"La vida de Jesse Owens llega al cine con «Race, el héroe de Berlín»"

La vida de Jesse Owens llega al cine con «Race, el héroe de Berlín»

Foto: Wikipedia – Bundesarchiv Bild 183-E12359%2C M%C3%BCnchen%2C Adolf Hitler vor FeldherrenhalleLeer también: Julianne Moore, Amy Schumer y Susan Sarandon, votos famososLeer también: Donald Trump confunde atentados del ‘9-11’ con ‘7-eleven’ Un total de dieciocho deportistas negros han representado a los Estados Unidos en los juegos olímpicos de 1936, en Berlín. La fuerza auxiliar negra, como […]

Foto: Wikipedia – Bundesarchiv Bild 183-E12359%2C M%C3%BCnchen%2C Adolf Hitler vor Feldherrenhalle

Un total de dieciocho deportistas negros han representado a los Estados Unidos en los juegos olímpicos de 1936, en Berlín. La fuerza auxiliar negra, como la han llamado los nazis, ha fulminado a los deportistas alemanes y también el mito de superioridad de la raza aria. Uno de los miembros de la fuerza auxiliar negra se convertiría en el héroe de Berlín. Un hombre que, por su entrega y la relevancia de su triunfo, representa el espíritu de Nike, la diosa griega del deporte.

Lo deportista norteamericano Jesse Owens ha ganado cuatro medallas de oro ante miles de alemanes, ante Hitler, ante Goebbels y su mecanismo de propaganda, y ante sus compañeros judíos corridos por la corrupción del comité olímpico. Ha sido Goebbles quien ha denominado a los atletas afroamericanos de Estados Unidos; los auxiliares negros, y ha sido también el productor del filme «Olympia», brillante ejercicio cinematográfico de la directora Leni Riefenstahl, que ha dejado para la posteridad la degradación alemana.

Este viernes se estrena «Race un film que narra la historia del mítico deportista Jesse Owens que ha ganado cuatro premios en los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936. Race es el héroe de Berlín».

Ochenta años después de conquistar Berlín con cuatro premios; en cien metros , doscientos, relevos 4×100 y brinco de longitud, la vida de Jesse Owens se estrena en el cine. La film «Race, el héroe de Berlín» cuenta con la colaboración de dos de sus hijas, Beverly y Marlene Owens, que han recibido a ABC en una habitación del hotel Four Seasons de Los Ángeles. «Este es un filme muy emotivo porque nos hemos convertido en espectadoras de nuestras propias vidas. Algunos momentos de la cinta son muy duros para nosotras y nos han hecho darnos cuenta de detalles en la vida de nuestro papá que habíamos pasado por alto, detalles que nos han demostrado lo difícil que ha sido su sendero. Él padeció mucho pero, a pesar de todo, siempre ha sido un hombre consagrado que luchó por cuidar de su familia del mejor modo que ha podido», informa Beverly, de 76 años, la pequeña de las tres hijas del corredor.

Ellas fueron instrumentales para dar forma al relato de «Race», el primer biopic consagrado al icono del atletismo. «Colaboramos durante cinco años con los productores franceses Jean Charles Levy y el empresario Luc Dayan. Para nosotras es un orgullo observar hecho realidad este reconocimiento. El film pone de manifiesto que se ha reconocido él siempre fue más reconocido en Europa que en América», confiesa Marlene.

Owens ha demostrado valor para afrontarse, no solo a sus contrincantes velocistas, sino también el racismo que vivía cada día. Owens es el héroe. el racismo que vivía cada día. «Creo que su educación ha tenido mucho que observar con su victoria. Su fuerza, su valor, su espiritualidad, sus valores, son un legado de su familia. Ha crecido en Alabama, donde su papá era un aparcero y su abuelo un siervo, en la unidad familiar cada uno tenía un papel que representar en beneficio de todos. Eso les ha marcado y les ha dado fuerza», acepta Marlene.

A Jesse los estadounidenses no le han pagado bien su logro obligándole a ingresar en hoteles por la puerta de servicio , a sentarse en la parte trasera de los buses y a competir con caballos en carreras profesionales para poder mantenerse.

«Pese a ello, mi papá creía en la suposición de América y pensaba que sus hazañas no hubiera podido lograrlos en ningún otro lugar del mundo. Siempre mencionaba que las ocasiones limitadas que él ha recibido han sido mejores que no tenerlas en absoluto. Mi madre era quien se abochornaba con el tema de las carreras en contra de caballos, le fastidiaba. No le gustaba que nadie se lo recordara. Ha hecho lo que ha debido hacer. Ha sido humillante, pero no ha durado mucho tiempo» confiesa Beverly. Al respecto, Owens señalaba que «la gente mencionaba que era degradante observar un campeón olímpico competir con un caballo, pero ¿qué podía hacer? Tenía cuatro premios dorados, pero no podía comérmelas».

