"Mars anuncia que usará el etiquetado transgénico"

Mars anuncia que usará el etiquetado transgénico

La compañía alimenticia Mars Inc ha comunicado que va a usar el etiquetado transgénico en sus productos para que las consumidores puedan ejercer su abogacía a saber lo que contienen los comidas que comercializa. Esta determinación se agrega a la tomada en la misma línea por Campbell hace un par de meses y por General […]

La compañía alimenticia Mars Inc ha comunicado que va a usar el etiquetado transgénico en sus productos para que las consumidores puedan ejercer su abogacía a saber lo que contienen los comidas que comercializa. Esta determinación se agrega a la tomada en la misma línea por Campbell hace un par de meses y por General Mills hace un par de días.

Hace unos días podíamos saber que la corporación estadounidense General Mills comunicaba que etiquetaría todos sus productos con el etiquetado transgénico para que los consumidores pudieran ejercer su abogacía a saber qué es lo que comen y cómo se ha producido. La corporación comunicaba que ponía en marcha en su página web una sencilla herramienta de búsqueda de productos que comunicaba sobre la presencia de substancias primas cambiadas genéticamente, mientras se implanta esta etiqueta. Esta determinación fue muy bien recibida y aplaudida, estimandose un gran triunfo para los consumidores.

Pues bien, sigue el goteo de grandes compañías que en caso de que usen transgénicos en sus productos, a Campbell y a General Mills, acuerdan dar a conocer a los consumidores se agrega Mars, una compañía que elabora todo tipo de comidas y que se estima la sexta mayor compañía de capital privado en Estados Unidos. Mars, que informa que en el año 2014 el Estado de Vermont ha sido el primero de Estados Unidos en aprobar un anteproyecto para etiquetar las comidas modificadas genéticamente comunica que usará el etiquetado transgénico, todos aquellos alimentos que contengan substancias primas cambiadas genéticamente van a ser Mars, que informa que en el año 2014 el Estado de Vermont ha sido el primero de Estados Unidos en aprobar un anteproyecto para etiquetar las comidas modificadas genéticamente comunica que usará el etiquetado transgénico, se van a identificar todos aquellos alimentos que contengan substancias primas cambiadas genéticamente a través de las etiquetas alimenticias. Mars, que informa que en el año 2014 el Estado de Vermont ha sido el primero de Estados Unidos en aprobar un anteproyecto para etiquetar las comidas modificadas genéticamente es ley que ingresará en vigor en julio del presente año. Mars, que informa que en el año 2014 el Estado de Vermont ha sido el primero de Estados Unidos en aprobar un anteproyecto para etiquetar las comidas modificadas genéticamente es ley que ingresará en vigor en julio del presente año. Para la GMA , Asociación de Fabricantes de Alimentos de Estados Unidos, es un nuevo varapalo, previamente o después deberán admitir la nueva realidad y tendrán que liberar esta información que ha sido tan pedida por los consumidores.

Por cierto, la GMA Kellogg”s o Monsanto, entre otras, declara que sus miembros se encuentran ahora entre la espada y la pared, no sentó nada bien que empresas que pertenecen a esta sociedad como General Mills, haya acordado de forma individual cómo cumplirá con la ley de Vermont. La GMA es sociedad de Fabricantes de Alimentos a la que pertenecen compañías como PepsiCo.Por otro lado, y según leemos aquí, General Mills ha puesto en marcha una herramienta sencilla de búsqueda en su página web para dar información sobre los ingredientes transgénicos presentes en los productos que elabora y comercializa en Estados Unidos y que podéis conocer aquí. En esta página la corporación informa que cree que los consumidores tienen abogacía a saber y por ello van a dar la información pedida, adicionalmente informa qué son las comidas transgénicas y qué mencionan de ellos las agencias y organizaciones como la EFSA etc. La corporación informa que no ha modificado su parecer acerca de la seguridad y beneficios que brindan las comidas modificadas genéticamente, estimando que esta determinación de dar a conocer qué productos los son, le favorecerá a corto y medio plazo. La EFSA es la OMS.

