taparse de nosotros por mucho tiempo.