"Los nueve jugadores que quebraron con Benítez"

Los nueve jugadores que quebraron con Benítez

Foto: Wikipedia – RafaelbenitezLeer también: Castilla-La Mancha propone a Madrid un convenio sanitario paralelo solo para GuadalajaraLeer también: ¿Qué ha sido del Barça? El Real Madrid y Zidane miran hacia adelante y no quiere contestar a las críticas dolidas de Rafa Benítez, realizadas cuando el club ha reanudado con éxito su participación en la Champions. […]

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Foto: Wikipedia – Rafaelbenitez

El Real Madrid y Zidane miran hacia adelante y no quiere contestar a las críticas dolidas de Rafa Benítez, realizadas cuando el club ha reanudado con éxito su participación en la Champions. Ramos, Jesé e inclusive Laso le han respondido por todos. Los dos futbolistas han destacado, en nombre de la plantilla, la falta de elegancia del exentrenador del club por abrir una guerra, ganada por ellos y perdida por él, un mes después de su despido, con el contrato de la temporada cobrado, para destacar que Zidane les ha devuelto la alegría futbolística que perdieron con los sistemas defensivos del madrileño, más centrado en vigilar a los contrarios que en provocar que los rivales les marcaran a ellos. Laso subrayó el inoportuno estallido de amargor de su colega, que no supo digerir su despedida. Hasta Camacho le ha mencionado que se equivocó al hablar un mes después. Las cosas, en su momento.

Rafael Benítez Maudes, más conocido como Rafa Benítez, es un entrenador español.

Zidane estuvo fino. Zidane es el sucesor de Benítez. No ha ingresado ala pelea. «Bastante tengo con dirigir al equipo como para pensar en eso». Tiene ganada la disputa sin ponerse los guantes. Los futbolistas, especialmente los titulares, hablaron por él en su favor y contra su antecesor. Este suceso es el más significativo. El que marca la diferencia.

Todos, desde Cristiano a Marcelo, pasando por James, Ramos, Isco, Carvajal, Benzema y Jesé, han manifestado su felicidad por la llegada del francés, que les ha permitido hacer el fútbol que anhelan, con libertad para demostrar su calidad, sin encerrarse en un esquema que les exigía por encima de todas las cosas taponar, bajar, defender, sin autonomía de decisión, salvo en el caso de Bale, que jugaba como quería, de media punta. Ese distinto rasero fastidió a Cristiano, Kroos y James, que observaron modificado su rol respecto a la era Ancelotti. Cuando quería seguir como extremo izquierdo para ingresar en carrera, la estrella del hogar tuvo que admitir ser delantero en punta y disparar. El balance final ha sido que marcaba menos goles que previamente. Ahora regresó al flanco zurdo, con Zidane, y renació. Desborda, se marcha por rapidez y vuelve a conseguir goles con disparo más lejano.

Benítez quiso modificar a todo el mundo de puesto y el puesto que modificaron ha sido el suyo. No ha mantenido una m´axima: modifiques, cuando una cosa funciona lo la. Kroos rendía de pivote director y le ha colocado de interior, mientras Modric pasaba a dirigir. Ubicó a Cristiano en punta y marcaba menos goles. Ahora volvió a su nivel de efectividad. Ha puesto a Bale de media punta y rinde mejor de extremo, como ocurre con Zidane. Ha sentado a Varane y Carvajal injustamente. Muchas cosas mal hechas que pagó con el cargo. Tiene que analizar eso.

Kroos también estaba desagradado. Con Benítez dejó de ser el director del Real Madrid, pasó a ser interior y Modric cogió la batuta y anuló su importancia. Con el nuevo técnico ha recobrado el liderazgo y su protagonismo.

El caso más duro fue el de James. Desde que el madrileño le pidió anticipar su principio de la pretemporada, ha chocado con Benítez , tras disputar la Copa América, si quería ser titular en agosto. Han discutido. Se ha incorporado previamente, en la gira que aterrizaba en China. Y no ha sido titular en el estreno liguero de Gijón. Desde entonces ha crecido su distanciamiento. Jugaba una hora y se cambiaba él. El futbolista se ha lesionado y en su regreso ha aducido que estaba «listo», tras marcar un golazo en Sevilla . Pero el preparador le ha sacado media hora. Luego ha vuelto darle una hora. Nunca un partido completo. Era la guerra.

La situación explotó en Mestalla, el 3 de enero. Ni un minuto a James. Ha salido Kovacic y le han expulsado. Empate a dos tantos. Benítez se había pasado en su fijación con el colombiano. Una discordia que también había radicalizado con la suplencia eterna de Isco y Jesé, que agregaban un mes sin competir ni un segundo. El día después le ha costado el puesto, tras imponerse el parecer de la mayoría de los titulares del equipo, que se quejaban de su compromiso distante, abrupto, y su sistema defensivo.

Hay que informar la cruda realidad de lo que ocurrió con el entrenador madrileño. Florentino Pérez no quería despedirle. Han sido los pitidos del Bernabéu y el mal ambiente que respiraba el equipo, hastiado de su dictadura humana en el empleo, la que causó el relevo. José Ángel Sánchez ha vivido en profundidad la separación. Ha reflexionado con el presidente y con la dirección deportiva las medidas a tomar. Florentino Pérez informó a su Junta directiva la complicada situación interna entre el vestuario y el técnico. Ha firmado su destitución el 4 de enero.

Benitez puede tener causa en muchas de sus críticas. Pero también ha de acometer la autocrítica. Porque Florentino Pérez no le ha despedido en enero por igualar con diez hombres en Mestalla . Le ha echado porque verificó, al lado de José Ángel Sánchez, que no se hablaba con la plantilla. Su confrontación con los jugadores era una evidencia. No había «feeling» con ellos. Titulares y suplentes, desde Ramos a Cristiano pasando por James, Isco, Marcelo, Varane, Jesé, Carvajal y Kroos, no se llevaban bien con él. No conectaban. Solo bale, Lucas Vázquez, Danilo y Modric mantenían su cordialidad con el madrileño. Tendría que pensar Benítez en eso, porque era su forma de trabajar con ellos la que le ha despedido de su Real Madrid. Algo fallaba. No era cálido con el futbolista.

Hablemos claro. Han sido los jugadores, no el presidente, los que han echado a Benítez. El responsable del club ha rubricado la sentencia porque los futbolistas le mencionaron que así no podían seguir.

El exentrenador madridista criticó al dirigente, pero no ha querido ingresar en el proceso de su plantilla, porque la contestación de los futbolistas le dejaría mal: nueve hombres, ocho de ellos titulares, no querían que continuara. Eran Cristiano, Carvajal, Isco, Marcelo, James, Jesé, Kroos, Varane y Ramos, el capitán, que le acusó de romper los códigos internos cuando le criticó por el penalti «de infantiles» cometido frente al Atlético. Todos habían desconectado con él desde hacía tiempo. Rendían al máximo por el Real Madrid, no por él. Inclusive Pepe y Keylor, asiduos en el once de Benítez, expresaron la alegría en el juego que el equipo ha recobrado con el francés.

Lo que más dolió a Benítez son los abrazos que Cristiano y Ramos han dado a Zidane tras el 0-1 del portugués en Roma. Le han fastidiado porque nunca se los han dado a él. Sabe muy bien por qué.