En este artículo de la página web de Mars, la compañía da a conocer su postura en cuanto a las comidas transgénicas, comenta que tiene dos principales inquietudes, fabricar y comercializar comidas que cumplan con los más altos estándares de calidad y seguridad alimenticia, y satisfacer las necesidades de sus clientes, ya que su éxito depende de ellos. La compañía asegura estar comprometida con la transparencia para con sus clientes, por lo que deben saber qué es lo que contienen los comidas que comercializan. Para poder cumplir con esta nueva ley, la compañía ha acordado adoptar la misma determinación que se va a aplicar el etiquetado general Mills, a nivel nacional, ya que etiquetar explícitamente para un sólo Estado supondría un aumento del valor de los productos, algo que se puede impedir con esta solución. De nuevo se muestra que como han estado alegando las compañías alimenticias que estaban contra dar a conocer esta información, este tipo de etiquetado no va a aumentar el valor de las comidas.

La compañía cree firmemente que las substancias primas transgénicas con las que se elaboran algunos de sus productos son seguras, alega que las comidas desarrolladas con biotecnología se estudiaron ampliamente, se han apreciado y juzgado por un extenso abanico de agencias reguladoras, investigadores, profesionales de salud y otros especialistas del mundo. Con ello informan que van a continuar usando estas substancias primas, pero con la diferencia de que a partir de ahora van a comunicar a los consumidores sobre la presencia de transgénicos para que acuerden según criterio y pareceres.

En este estudio se apuntaba que ya no se trataba sólo del conste en el cambio del etiquetado, las principales empresas alimenticias se observarían obligadas a comprar substancias primas no transgénicas, algo que irremediablemente encarecería el valor de las comidas, y este sobrecoste lo pagarían los consumidores. Como que el etiquetado sería una especie de advertencia para los consumidores y las empresas padecerían las consecuencias, se detallaban otras cuestiones negativas en este estudio. No obstante, algunos estudios demostraron que modificar las etiquetas no supone un sobrecoste y tampoco existían evidencias de que la postura ante las comidas modificadas genéticamente modificaría de forma positiva o negativa, sobre este tema os recomendamos retomar la lectura de este post.

Compañías como General Mills informan que el cambio de etiquetado no supone una dificultad, de hecho, cada cierto tiempo se modifican formatos de envase, etiquetados y otras cuestiones relacionadas con el marketing, por ello no cobrarán más por las comidas que comercializan. Recordemos que en el año 2014, un estudio independiente desarrollado por Jerry Greenfield, especialista en marketing alimenticio, terminaba que etiquetar las comidas transgénicas no supondría un aumento de valores. Lo especialista informaba que añadir un par de palabras o un logo identificativo en la etiqueta de un producto no podía suponer un aumento del valor de la cesta de la adquisición.

Jerry Greenfield comentaba que los cambios en las etiquetas de los productos tienen un impacto prácticamente insignificante sobre el valor de un producto. Apuntaba que los cambios son una persistente en la industria alimenticia y se hacen por miles de causas, por marketing, por actualización de la apariencia de la marca, por la inclusión o eliminación de nuevos ingredientes, o por la puesta en marcha de alguna legislación que obligue a incluir una determinada leyenda, por todos estos cambios los consumidores no padecemos ningún aumento en el valor de los productos.

Environmental Working Group comenta en este artículo que la compañía Coca Cola es una de las más firmes opositoras al etiquetado de las comidas transgénicas. Esta compañía termina de lanzar un nuevo etiquetado para Coca Cola Light que va a hacer que cada envase de 33 centilitros sea único bajo el eslogan “es mío”. Esta es una tecnología costosa y no causa un aumento en el valor de la bebida, sin embargo, la compañía invirtió millones para impedir el etiquetado transgénico y ha alegado en varias oportunidades que encarecería el valor de los productos, esto delata claramente que no son ciertas sus afirmaciones y que son otras las causas por los que no quiere que los consumidores puedan ejercer su abogacía a saber.

Como anteriormente, la EWG comenta que los representantes políticos tendrían que secundar lo que hicieron estas compañías respetando el deseo de los estadounidenses, cada vez está más próxima la legislación a nivel nacional que obligue a identificar las comidas que contengan substancias primas transgénicas.