Adolf Hitler ha sido un político, militar y dictador alemán, canciller imperial desde 1933 y Führer —líder— de Alemania desde 1934 hasta su muerte.

Hitler, que no tenía mucho interés en el deporte, festejó los Juegos Olímpicos de Berlín como una victoria, ha disimulado el odio del régimen y transformó sus juegos en un glorioso show, como nunca previamente se había observado. Los de Berlín han sido los primeros juegos modernos, con el viaje de relevos de la antorcha, los premios de los equipos alemanes y el fingido encanto con qué Berlín y los nazis han dado la bienvenida a sus invitados. Sus Olimpiadas han cumplido el objetivo en aquellos años previos a la Segunda Guerra Mundial y persuadieron al mundo de que los nazis no eran tan malos.

Pero por encima del show planificó siempre el pudor de Adolf Hitler ante el éxito de Owens, un hombre con la única meta de ganar. «He hecho lo que quería hacer y lo conseguí con decisión. He ganado por mí y por mi nación. Ha sido muy especial ganar una medalla de oro y ser un hombre negro. Rompemos su teoría de la raza y soy alegre por mí, como persona, por mí raza y por mí nación», ha declarado lo deportista tras lograr sus premios olímpicos. Jesse ha vengado a sus compañeros judíos, Marty Glickman y Sam Stoller, que no han podido competir para no ofender a sus anfitriones antisemitas, pero en América ha tenido muchos problemas para encontrar trabajo.

«El racismo en Estados Unidos es palpable, aunque siempre encubierto. Esporádicamente aparece en la área y uno puede observar lo que sucede. Mi papá es un testimonio de ese racismo. Blanco habría tenido derecho a una casa, a un empleo, no hubiera tenido que pelear, ni pedir carreras como lo ha hecho, si hubiese sido. Por eso era tan fuerte, tenía la decisión de transformarse en quien realmente quería y sobrevivir», menciona Marlene. Ha quedado su figura en la memoria popular.

El héroe de la fuerza auxiliar negra que ha dinamitado brinco a brinco, carrera a carrera, el festival pagano de los Nazis. «Básicamente, era un hombre espiritual y humanitario. Si nos pareciéramos más, creo que los nenes y los jóvenes que vayan a observar este film pueden aprender mucho de él, porque a lo que representaba, tendríamos un mundo mejor del que tenemos hoy», reconoce Marlene, la más habladora de las Owens. Apasionado del atletismo, Jesse nunca pretendió inculcar su carrera en sus hijas. «Mi papá nunca ha querido que corriésemos. Nos ha educado para ser damas», señala Beverly. Tanto tapó Jesse su éxito a sus hijas, que estas han descubierto su historia siendo ya adolescentes. «Su participación en los Juegos Olímpicos ha sido algo que logró y le ha llenado de orgullo, pero aquello no tenía nada que observar con su realidad. En casa era padre, si se las hacías, respondía preguntas, sin embargo no hablaba de Alemania. Nosotras nunca hemos sabido de sus premios hasta que hemos ido adolescentes y descubrimos la fama que le ha rodeado» terminó mencionando Beverly, que poco antes del último brinco Long había aconsejado, tras dos brincos nulos, que se apartara un poco en su última ocasión. Cuando ha abrazado, jesse Owens nos ha regalado una de las imágenes más hermosas del deporte y charló con Luz Long, su contrincante alemán de brinco de longitud. Owens le ha escuchado y ha volado algo más de ocho metros, una marca que se tardaría 25 años en batir.

Cuando Owens consiguió el oro, después lo deportista alemán ha dado otra muestra de deportividad mencionandole al norteamericano que diesen el regreso de honor al estadio junto. Aquello no ha gustado en absoluto al regimén nazi, que terminó pasándole factura mandándole a la primera línea de guerra, donde fallecería en el frente de Sicilia, durante la invasción inglesa.

Long y Owens han mantenido correspondencia después de los Juegos Olímpicos y cuando terminó la guerra, inclusive el norteamericano ha visitado a su familia. El estadounidense mencionaría de él: «Podrían fundir todas las medallas y copas que he ganado, y no valdrían nada frente a la amistad de 24 quilates que he hecho con Luz Long en aquel momento».